Pugna por cifras en el precio del pan
Panaderos dicen que no pueden vender el pan a 10 centavos. El Gobierno insiste en mantener el precio.
Antecedentes
En septiembre de 2007 el Gobierno comenzó con el subsidio de la harina.
El precio del quintal se fijó en US$ 22. Desde este año el producto se trae de Argentina.
El sábado pasado el presidente Rafael Correa, rechazó el posible incremento del valor del pan y amenazó con fijar un precio.
La incidencia de la harina en los costos de producción del pan corriente no coincide entre los datos que manejan el Gobierno Nacional y los gremios de panaderos.
Según el régimen, la harina subsidiada, que cuesta 22 dólares el quintal, representa el 24,5% del costo total de producción y que vendiendo cada unidad a 10 centavos permite una utilidad de 2 centavos por cada pan.
Mientras tanto, los gremios panaderos señalan que la harina representa el 40% del costo total de producción y que la sémola subsidiada no llega a todas las panaderías.
Además, los panaderos de Pichincha explican que el precio del resto de insumos también se incrementó. El valor del paquete de 50 kilos de manteca aumentó de 43 dólares a 83 dólares en los últimos meses; la cubeta de 30 huevos subió de 1,40 a 2,40 dólares y el quintal de azúcar de 20 a 29 dólares.
“Con precios altos y sin harina subsidiada es imposible seguir vendiendo el pan a 10 centavos”, asegura Carolina Castillo, al indicar que en su panadería ella vende la unidad a 12 centavos desde hace algunos meses. También lo hacen en las panaderías América, El Canasto y La Espiga (centro norte de Quito).
Además, el Gobierno no considera los costos de arriendo y de servicios como agua, luz y teléfono, lo cual incrementa el valor real del pan, recordó la panificadora artesanal Evelinda Conensia.
Y si bien, muchos panaderos que son beneficiarios de harina de 22 dólares agradecen al Gobierno por el sistema del subsidio, cuestionan el manejo de su distribución.
Hay varios casos de panaderos que han solicitado con anterioridad 30 sacos y solo les entregan la mitad.
“Ahora no tengo ni plata ni harina”, señala Manuela Caiza, al indicar que –como muchos de sus compañeros- tiene dos opciones: subir el precio del pan y seguir con el negocio, o cerrar su panadería.
Sin embargo, el coordinador de Microfinanzas del Banco Nacional de Fomento (BNF), Alfredo Garzón, asegura que estas denuncias son un chantaje porque la institución ofreció a los panaderos de Pichincha un cupo de 26.000 quintales, pero la Asociación quiere 60.000.
Garzón explica que se han inscritos para adquirir la harina subsidiada panaderos que necesitan entre 400 y 5.000 quintales mensuales, cuando el subsidio está dirigido a panaderías pequeñas que usan 2 quintales diarios.
Mientras, la Asociación de Panaderos del Guayas está a la espera de que se normalice la entrega del producto subsidiado. Segundo Yerovi, presidente del gremio, manifestó que el BNF prometió solucionar el problema esta semana.
Garzón aclara que hay 70.000 quintales en revisión en el Instituto Nacional de Higiene por denuncias de mala calidad del producto. Pero luego de superar esas pruebas continuará la distribución.
Yerovi asegura, además, que actualmente en el cento de Guayaquil se puede comprar pan a 10 centavos, mientras que en los barrios se vende a 6, 7 u 8 centavos. Pero si el BNF no regulariza la entrega de la harina subsidiada se analizará el precio.
Sin embargo, no todos los panaderos están de acuerdo con el incremento. Para Humberto Arias, propietario de la panadería el Calimán, de subir el precio bajarían las ventas.
El artesano asegura que compra el saco de harina a 45 dólares, y que puede vender el pan a 10 centavos. “Venderlo a ese precio me deja una utilidad del 30%, claro que antes era del 50. Hay que saber trabajar con la harina para poder sacarle utilidades”, dice.
Garzón manifiesta que por cada quintal de harina los panaderos artesanales ganan de 60 a 70 dólares, que es una ganancia razonable.
Redacción Economía
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