Tomada de la edición impresa del 28 de noviembre del 2008

Cuadrado negro

Xavier Andrade Andrade
Antropólogo, especializado en cuestiones urbanas y visualidad. Ph.D. (c) The New School For Social Research. Coordinador del Programa de Antropología Visual de la FLACSO-Ecuador.
xandrade13@hotmail.com


Es sábado 11 de octubre al caer de la tarde tropical.  El terreno donde se van juntando varias decenas de afroecuatorianos no ha sido elegido arbitrariamente.

Es en pleno malecón.  Diagonal al Club de La Unión.  Frente a la estatua de Olmedo.  Todos estos elementos han sido insignes en la configuración del Guayaquil privatizado y el correlato culturalista que acompaña a las nociones peluconas de la, así llamada, “guayaquileñidad”.  Con sus marcas de clase y raza.  Con sus marchas blancas.  Con su aldeanismo xenófobo.  Con sus programas municipales de educación a distancia cuyo único personaje negro lleva por nombre “Caco”.  Con sus reglas de admisión hasta para el propio malecón. 


Un cuadrado humano empieza a configurarse pausadamente.  Es solamente un puñado entre los regulares visitantes de este espacio.  La diferencia estriba en el color de su piel y en las múltiples historias que ella encierra, historias que, habiendo sido invisibilizadas por la narrativa oficial de la “guayaquileñidad”, no marchan en protesta.  Simplemente guardan silencio, parados, frenteando al paisaje de poder en el que han decidido inscribirse por unos minutos para resignificar este espacio.  Para evidenciarse y evidenciar el contexto.  En la ausencia de discurso, restan sus cuerpos.  Hay algo de erguido desafío y de cómplice juego simultáneamente en sus miradas.  Hay algo de militancia por el mero acto de juntarse y alinearse en un espacio que también les pertenece, en ese espacio donde la memoria monumental ha sido consagrada a los personajes patricios, a la versión heroica y blanca de la historia guayaquileña.  Son solamente minutos de su existencia, un cuadrado que se visualiza en un parpadeo.  Una imagen que, no obstante, es suficientemente contundente como para hacerla inolvidable.  Una acción que ha sido posible solamente gracias a la mirada del arte. 


Leonidas Corozo y Mario Coronado, estudiantes de artes visuales, fueron los catalizadores de “Cuadrado Negro”, una obra cuya documentación puede ser visitada en www.caja4.com.  Aunque sus expectativas de convocatoria fueron más grandes, monumentalizaron, entereza que convienen las prácticas silenciosas de por medio, las corporalidades de los discriminados.  Una constructiva parodia de aquellas convenciones que ocurren, sin pedir permiso alguno,  en el día a día del ejercicio ciudadano.