Habitantes de Manabí y Chimborazo participan en capacitaciones del Ministerio de Ambiente.
Nuestro país se encuentra entre los 20 países más megadiversos del mundo. Frente a este panorama existe la necesidad de cuidar el espacio que nos rodea, siendo los sujetos principales la propia comunidad.
Con la finalidad de crear una conciencia ambiental y ampliar esta medida a todos los sectores posibles, el ministerio del ramo trabaja desde el año 2003 con el programa de “Ciudadanía Ambiental Global.”
El 18% del territorio del Ecuador está considerado como Área Protegida, con el fin de garantizar y conservar la riqueza natural que existe dentro de estas zonas, según datos proporcionados por el Ministerio de Ambiente.
Marcela Aguiñaga, titular de esa cartera de Estado, indicó que el proyecto apunta a la sociedad civil a través de la creación de conciencia, comunicaciones sociales y actividades demostrativas, incluyendo a las redes ciudadanas.
“Al mismo tiempo se promueve la participación y el desarrollo de las capacidades institucionales”, acotó la Ministra.
La iniciativa se desarrolla a nivel latinoamericano e involucra a 7 países: Argentina, Chile, Costa Rica, Cuba, Ecuador, Perú y México. Este último cuenta con el apoyo del Programa Naciones Unidas para el medio ambiente; así como del Fondo para el Medio Ambiente Mundial y es ejecutado por seis redes de la sociedad civil.
La inversión prevista en México es de 3 millones de dólares, en tanto que a nivel local, durante cinco años, la inversión ha sido de 150 mil dólares.
El proyecto consiste en brindar capacitación a todos los habitantes acerca del cuidado ambiental. A manera de pilotaje se inició en el cantón Sucre, en Manabí, y Riobamba, en Chimborazo, a través de escuelas y colegios, párrocos, medios de comunicación, redes de defensa de los consumidores, los parlamentarios y las autoridades nacionales y seccionales, explicó Aguiñaga.
Cecilia Amaluisa, coordinadora regional del proyecto y representante de la Unión Mundial para la Naturaleza – Comisión de Educación y Comunicación (UICN-CEC), aclara que la selección de los municipios se dio bajo normas establecidas en cada país. En el caso ecuatoriano, la Asociación de Municipalidades Ecuatorianas (AME) estableció los criterios para elegir a los cabildos que tengan algún tipo de trayectoria en temas ambientales o que cuenten con planes y proyectos, esto entre otros 15 indicadores.
Unas 3.600 especies aproximadamente, entre mamíferos, reptiles, aves y peces, existen en Ecuador
En cuanto al trabajo que realizan las alcaldías, destacó que en el Municipio de Sucre se creó una estructura local participativa entre las autoridades y varios sectores de la comunidad. Adicionalmente se conformó el Consejo Ambiental del cantón.
En el caso de Riobamba se consolidará también un Consejo Ambiental, cuyo propósito es generar la creación de estructuras de participación de los habitantes en las que se puede mantener el diálogo entre ambos sectores, tanto a nivel nacional como local.
“Al mismo tiempo se establecen mecanismos de mejoramiento de la calidad ambiental y para verificar las debilidades de cada sector, como por ejemplo el que ningún municipio cuenta con un sistema de prevención de desastres”, señaló Amaluisa.
Carlos Mendoza, alcalde del cantón Sucre, informó que la comunidad ha respondido y existe una notable participación ciudadana, y que gracias a la creación del Consejo Ambiental se han podido elaborar proyectos de mejoramiento en cuidado de la naturaleza.
Entre los principales está la adecuación de un relleno sanitario con el que cuenta esa zona. “Por la cantidad de basura que generan los 30 mil habitantes; no sería necesario construir otro botadero y el espacio es suficiente, son 27 hectáreas; sin embargo, hay que mejorar su infraestructura”, agregó el burgomaestre.
Este proyecto y otros más pequeños contarán con el respaldo del Ministerio del Ambiente, puesto que están incluidos en la intención de establecer acuerdos interinstitucionales para ejecutar planificaciones en función de las necesidades prioritarias locales.
La medida permite la creación y ejecución del Plan Nacional de Educación Ambiental para la Educación Básica y el Bachillerato 2006 - 2016, que de igual forma se conceptualizó desde la sociedad civil.
Este plan educativo se desarrolla con el apoyo del Ministerio de Educación y la Dirección de Educación Ambiental. Consiste en brindar capacitación a los maestros acerca de cuatro temas principales; que son: biodiversidad, aguas internacionales, capa de ozono y cambio climático, dijo Víctor Hugo Valencia, funcionario de esta cartera de Estado.
“La idea es que todos los docentes se unan a este plan educativo, que se lo puede desarrollar a través de Internet”, afirmó Valencia. Así mismo, se capacitó a varios técnicos que brindarán soporte en la instrucción para iniciar el trabajo.
Lo que se pretende con este curso es que los maestros entiendan lo que es la educación ambiental y adquieran nuevos conocimientos que se relacionen con la realidad local, para que puedan transmitirlos a sus estudiantes.
La inscripción no tiene costo, pero sus cupos son limitados. “Estamos pensando llegar a cerca de 60 maestros en cada cantón” (Sucre y Riobamba), explicó Valencia. Antes de acceder al curso se les exigirá contestar un cuestionario, para saber si el docente está en capacidad de desarrollarlo.
Los profesores inscritos recibirán un CD en donde tendrán toda la información de los módulos y una biblioteca virtual para realizar sus consultas. En este sentido, la ministra Aguiñaga agrega que se utilizan materiales impresos y audiovisuales para la capacitación de los actores institucionales y para uso en las aulas.
La elaboración y reproducción de materiales educativos promocionales contó con la colaboración de la UICN.
Amaluisa aseguró que los profesores han dado una buena respuesta, “incluso personas de 70 años que no han tenido casi ningún acercamiento con la tecnología, y menos de aprender a trabajar en multimedia, quedaron encantadas”.