Tomada de la edición impresa del 26 de mayo del 2008

Áreas protegidas en la mira

Cerca de 20 mil hectáreas del Área de Protección Faunística Cuyabeno fueron concesionadas a la Cayman Oil Company en 1975. | FOTO: CARLOS POZO / El Telégrafo

FOTO: CARLOS POZO / El Telégrafo

Cerca de 20 mil hectáreas del Área de Protección Faunística Cuyabeno fueron concesionadas a la Cayman Oil Company en 1975.

IMÁGENES

Infórmate +


Para consultar acerca del tema entre a la página web del Fondo Ambiental Nacional: www.fan.org.ec/.

La Fundación Natura cuenta con una serie de estudios relacionados.

Informes al (02) 3317457.

Estación de Biodiversidad Tiputini de la Universidad San Francisco de Quito.

Teléfono: (02) 297 1961. Correo electrónico: ecuqu@unhcr.org.

Publicación: El libro Guía del Patrimonio de Áreas Naturales Protegidas del Ecuador está disponible para la ciudadanía, en formato digital, en el Ministerio del Ambiente.

El Ecuador es un país megadiverso. Organismos estatales y privados se unen para preservarlo.

Antecedentes


En 1976, el Gobierno Nacional, a través del Ministerio del Ambiente, creó el Sistema Nacional de Áreas Protegidas Estatales (Snap).


El objetivo del Snap es “preservar la diversidad biológica del país y promover el manejo sustentable de las tierras silvestres, promocionando las ventajas potenciales del ecoturismo y el mantenimiento de flujos genéticos por su importancia biogeográfica”, (Ministerio del Ambiente, 2005).

 

Actualmente el SNAP está conformado por 36 parques nacionales que cubren aproximadamente 48,065 Km² (18.75%) del territorio continental, un quinto del total. Las Áreas Protegidas ecuatorianas están situadas en la costa, sierra, oriente y región insular del Ecuador.



En el planeta se reconocen 10 puntos candentes de biodiversidad o “hotspots” y Ecuador es dueño de tres: Chocó Colombiano, Ecuador Occidental (Noroccidente de Esmeraldas), Amazonia Occidental. Las zonas candentes, término acuñado por el biólogo británico Norman Myers, se refiere a las áreas de bosque naturales de mayor diversidad biológica en el mundo, que se encuentran gravemente amenazadas por lo que fueron nombradas como las prioridades en cuanto a conservación biológica.

También constan en la nómina: Costa Atlántica del Brasil,  los Himalayas Orientales, Malasia Peninsular, Madagascar, entre otras.

En el país no se habla de “hotspots”, sino de áreas protegidas, que incluyen a parques nacionales, reservas ecológicas, reservas biológicas, refugios de vida silvestre, reservas de producción de fauna, áreas nacionales de recreación, reservas geobotánicas, y áreas de caza y pesca. Las dos más importantes son las Islas Galápagos y el Parque Nacional Sangay, declarados Patrimonios Naturales de la Humanidad por la UNESCO.

El Sistema Nacional de Áreas Protegidas registra 36 parques nacionales. Para considerarlos como tal, necesitan albergar por lo menos una especie amenazada, como el caso del Parque Nacional Yasuní, ubicado en la provincia de Napo, con una extensión de cerca de 10 mil kilómetros cuadrados, en el que habitan más de 700 especies vegetales, 500 tipos de aves y 200 animales. Para su preservación, el Gobierno la declaró de importancia biológica para las aves, se prohíbe la cacería, captura y otras actividades. 

Asímismo, el Ministerio del Ambiente trabaja en estrategias de conservación con proyectos que desarrolla en conjunto con organizaciones no gubernamentales nacionales y extranjeras. Busca convertir las estrategias en leyes, a fin de que sean tomadas como reguladoras de los proyectos e investigaciones de dichas organizaciones, indica Gabriela Montoya, técnica de la Unidad de Biodiversidad del Ministerio del Ambiente. 

Una maniobra es la que se inició en beneficio del cóndor andino, especie en peligro de extinción. De acuerdo al último censo del 2003, existen solo 75. Estudios realizados por la Corporación Ornitológica del Ecuador (Cecia) revelan que el mayor porcentaje de registros de distribución de la especie se encuentra fuera del Snap.

“Probablemente somos responsables de la pérdida de miles de especies sin que las hayamos catalogado”

Se elaboró la Estrategia Nacional para la Conservación del Vultur gryphus, a partir de 4 programas: de Manejo, de Educación, Difusión, Información, Capacitación y Comunicación; de Investigación, y de Conservación. Pero se esperan los resultados del registro sistemático iniciado, recientemente, para determinar cuántos individuos quedan.

En cuanto a la difusión del tema de la diversidad se realizaron campañas como: Conservación de palma y  Prevención de tráfico de animales silvestres.

El proceso está amparado en la Ley Forestal y de Conservación de Vida Natural y Silvestre.

No obstante, la mayoría de parques y áreas protegidas no cuentan con un presupuesto acorde sus necesidades. Uno de sus principales problemas es la incursión por parte de las comunidades que habitan en los márgenes o incluso dentro de dichas zonas, que explotan los recursos sin el control del Estado, explica David Romo, subdirector de la Estación de Biodiversidad Tiputini de la Universidad San Francisco de Quito.

El Estudio de Necesidades de Financiamiento de la Snap al 2005 establece el tamaño del Fondo de Áreas Protegidas para apoyar a las áreas continentales del Snap, a fin de apuntalar su manejo básico. Se requieren de US$ 52 millones, en contraste con los US$ 12 millones capitalizados hasta el año 2005.

En cuanto a la incidencia del ser humano, asegura Ramos, la mayor problemática es la expansión de la frontera agrícola, seguida por la explotación de recursos como el petróleo, la madera, entre otras. Se trata que los actores locales, comunidades y compañías, mejoren sus prácticas de conservación, afirma.  

La región más afectada por la deforestación es la Costa, cuyos bosques desaparecie-ron en un 98%. “Probablemente somos responsables de la pérdida de miles de especies sin que las hayamos catalogado. Debemos imitar a Costa Rica. Si hiciéramos la mitad de su  trabajo, habríamos superado con creces los ingresos por ecoturismo, que sería la principal actividad económica del Ecuador”, sugiere.

Según Nancy Hilgert, directora de la Escuela de Ciencias Ambientales de la Universidad de Especialidades Espíritu Santo, la biodiversidad se protege in situ en bosques protectores como Chongón-Colonche. También mediante reservas privadas como Buenaventura de Jocotoco en Piñas, El Oro; a través de comunas como Loma Alta, en Santa Elena; o desde los gobiernos seccionales como el Municipio de Guayaquil que solicita la protección de áreas o las declara así por la ordenanza municipal.

Los esfuerzos se originan desde el sector privado. La Universidad de Especialidades Espíritu Santo desarrolla en la actualidad un levantamiento de la biodiversidad del cantón Samborondón para proponer alternativas para su conservación y manejo.

Se trabaja en una nueva ley

 

Para Álvaro Dahik, secretario ejecutivo de la Fundación Ecuatoriana para Mamíferos Marinos (Femm), el trabajo privado de conservación es positivo, ya que exoneraría la responsabilidad total del Estado en la conservación de la flora y fauna. De ahí que la nueva ley de biodiversidad que se planifica compromete a las comunidades, sector privado, gobiernos locales (municipios) y Gobierno.

La propuesta mantiene las bases de la Ley de conservación presentada en 1998, que quedó estancada, por lo que “es preciso hacer cambios de fondo como el manejo de los instrumentos de gestión”, dice Dahik.

Para una mejor ejecución de proyectos, la ley separaría el área forestal de la biodiversidad y áreas protegidas, además se establecería las sanciones que deberá aplicar el Ministerio del Ambiente a quienes abusen indiscriminadamente de la naturaleza.

María Augusta Sandoval
msandoval@telegrafo.com.ec
Reportera Sociedad
Rss
Weather Image 32 ° Guayaquil, Ecuador Weather Image 17 ° Quito, Ecuador Ver más Powered By The Weather Channel