Mercosur alerta sobre la crisis alimentaria
Los mandatarios del bloque repudiaron la legislación migratoria del Parlamento Europeo.
EFE/AFP/AP
SAN MIGUEL DE TUCUMÁN/ARGENTINA
Los presidentes del Mercosur y los países asociados al bloque destacaron ayer la potencialidad de Sudamérica ante la crisis mundial de alimentos y energía y expresaron su repudio a la nueva política migratoria de la Unión Europea.
Los mandatarios del Mercosur, conformado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay, Chile, Bolivia y con Venezuela en proceso de adhesión, reunidos con motivo de la XXXV Cumbre de Jefes de Estado del Mercosur, coincidieron en la necesidad de reforzar la integración regional para presentarse ante el mundo como un bloque con amplia capacidad para satisfacer la creciente demanda mundial.
“La situación de los precios de los alimentos y energía nos coloca a la región frente a una oportunidad inédita si sabemos aprovecharla en términos de solidaridad y de integración regional”, expresó la presidenta argentina Cristina Fernández durante el plenario de la cumbre que se realizó en la ciudad de San Miguel de Tucumán, 1.312 kilómetros al norte de Buenos Aires.
Por su parte, el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva remarcó la urgencia de llevar adelante “una discusión verdadera sobre las necesidades alimentarias de nuestros países y sobre la crisis alimentaria mundial” y señaló el impacto del precio del petróleo en el costo de los alimentos.
Según una estimación de las Naciones Unidas, la producción de alimentos deberá crecer un 50% para 2030 a fin de abastecer la demanda mundial.
Durante sus alocuciones, Fernández, Lula da Silva y el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, señalaron a la política de subsidios de los países ricos como los responsables del incremento en el costo de los alimentos.
Los mandatarios también condenaron en forma unánime la legislación migratoria sancionada recientemente por el Parlamento de la Unión Europea (UE), denominada “Directiva de retorno” y urgieron a respetar los derechos humanos ante los intentos de criminalización de la migración irregular.
Los presidentes de las naciones del Mercosur cuestionaron con dureza que la medida haya sido generada por “naciones tradicionalmente generadoras de corrientes migratorias”.
Sudamérica recibió con “generosidad y solidaridad” a millones de migrantes europeos en los siglos pasados, por lo cual la decisión europea genera una indignación todavía mayor en la región, lo que se vio reflejado en las declaraciones de los mandatarios reunidos en la cumbre.
“Emigrar no implica irse de turismo, nadie emigra por placer sino que lo hace por necesidad”, exclamó Vázquez.
El mandatario uruguayo, que se refirió a sí mismo como “un nieto de inmigrantes muy pobres europeos que llegó a ser presidente de la república”, aseguró que “nos duele profundamente que no se respeten los derechos de los emigrantes latinoamericanos que tuvieron que ir a buscar a otras tierras lo que no tienen en las suyas, como lo hicieron sus abuelos”.
“Podemos exigirle a la Unión Europea un trato justo para los emigrantes de América Latina”, coincidió la jefa de Estado chilena, Michelle Bachelet.