El equipo de PCR tiene una eficacia del 99%. No solo detecta el virus, sino también la hepatitis.
El Instituto de Higiene Izquieta Pérez cuenta con un nuevo laboratorio para detectar los casos de personas infectadas con el virus AH1N1 a escala nacional.
El centro se inauguró oficialmente este lunes, pero funciona desde el 7 de diciembre, en Quito. Desde entonces, 350 muestras han sido analizadas por el sistema de PCR en tiempo real.
Eduardo Sandoval, director nacional del Izquieta Pérez, cuenta que este método (PCR, en tiempo real) “va más allá de la detección de los componentes del virus, y, por ello se tiene un diagnóstico preciso, sin ninguna duda”.
Para detectar si una persona tiene el virus, Marcelo Chiriboga, coordinador del laboratorio, explica que se realiza una prueba nasal.
En ella, el encargado coloca en la nariz del paciente con síntomas del virus un hisopo que se introduce hasta la región de la garganta.
El Ministerio de Salud depurará en tres meses la lista de personas que serán vacunadas de AH1N1
Esta muestra -continúa Chiriboga- se transporta hasta las máquinas, donde existe un ambiente que mantiene vivos los virus. “Allí se hace toda la extracción de los ácidos desoxirribonucleico (ADN) o ribonucleico (ARN), se prepara el medio y la placa y se pone en la máquina, para que, conforme a la temperatura, se analice cómo se separan las células del ADN o ARN y de esta forma detectar el contagio y la replicación”.
“Los resultados de las pruebas están listos en una hora y media”, dice Chiriboga.
Caroline Chang, ministra de Salud, manifiesta que el primer laboratorio, con características similares al de Quito, se inauguró como una medida de mitigación y contingencia, en abril de 2009, en Guayaquil, cuando la Organización Mundial de la Salud, declaró la pandemia.
El objetivo de este laboratorio -refirió Chang- consiste en descongestionar el laboratorio de Guayaquil y permitir un resultado más rápido y fortalecer las redes cantonales de salud “y atender los casos desde un diagnóstico válido y reconocido”.
Dentro de un mes -señaló la Ministra- se abrirá un tercer laboratorio en Cuenca.
Santiago Escalante, director regional norte del Instituto Izquieta Pérez, explica que con este nuevo laboratorio se apoyará a provincias como Carchi, Imbabura, Sucumbíos, Pichincha, Napo, Pastaza, Tungurahua, Chimborazo y Cotopaxi.
“Trabajarán tres personas. El sistema que usa la técnica de medicina molecular es directo en la detección de genomas; por más pequeña que sea la cantidad del virus en la sangre se observa”.
Sin embargo, la detección del virus AH1N1 no es la única función que realiza este equipo. Escalante comenta que el PCR, en tiempo real puede diagnosticar otras enfermedades como la hepatitis y la difteria. “No se pueden realizar ambos procesos en un mismo tiempo; es decir primero se deben realizar pruebas de influenza y luego, otro día, de hepatitis”.
La capacidad del equipo es 100 muestras, una placa, por una hora y media. “Antes se tardaba uno o tres días en conocer los resultados de los exámenes”, recalca Escalante.
Álex Caamacho, director del Hospital Eugenio Espejo, cuenta que los casos de personas infectadas ha disminuido en los puntos de apoyo, medicina crítica, emergencia y hospitalización. “Hasta el momento, en el hospital hay 12 personas internas, que ingresaron con síntomas de la enfermedad, pero de ellos solo dos fueron confirmados”.
Caamacho piensa que el nuevo laboratorio es un aporte fundamental porque permitirá tener los resultados en menor tiempo y observar las conductas terapéuticas de los pacientes de mejor manera”.
A criterio del director del hospital, el personal del Izquieta Pérez es el héroe anónimo en el momento de aplicar los resultados: “gracias al personal se ha podido contrarrestar la pandemia”.
Según el informe epidemiológico del Ministerio de Salud, hasta el 26 de diciembre de 2009 se realizaron un total de 5.864 muestras, de las cuales 3.791 fueron negativas y 2.111 fueron confirmadas por laboratorio.
Chang enfatizó que en abril empezará la campaña de vacunación del virus. Para ello, la Cartera contará con 800.000 dosis, que se aplicarán a personas con enfermedades preexistentes.