El Director del Ballet Nacional habla acerca de sus tres décadas en la creación de infraestructuras.
Rubén Guarderas es una de las grandes figuras de la danza nacional. Con organización y tenacidad ha construido una óptima infraestructura en pro de la enseñanza dancística, así como ha logrado formar públicos cautivos en las centenares de presentaciones realizadas en sus treinta años.
¿Qué recuerda del Ballet Ecuatoriano y sus inicios? Empezamos en el año 80 y escogimos el 26 de julio para hacer nuestro estreno oficial en el Teatro Sucre, ante el público capitalino. Yo fui dejando de hacer coreografías porque me metí en el proceso administrativo. Empezamos 6 bailarines, sin sueldo durante 4 años. Vivíamos de la renta de entradas. Hoy tenemos 36 bailarines, todos profesionales y con su remuneración. En el segundo año hicimos nuestra obra infantil Blanca Nieves, para fortalecer ese público que ha crecido y que ahora asiste a nuestros espectáculos. En el 84 ingresamos al Consejo Provincial y comenzamos con una gran actividad en la provincia, pero en el 94 tuvimos problemas por la reducción del Estado. Fueron momentos muy difíciles y pasamos a la Casa de la Cultura y desde ahí con los Núcleos en cada provincia viajamos. Ahora nace el Ministerio de Cultura y podemos canalizar mejor los procesos con los Directores de Cultura de las provincias.
¿Cuáles fueron los momentos difíciles, me imagino habrá pasado por lo económico? Siempre habrá problemas económicos, porque mientras más años pasan más obras y propuestas escénicas queremos hacer. Ahora con la tecnología sabemos que lo que tenías hace dos años ya no es actual. El país no cuenta con un staff de teatros. Para ir a Loja, por ejemplo, llevamos cortinas, luces, todo para la escena. También vamos a sectores rurales y eso aumenta el presupuesto, pero mejora la acogida del público. Después de estos procesos podemos decir que hay un público que le gusta lo clásico, lo contemporáneo y lo folclórico. Ahora especializamos los bailarines y las puestas en escena.
“La formulación de una danza netamente ecuatoriana necesita muchos años para consolidarse”
¿Cuáles han sido las corrientes que ustedes han adoptado?. ¿Se podría hablar de un propio estilo en la danza en el BEC?La formulación de una danza netamente ecuatoriana necesita muchos años. Serán los alumnos de nuestros alumnos los que consoliden una danza. El ballet tiene una singular forma de bailar que está reconocida en el país y a nivel latinoamericano por la manera como montamos las obras. En el folklore escénico tenemos un grupo mayor y una identidad. Nosotros somos mestizos y tenemos formas actuales. No hay que mirar hace miles de años para convencer a un público que así se debió bailar en esa época. Ahora amalgamamos para decir esto tenemos. También queremos que la gente entienda los contenidos abstractos. Con el Quijote tenemos más espectadores que con Laberinto introspectivo del alma. La identidad no es el indiecito con alpargatas sino cuando hay una gran fuerza en las obras, porque nuestra cultura es cósmica, andina y también de la Costa, y ancestral en la Amazonía. Quisiéramos tener más espacios para que se integren las comunidades, por ejemplo los Otavalos, los Tsáchilas.
¿No se ha podido aglutinar a estos grupos étnicos para que se manifiesten a través de la danza?No se pueden manifestar porque no se les ha dado oportunidades. Las danzas ancestrales son intimistas, mágicas, comunican a los dioses, entonces no tienen un generador para informar al público, mientras que nuestras danzas son para el público. Son dos movimientos diferentes y se trata de confundir diciendo que ésta es la raíz. Mis raíces son netamente mestizas. La gente mira al danzante de Pujilí como espectador y pasa a ser folklore. Para transformarla en una obra dancística tiene que hacerse en diez minutos. Si queremos interculturalidad no debemos robar una identidad, ver cómo bailan, te disfrazas así y bailas. La interculturalidad es que los compañeros, por ejemplo, del Chota, puedan hacer su danza y se presenten en el Teatro Nacional o en el Sucre.
¿Sería un objetivo a futuro de la institución llevar el folklore a lo académico? Ahí no me quiero meter, porque la academia podría distorsionar. Lo que deberíamos hacer es capacitar a los hacedores de las danzas populares para que ellos hagan su propia danza.
Se ha hablado de que nuestra danza toma mucha de lo hegemónico, de la moda, y se vuelve un modelo a seguir.El problema es que tienes que meterte en la comunidad, porque deben tener sabor, color, olor, y todo para lograrlo. Lo que hacemos es coger una danza de la comunidad, coger un pasito y repetirlo. Eso es hecho para 8 horas. No podrían hacer lo que nosotros hacemos porque se morirían. Hace falta profundizar en la raíz. Creo que tuvimos mucho indigenismo con su reconocimiento internacional. Pero no hay una presencia del mestizaje. Por ejemplo, cuál es el tránsito en la música, ¿el pasacalle, el albazo? Ahora se puso de moda por Juan Fernando Velasco. Hay que potenciar eso. A mí me llaman con un pasillo nuevo y me piden que hagamos danza.
“Las danzas ancestrales son intimistas, pero no tienen un generador para informar al público”
Se ha cuestionado al Ballet por tener toda una infraestructura hegemónica que ha eclipsado pequeños movimientos dancísticos independientes, que no pueden competir frente a sus grandes espectáculos y gratuitos.Estaría de acuerdo con eso si pasara lo mismo con la música o el teatro. En Quito tienes a la Sinfónica Nacional, y a la Filarmónica. Los hacedores del teatro han querido permanecer independientes porque dicen que son contestatarios a una cultura oficial. Los hacedores de danza también lo decían y nacieron varios organismos.
En los 80 teníamos partida presupuestaria para dar clases y no aceptaron. No porque tengamos una medicina gratuita estamos matando a todo el resto. Las universidades privadas, por ejemplo, hay decenas.
Pero una universidad siempre va a tener un ingreso económico, como artista es difícil sobrevivir.Si tu masificas la danza se potencia todo. ¿Cómo se logró el arte en Cuba o en la Unión Soviética? Masificando, haciendo presentaciones en las industrias, en las ciudades, para que a la gente le guste. ¿Cómo se desarrolló la danza en México?, logrando que los grupos independientes tengan mejor danza que los oficiales, porque estos se burocratizaron e hicieron obras añejas, mientras que los jóvenes hacían obras excelentes, pero primero el Estado formó y dio los recursos para ello.
Que el Estado te dé 3 mil dólares para que hagas una obra ¿crees que es la solución? Debería además ofrecerte diez escenarios para que bailes esa obra, igual en música y teatro.
Si en el Consejo Nacional de Cultura se presta dinero, se debería enseñar cómo comercializarlo. Si un artista desconocido hace una obra y nadie lo conoce, cómo espera que paguen una entrada. Si eres parte de un elenco así te podrás dar a conocer y de esa manera ser solista. A mí hace 30 años me eligieron como Director del Ballet, y ¿qué tenía que hacer?, desde conseguir escenarios hasta mercadear las obras y eso he hecho.
A mí no me tienen que reclamar sino a los organismos culturales.
Esteban Fuertes
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