La “Nakba”, un día para la catástrofe
Hoy, 60 años más tarde, la realidad de Palestina sigue viva en los cerca de 6 millones de refugiados y desplazados que reclaman su derecho a un territorio.
Lo que para Israel es un día de júbilo para los palestinos representa la “Nakba” o “catástrofe”. La proclamación del Estado de Israel -el 14 de mayo de 1948-quedó grabada en la memoria colectiva de los pueblos árabes como la tragedia que cambió sus vidas, por ello al siguiente día ellos conmemoran la “Nakba”.
Para ellos significó la anulación de su identidad, no solo porque aseguran se les cercenó su territorio, sino también porque viven exiliados en otros países vecinos.
En 1948, tras poner fin al Mandato de Gran Bretaña sobre Palestina, el Consejo de las Naciones Unidas (ONU) resolvió la repartición de Palestina en dos estados: uno árabe y otro judío, lo que hoy es llamado el Estado de Israel, y rechazado por las ligas árabes.
“Eso fue un acto ilegal, porque en ninguna parte de los estatutos de la carta de Naciones Unidas se establece que se puede eregir un pueblo sobre otro”, sentencia Mariam Touma Abuhayar, vocera palestina en Ecuador.
Explica que el pueblo palestino fue originario de las tribus cananitas, que vivieron en el actual territorio judío cinco mil años antes de Cristo, y lo que se llama el “Reino de Israel” solo duro ochenta años. “Ellos abandonaron el lugar mientras que los palestinos siempre estuvimos ahí, es nuestra tierra”, exclama.
Antes, durante y después del establecimiento del Estado judío, el pueblo palestino ha sido víctima de las fuerzas sionistas (movimiento judío que proclama la posesión de la tierra) -agrega la vocera palestina- ya que debido al retorno de los israelíes (a causa de la persecución nazi en Europa Occidental) 531 localidades palestinas fueron desalojadas.
Hoy, 60 años más tarde, la realidad de Palestina sigue viva en los cerca de 6 millones de refugiados y desplazados que reclaman su derecho a un territorio.
Jacobo Touma, un descendiente de palestino y conocedor de su historia, asegura que en 1947 los israelíes expulsaron por la fuerza ciudades enteras de Palestina y crearon “ilegal y arbitrariamente el Estado de Israel, el 14 de mayo de 1948, amparados en la resolución 181 de las Naciones Unidas y dividiendo el territorio palestino en dos: el 55% a los judíos y el 45% a los árabes”.
Esta resolución fue creada el 29 de noviembre de 1947 y establecía que en el transcurso de dos años se tenían que formar los nuevos gobiernos bajo la tutela de la ONU.
Sin embargo, los sionistas no esperaron y con el uso de la fuerza y de armas, empezaron a desalojar a los palestinos de sus tierras, sostiene Touma. “Llegaban con armas, los botaban de sus casas y en su lugar entraba una familia judía de Europa, mientras que los dueños se convertían en refugiados”, recalca. El 78% de los palestinos fue expulsado.
El historiador israelí Ilán Pappe, complementa que en 1948 confluyeron el momento más perverso y el más glorioso. Y defiende también en sus ensayos que los líderes judíos trataron de llevar a cabo una limpieza étnica de los nativos palestinos.
Touma cuenta que una de las matanzas más conocidas fue la de “Deiryasin”, que ocurrió el 9 de abril de 1947.
Además, de acuerdo con la historia, más de 400 poblados árabes fueron destruidos y sobre sus ruinas se alzan ahora kibutz, localidades de mayoría, judía o reservas naturales.
Jacobo Touma añade que en 1967, Israel se apropió del 22 por ciento restante de Palestina (Cisjordania y Gaza).
Entonces, todos los países del mundo condenaron esa usurpación. “Lo que queremos es que nos devuelvan ese 22 por ciento para que al menos los palestinos tengan un territorio”, resalta.
Mónica Álvarez
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