Matrícula solo si tiene el uniforme
Vestimenta completa o compra de suministros son algunas de las exigencias de los planteles
Las largas filas en las puertas de los colegios son la principal característica del período de matriculación escolar en la Sierra. Pero, además, es la etapa para que los padres de familia denuncien irregularidades relacionadas con cobros adicionales, que supondrían sanciones para las autoridades de los planteles. Estas pueden ir desde el cobro de una multa de 10 salarios mínimos vitales hasta la suspensión de sus funciones.
Pero para esto es fundamental que los padres de familia que se sientan perjudicados, en cualquier sentido, los denuncien.
Franklin de la Torre, un padre de familia que espera matricular a su hija en el tercar año de bachillerato del colegio María Angélica Idrovo, comenta que entre los requisitos que le exigen están los habituales, fotos, certificado de pase de año, y más, pero lo que considera una “exageración” es tener que llevar a los estudiantes con sus tres uniformes, de parada, diario y cultura física, para verificar que estén en buenas condiciones y cumplan con las características que corresponden, como tener bordado el nombre del estudiante, sello de la institución, entre otros.
El padre de familia indica que este tipo de exigencias hace que el trámite sea molestoso. Pese a que la matrícula no tiene costo, cada progenitor debe pagar 136 dólares por el uniforme completo. Si los trajes se encuentran en mal estado, o falta algún detalle, por mínimo que sea, no podrá matricular a su hijo.
Lo contrario sucede en el Colegio Nacional Mejía, afirma De la Torre, pues no se demoró más de 20 minutos en el trámite, aunque debió pagar dos dólares por el certificado de pase de año.
Adicionalmente, está la lista de útiles que se puede adquirir en las mismas instituciones educativas o en librerías particulares. El costo de los suministros depende de la institución y del nivel en que el estudiante es matriculado.
“En el caso del jardín de infantes este suele ser más caro porque piden material didáctico y asciende a 40 dólares”, comenta Mónica Mendoza, administradora de la Librería Española, de Quito.
La lista de útiles para escolares tiene un valor de hasta US$ 35, pues tiene mayor número de textos, mientras que en la de los colegios hay más cuadernos y puede llegar a costar 30 dólares.
Con respecto al periodo anterior el incremento en el valor de los cuadernos es del 5%. Igualmente, la resma de papel bond que hasta el año anterior costaba US$ 3,80 ahora se vende en US$ 4.15.
Mientras tanto, Carlos Tapia, otro padre de familia, afirma que entre lo más costoso está los exámenes médicos y la lista de útiles. En su caso hizo un pago directo a la escuela para que se encarguen de estos trámites, lo que le representó un costo de más de 100 dólares adicionales a la matrícula y compra de uniformes. Afirma que el décimo tercer sueldo no es suficiente para cubrir todos los gastos.
Frente a estos hechos, Héctor Vallejo, director provincial de Educación de Pichincha, asegura que está prohibido cualquier tipo de cobro, principalmente en planteles cuya matrícula no tiene costo.
“Obligar a los padres de familia a adquirir los uniformes en la misma institución es una violación de sus derechos, ya que pueden hacerlo en cualquier lugar que no afecte su economía. Tampoco están permitidos los rubros por pase de año, prospectos o certificaciones de ningún tipo”, aclara.
En cuanto a las entidades particulares, el valor de la matrícula lo fija la Junta Reguladora luego de realizar una inspección del lugar y evaluar, previo al inicio de cada periodo lectivo y los servicios que brinda el establecimiento. Sin embargo, los incrementos “generalmente no superan los 30 dólares, por lo que las pensiones no pueden elevarse de forma exagerada”, advierte.
María Augusta Sandoval
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Reportera Sociedad