¿Usted acaba de ver al Presidente. ¿Él se quejó de lo lento que va el trabajo y usted de lo
lentos que van los apoyos?
Nosotros hablamos con él para que nos ayude. El decreto dice que tenemos derecho a obtener información. Pero...
Eso no se cumple. Igual que con la entrega de recursos, que demoró más de seis meses...
Así es. Apenas al final de diciembre pasado, y por una gestión directa del Presidente, nos entregaron el primer aporte para operar. Ahora, con el tema de los documentos reservados espero que pase igual. El Presidente es muy ejecutivo. En ese mismo momento llamó al Cosena y le ordenó que nos entreguen las (3.500) copias que estaban listas hasta que alguien impidió que nos las diesen. Y me parece que el ministro de Defensa también es así. Él les dijo: “ya basta de excusas”. Y ordenó que nos entregaran listados que eran necesarios. Eso en Defensa. En la Policía no pasa igual. El Presidente, ese mismo rato, le dio instrucciones al ministro de Gobierno y le dijo que personalmente se encargue del asunto.
Me parece que con la Policía posiblemente sea necesario mucho más que la orden del Presidente. Estamos hablando de información que ellos quizá resguardan por un espíritu de cuerpo. O simplemente que no existe...
Bueno. La verdad es que la primera respuesta de ellos fue que no tenían ninguna documentación de operativos entre 1984 y 1988. Ahí necesitamos la ayuda personal del ministro (de Gobierno).
Yo me temo que difícilmente encontrarán algo...
Yo confío en que sí. Pero, bueno, la ausencia de eso (de la documentación), sería una prueba de que algo pasó.
¿Ha colaborado la ciudadanía?
Sí, mucho. Al principio fue solo en Quito, pero después el trabajo se extendió a las provincias. Hemos tenido una gran demanda fuera de la capital. En provincias como Loja, Guayas y Esmeraldas hemos tenidos que ir dos y tres veces. En Guayas los testimonios llegan a ochenta. Y estamos tabulando toda esa información.
¿Entonces tienen en mente postergar el plazo de vigencia de la Comisión?
Ya se lo dijimos informalmente al Presidente ahora que nos recibió: es necesario tener más tiempo. Damos por hecho la prórroga de tres meses. Tenemos el precedente de la Asamblea, y además así lo dice el decreto: cabe la posibilidad de extender el plazo (en este caso, hasta diciembre de este año).
¿En general ha existido colaboración gubernamental para su trabajo?
Estoy optimista después de la reunión con el Presidente. Hay un antes y un después, porque enseguida empezó a fluir todo. Recién ahora empieza. Esa misma mañana, nos permitieron el ingreso a dependencias para revisar y seleccionar material. Ya se palpa. Antes había pretextos: ‘que el oficio aquí, que el oficio allá’. Entonces, ahora sí creo que podremos avanzar.
¿Teme que el resultado de la investigación en vez de cicatrizar heridas las abra más?
Es doloroso un proceso así. Pero yo creo, por la experiencia de otros países, que es positivo. Combatir la impunidad es democracia, es esencial para ella. No hay democracia cuando hay una justicia selectiva, cuando no hay igualdad ante la ley. La justicia contribuye a la paz social. Nosotros no solo buscamos sancionar, buscamos que no se repita. Para prevenir. Cuando me preguntan “para qué” hacemos esto, siempre digo: para que no se repita.