Tomada de la edición impresa del 13 de julio del 2008

La Antártida se derrite en forma acelerada

 Icebergs rodeados por témpanos de hielo a la deriva en la bahía de Vicennes, en el territorio antártico australiano.  |  FOTO:

FOTO:

Icebergs rodeados por témpanos de hielo a la deriva en la bahía de Vicennes, en el territorio antártico australiano.

Análisis

Cecilia Falconí Garcés

Oficial del Programa del Área de Desarrollo Sostenible de la ONU

“Todos nos veremos afectados”


La prueba más elocuente del cambio climático se halla en las regiones polares, que funcionan como un “sistema de alerta temprana” de los cambios climáticos a nivel global, puesto que son altamente sensibles a cualquier aumento de la temperatura.

El derretimiento de las masas de hielo de las regiones polares (Ártico y Antártico) tendrá consecuencias globales. El derretimiento y congelación periódicos del hielo en los polos y alrededor de ellos están relacionados con la circulación de aguas oceánicas frías y calientes alrededor de todo el globo, lo cual a su vez es un factor fundamental en la regulación de los sistemas climáticos de todo el mundo.

Existe gran preocupación por la posibilidad de que el deshielo de grandes superficies de  “permafrost”(tierras congeladas cercanas al Ártico y con gran contenido de materia orgánica) libere enormes cantidades del gas metano de poderosos efectos de calentamiento global.

A la larga y de continuar el ritmo de emisiones actual, todos los habitantes del globo nos veremos afectados por este fenómeno.
NOTICIAS RELACIONADAS

El G8 analizó el cambio climático pero no acordó los planes de mitigación. En Ecuador aumenta el nivel del mar.



Manchas blancas sobre la superficie del agua, grandes fisuras en los bloques de hielo. El panorama no puede ser más preocupante, pues la Antártida se está derritiendo o al  menos eso es lo que han revelado científicos de la Universidad de California, EE.UU., quienes destacaron la influencia del deshielo de la Antártida en la subida del nivel de los océanos de 0,3 milímetros por año en 1996 a 0,5 milímetros en 2006.

Ante ello, en la Cumbre del G-8 (Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Italia, Japón, Reino Unido y Rusia), que se realizó la semana anterior en Hokkaido, Japón, se incluyó en la agenda principal la lucha  contra el cambio climático.

Sin embargo, los líderes de las ocho grandes potencias del mundo no lograron concretar  políticas para mitigar el calentamiento global y solo se limitaron a anunciar un compromiso de reducir en un 50% las emisiones de los gases contaminantes. Postura que no fue respaldada por China ni India, miembros del G5, cuyos líderes señalaron que son países en desarrollo y que no pueden frenar su proceso de industrialización.

Para María del Pilar Cornejo, directora del Centro de Agua y Desarrollo Sustentable de la Escuela Politécnica del Litoral (Espol), estos “desencuentros” de los líderes mundiales no aportan ningún avance en la lucha contra el cambio climático, ya que nunca presentan planes concretos de mitigación. “Toman el tema como bandera, pero no lo debaten con la seriedad que amerita. Lo que está sucediendo es grave y las consecuencias ya se están evidenciando y los gobiernos aún están inertes. No hacen nada”, menciona.

Mientras tanto, la Antártida  continúa su deshielo como consecuencia del recalentamiento global. Un estudio de la Universidad de California en Irvine confirma que la reducción del casquete polar en la Antártida, solo en 2006 fue de 200.000 millones de toneladas de hielo. El estudio también indica que la proporción por pérdida por deshielo de los glaciares y corrimientos es mayor que las ganancias por nevadas.  El informe concluye que entre 2002 y 2005, el Polo Sur perdió 139 toneladas anuales de hielo, es decir 417 toneladas en total.

Las variaciones en la temperatura, fruto del cambio climático, también tendrán un fuerte impacto en la pesca y la acuicultura, con importantes consecuencias para la seguridad alimentaria de algunas poblaciones, informó Iván Angulo, representante de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

A diferencia de la mayoría de los animales terrestres, las especies acuáticas empleadas para el consumo humano son poiquilotérmicas, es decir, sus temperaturas corporales varían en función de la temperatura ambiente. Cualquier cambio en la temperatura de su hábitat influye notablemente en su metabolismo, tasa de crecimiento, productividad, reproducción estacional y sensibilidad a enfermedades y toxinas, informa la FAO.

El retroceso de los glaciares en la Antártida, que contiene el 75 por ciento de agua dulce de la Tierra, también afecta a Ecuador. María del Pilar Cornejo explica que el fenómeno genera el aumento del nivel del mar en la costa ecuatoriana, situación que ya se observa en Manglaralto, donde en los últimos diez años las aguas han ganado espacio una cuadra  hacia arriba (aproximadamente 100 metros en extensión),  provocando que los habitantes retrocedan sus viviendas.

La científica menciona que un estudio  denominado “Cambio Climático en la Pesquería del Ecuador”, del cual formó parte, se desprende que en un promedio de ocho o diez años el nivel del mar en la zona costera del país subirá sesenta centímetros.

Guayaquil quedará inundada


Debido a que la pendiente de la costa ecuatoriana es plana, el deshielo de la Antártida y del Ártico provocará que la superficie media marítima suba en la región al menos 60 centímetros y ciudades como Guayaquil sufrirían severas inundaciones, informó la directora del Centro de Agua y Desarrollo Sostenido de la Espol, María del Pilar Cornejo.

Según la científica, las alteraciones que se van a registrar serán difícilmente revertibles porque a diferencia de los fenómenos de El Niño 1982-1983 o de 1997-1998 cuando el nivel del mar subió y meses después volvió a su estado habitual. “En esta ocasión no va a pasar eso, permanecerá así por largos años, no sé sabe cuántos”, mencionó. 

Señaló que estos cambios se registrarán en toda la costa ecuatoriana, pero Guayaquil será uno de los puertos más afectados debido a que se encuentra conectado con el Océano Pacífico por el Estero Salado, un brazo de mar, que atraviesa las poblaciones conocidas como el Guasmo, la parte occidental del centro de la ciudad, Urdesa y Mapasingue.

Además la ciudad está a  solo cuatro metros sobre el nivel del mar.
Indicó que esto se producirá en un futuro no muy lejano, “de aquí a unos quince o veinte años”, y debido a que el calentamiento global que conduce al derretimiento de los polos es sostenido, durará decenas de años.

“Cuando el agua se calienta se dilata y ocupa más espacio”, señaló la experta tras indicar que a estos procesos se añadirán epidemias de enfermedades respiratorias e infecciones intestinales.
Redacción y Agencias

Rss
Weather Image 22 ° Guayaquil, Ecuador Weather Image 10 ° Quito, Ecuador Ver más Powered By The Weather Channel