Ecuador está entre los primeros en la región en usar tecnología de segunda generación.
Los teléfonos celulares transformaron el entorno del hombre y la actividad de los trabajadores. Pero la implementación de nuevas tecnologías como el Blackberry, que permiten el acceso a Internet, ampliaron los límites de varias empresas al convertir cualquier lugar en su oficina.
En 1999, la empresa canadiense Research in Motion (RIM) lanzó al mercado un busca persona (beeper) que luego se convertiría en los pilares de la tecnología Black-berry, puesto que incluía aplicaciones como organizador, calendario, correo electrónico y acceso inalámbrico a Internet (WAP).
El tecnólogo Emilio Calle indica que el mercado de los celulares se divide en dos grupos principales: los celulares convencionales y los celulares inteligentes.
“El Blackberry, el iPhone, la Palm y otros son parte de los celulares “inteligentes” con más capacidad que los convencionales, entre eso el manejo de email a través de programas como Microsoft Exchange Server”, indica Calle.
Daniela Carrillo, ejecutiva de ventas de Movistar, indica que dentro de los usuarios de telefonía celular en el Ecuador existe un 65% que opta por adquirir equipos de tecnología de segunda generación (2G) como el Blackberry, que ubica al país en el tercer lugar de demanda de estos dispositivos en América Latina.
“Los teléfonos de tecnología 2G son los que permiten la aplicación del sistema WAP con el cual se puede descargar videos, imágenes, sonidos ya sea a través del envío de mensajes o accediendo a un sitio en Internet con dicha aplicación”, explica Carrillo.
Varias instituciones solicitan asesoría para implementar la tecnología móvil dentro de ellas
El Blackberry ofrece las ventajas de la telefonía móvil y un computador, que significa un fácil acceso a Internet desde distintos sitios. “Han transformado el entorno laboral y la actividad de los trabajadores, puesto que los límites de las empresas se han ampliado al convertir cualquier lugar en su oficina”, asegura Carrillo.
El teléfono ofrece además la tecnología PUSH, en el que el servidor se contacta con el cliente para informarle de la existencia de noticias. La diferencia radica en que no tiene las limitaciones de un mensaje escrito (SMS), puesto que el dispositivo está permanentemente conectado a la red del servidor.
Varias empresas e instituciones de distintos ámbitos solicitan una asesoría de la tecnología móvil para implementarlas dentro de las entidades. Dentro de la Universidad de Cuenca, por ejemplo, se desarrollan proyectos especialmente diseñados para las funciones del Blackberry.
Uno de estos proyectos incluye un portal Wap con el se podrá localizar direcciones, puntos de interés, negocios, comercios y servicios del establecimiento de educación superior.
Los protocolos empleados en los sistemas 2G soportan velocidades de información más altas por voz, pero limitados en comunicación de datos. Las nuevas tecnologías que utilizan la plataforma de tercera generación (3G) amenazan con desplazar al Blackberry de la preferencia empresarial.
Por ello, RIM lanzará la BlackBerry Bold, también conocido como el BlackBerry 9000, que será el primero compatible con 3G, que posiblemente será lanzado este año y su costo oscilará entre los 300 y 500 dólares.
“La innovación que incluye es la ventaja de tener una mayor capacidad para mejorar la navegación a través del sistema WAP, mediante el Wi-Fi. Incluye un GPS que trae datos de localización a aplicaciones tales como BlackBerry Maps”, señala Carrillo.
La pantalla cuenta con una resolución de 480x320, que muestra el nuevo sistema operativo 4.6, movido por un procesador a 624 MHz, con 128 MB de memoria y 1 GB de interna. Si se quiere ampliar esa memoria interna, el teléfono dispone de una ranura para tarjetas microSD.
Los distintos servicios que ofrecen los Blackberry dependen de la operadora, entre los cuales se incluye la mensajería instantánea, chat, descarga de juegos y aplicaciones multimedia y acceso a correo electrónico.
Igualmente, la operadora es la responsable de la seguridad en cuanto a la privacidad de la información de cada usuario. “Se disponen de protocolos internacionales que permiten el traslado encriptado, es decir, que de punto a punto cualquier paquete de información viaja con 0 bits para que durante el envío nadie pueda acceder a ella”, explica Carrillo.