Tomada de la edición impresa del 22 de marzo del 2009

“Tenemos el respaldo de organizaciones y países”

Francisco Carrión. | FOTO: El Telégrafo

FOTO: El Telégrafo

Francisco Carrión.

Francisco Carrión, delegado del proyecto ITT.



Desde el ámbito diplomático, ¿qué avances ha tenido la promoción del proyecto Yasuní-ITT a nivel internacional?
Tenemos el respaldo de varias organizaciones internacionales, entre esas –aunque puede sonar paradójico- la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) fue la primera en apoyar, también la Organización de Estados Americanos (OEA) y la Comunidad Andina de Naciones (CAN).

También están el programa de Naciones Unidas Para el Medioambiente, la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y demás organizaciones internacionales y países como España, Italia, Gran Bretaña y Hungría. El principal y el más activo es Alemania.

¿Cómo se ha cristalizado el respaldo de Alemania?
Con 300.000 euros que financian los estudios jurídicos, medioambientales, financieros, del mercado de carbono y de precios de petróleo. El estudio determinará la viabilidad de la propuesta.

El financiamiento se formalizó en octubre de 2008, donde el Parlamento alemán pidió -para tener tiempo para hacer los estudios- que se extendiera el plazo inicial que era hasta el 31 de octubre, y el presidente Rafael Correa lo extendió hasta finales de diciembre.

Como los estudios han avanzado bien, el Presidente tomó la decisión de prorrogar indefinidamente el plazo y quitar el tiempo máximo establecido (con el Decreto Ejecutivo 1572 firmado el 5 de febrero de 2009).

Pese al decreto 1572, el presidente Correa anunció que evaluaría el avance de la campaña en junio...
No le escuché al Presidente, leí unas notas de prensa y no sé en qué contexto lo dijo. Pero yo, en lo que corresponde a mi gestión, me atengo a lo que está escrito en el decreto. Tenemos previstas reuniones con el Presidente para informarle cómo va la propuesta. No sé si a esto se refería con la evaluación.

¿Qué falta para cristalizar el apoyo internacional a la propuesta?
Hay dos temas. El primero es que para que funcione el mecanismo de los Certificados de Garantía Yasuní (CGY), necesitamos una aceptación de la Unión Europea, para que estos papeles que emitiría el Ecuador sean aceptados en el mercado europeo de bonos de carbono. El segundo es la difusión. Califico a la campaña realizada en el exterior como exitosa, pero sí faltó difusión a nivel nacional.

¿Esto se resolverá después de los estudios?
Digamos que si los resultados son favorables y establecen que los mecanismos son los adecuados, sería como un respaldo legal a la propuesta. Los CGY que emita Ecuador podrían ser comercializados en Europa.

¿Qué tan probable es que la iniciativa concluya con éxito con un mundo en recesión?
Es más complejo en una crisis mundial hablar de este tipo de iniciativas, pero se da una paradoja y es que los países desarrollados, para hacer frente a la  crisis, van a acelerar su capacidad de producción. Entonces van a tener que emitir más carbono, van a contaminar más (es una especulación mía).
Entonces esos países, para estar de acuerdo con la normativa internacional, necesitarán bonos, porque eso (la contaminación) se paga o sanciona con bonos, entonces podrían ser nuestros bonos CGY.

Para impulsar un proyecto así, ¿caben los plazos?
Que no exista un plazo da mayor libertad y permite una mejor gestión de promoción internacional. La intención no es tener una participación indefinida, pero sí nos interesa establecer un cronograma.
Alejandra Carrión
acarrion@telegrafo.com.ec
Reportero - Quito