Remendones, camino al olvido
Eduardo Escobar, fotógrafo guayaquileño de 50 años. Ejerce la profesión desde los 15, y en ella le ha tocado cubrir lo mismo temas urbanos que políticos. Trabaja en El Telégrafo desde hace más de tres décadas.
Es un oficio que sucumbe a la modernidad mal entendida. Las máquinas van desplazando, poco a poco, cada vez más al artesano. Ese que con sus manos trabaja con clavos, suelas, cemento de contacto, martillo y otras herramientas, es capaz de remendar un zapato usado y dejarlo como recién salido de la caja. Para encontrarlos hay que irse al centro y al suburbio, donde bulle la vida. Como pasa en Guayaquil.
Otros