Balseros en vías de extinción
Ricardo Bohórquez, Guayaquil 1967. Fotógrafo independiente, arquitecto, fanático de la noche, de la costa, de la música y de las historias.
En el aire se siente la sal y la tradición, pero también el olvido. Los balseros de Playas aseguran que antes eran cientos. Ahora son solo 44 los que guardan celosamente los secretos de la pesca artesanal. Ellos son los portadores de una tradición ancestral que les enseñaron sus abuelos. Estas fotos, realizadas en toda una jornada de trabajo con ellos, nos los muestran subidos en una balsa de tres troncos, empujados por la marea y el viento, armados de anzuelos sencillos y de una malla que no pasa del metro. Y también enfrentados en una carrera contra el tiempo, y contra titanes, pues los grandes barcos pesqueros, que acaparan toda su pesca, y las leyes municipales, planean desplazarlos de las playas que los vieron crecer.
Bien plantados, estos pescadores de balsa y anzuelos están luchando contra el riesgo de convertirse en una especie en vías de extinción. Por eso buscan un abogado que los represente y les permita subsistir, aunque no sea como vecinos de Bo Derek, quien ya compró un departamento allí.
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