Su jornada laboral diaria se excede de las horas establecidas por la Ley y no son reconocidas.
De siete a siete. Así describe Xavier, guardia de seguridad de la compañía Bese, su jornada laboral. Pero no especifica si es desde la mañana hasta la noche o viceversa, porque su horario es rotativo. Tiene un día libre a la semana y percibe un salario mensual de US$ 240.
Este valor, según los artículos 49 y 55 del Código del Trabajo, es inferior en US$ 110 a lo que realmente Xavier debería ganar. Su jornada laboral -12 horas- sobrepasa las 8 permitidas por la Ley. Para este caso, el experto en derecho laboral, Eduardo González, explica que las 4 horas deberían pagarlas y considerarlas como suplementarias.
“No puede haber una excepción de que exista una jornada de 12 horas y sea pagada como 8, porque el Código es uno y se aplica para todos los trabajadores por igual”, dice González. Además, para el caso de Xavier, cuyo nombre es ficticio para proteger la seguridad del perjudicado, el abogado agrega que como él labora en jornada nocturna, debería recibir el 25% de recargo en esas ocasiones.
Pero el guardia, quien trabaja hace dos años para la empresa, cuenta que si le reconocen las horas suplementarias, “solo que cada una tiene un valor de 50c/”. En cuanto al pago por su jornada nocturna, indica que desconoce si recibe o no este valor.
12 horas duran los turnos de trabajo de los guardias de seguridad privada
Tras consultar a Bese Cia. Ltda., sobre el salario que Omar percibe, indican que la remuneración es justa y que ellos pagan los valores que la Ley indica. Alba Espinoza, asistente de gerencia de Bese, dice que incluso los inspectores de trabajo han visitado la compañía y luego de revisar los roles de pago no han emitido ninguna observación.
A pesar de que Xavier no conoce el Código detalladamente, sabe que su remuneración no es justa. “Nunca he reclamado a las autoridades, solo a los supervisores de la empresa, pero no nos pararon bola, no sirvió de nada”.
Y esta actitud, al parecer la comparten la mayoría de los guardias de seguridad de la ciudad, situación que se refleja en la falta de denuncias en la Inspectoría de Trabajo.
Según Roberto Anchaluisa, inspector, las pocas denuncias que ha recibido por parte de guardias han sido anónimas. “Ellos temen perder su trabajo, por eso vienen solo para avisar de su situación, a veces no dejan ni constancia escrita y los que lo hacen luego no vuelven a aparecer”, dice.
Este temor está siempre presente para David, de la compañía de seguridad Arlomont. “Si quieres el trabajo tienes que tomarlo como es, si no ándate”, repite Luis las palabras de su jefe. Él expresa que se siente “pisoteado” y no pelea porque si lo hace está seguro que lo despedirían. Para cubrir sus necesidades y las de su familia se ve obligado a buscar otros trabajos.
Una situación parecida vive Rafael. de la compañía F.V.I. Él incluso gana un valor inferior al salario mínimo vital, no está afiliado al Seguro Social. Además confiesa que los supervisores le descuentan del sueldo cuando observan alguna irregularidad. “Si tengo mal acomodada la corbata dicen que me descontarán. No hay a quien reclamar; aparte, necesito el trabajo, que más me queda”, expresa resignado.
Pero después de preguntar a la compañía F.V.I. sobre el salario de los guardias, Sergio Reina, asistente de gerencia, desmiente que es US$ 184 como afirma Rafael. Por otro lado, Darwin Navas, supervisor general de Segurisa, tras ser consultado sobre el mismo asunto, confirma que los guardias reciben US$ 200. Pero se justifica y dice: “si les pagara más, pierdo, las empresas no pagan valores tan altos y los guardias saben eso”.
Luego de consultar a 30 guardias de diferentes empresas de seguridad (Conviprosa, Algor, F.V.I, Pulvisea, Sepronac, Seguiresa, Bese Cia. Ltda., Arlomont, ICSSE, Armiled, Provica, Segurisa, Tecniseguridad, MAC Security), que laboran en el centro de la ciudad, sobre su salario, todos revelan que están inconformes con el pago. Porque ninguna de las remuneraciones es la que la ley estipula. Sus sueldos varían desde US$ 184 hasta US$ 250.
25 por ciento extra debe pagarse a quienes trabajen en una jornada nocturna.
Eduardo Cabrera, director regional del Trabajo del Litoral, indica que un salario para un trabajador que labore 12 horas en jornada diurna debe ser mínimo de US$ 300. Pero con respecto al exceso de horas que trabajan, indica que la manera correcta sería que las compañías tengan tres turnos de ocho horas cada uno.
Según el funcionario, en la práctica esta situación es difícil de cumplir porque el mercado no tiene el poder adquisitivo suficiente para pagar este servicio. “Si una empresa quisiera mantener a tres empleados laborando en un mismo puesto, los costos serían altísimos, por eso las compañías optan por contratar solo a dos personas y pagarles las horas suplementarias”, explica.
Pero el problema se da cuando las compañías incumplen ese pago. Hace dos semanas, Cabrera se reunió con los miembros de la ANESI (Asociación Nacional de Empresas de Seguridad e Investigación de Ecuador), donde solicitaron que se revise con más frecuencia las entidades que incumplen la Ley. A éstas Cabrera las llama “informales”.
Para la ANESI, estas “informales” no solo irrespetan los derechos del trabajador sino que realizan una competencia injusta. “Ofrecen el mismo servicio pero a costos más bajos ya que le pagan menos a sus empleados”, explica Cabrera.
Para abaratar costos, algunas compañías no afilian al seguro a sus empleados. De los guardias consultados, un 25% afirma que no está afiliado al IESS. Frente a esto, Cabrera indica que ha recalcado a las empresas que cumplan ese requisito. “En esta actividad el riesgo de accidentes es casi el 100%, es inconcebible que los empleados no estén afiliados”.
Como director, coincide con Anchaluisa, y dice que la entidad recibe pocas denuncias de guardias. Cree que la razón es el miedo de ellos a perder su trabajo. Pero sí propone romper con el silencio e invita a los guardias a denunciar, porque es la única solución.
Y afirma que para la siguiente semana, convocó a miembros de algunas empresas de seguridad para “recordarles que si los guardias trabajan más de 8 horas, deben pagarlas como suplementarias”, declara.