El proyecto de Control de Contenedores es uno de los más exitosos del mundo en 2008, según la ONU.
El control de contenedores que se realiza en la aduana de Guayaquil fue considerado en el informe anual de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito –Onudd- como uno de los tres más exitosos del mundo en 2008. Los otros dos programas que más droga lograron intervenir e incautar están en Palestina y en Cambodia.
Es por esto que las autoridades ecuatorianas inmersas en este plan han anunciado la inmediata ejecución de una segunda fase que incluirá el puerto de Manta.
Domingo Paredes, secretario ejecutivo del Consejo Nacional de Control de Sustancias Estupefacientes y Psicotrópicas (Consep), dice que con este proyecto se lograron decomisar nueve toneladas de droga (9.000 kilogramos) y una gran cantidad de precursores químicos -sustancias fundamentales en la producción de narcóticos- entre marzo de 2006 y marzo de 2008, en la terminal portuaria.
Con esto, indica, el país ha cumplido con creces lo requerido por los diferentes organismos internacionales, y se ubica en el quinto lugar a nivel mundial en incautación de heroína. Esto, a pesar de que Ecuador es el país con menos cooperación económica internacional para el control del narcotráfico. El país recibe al año unos 19,8 millones de dólares en ayuda estadounidense contra narcotráfico frente a los 3.600 millones que recibe el Plan Colombia antidrogas.
Por eso, Paredes dice que estos resultados se han logrado “prácticamente con dinero propio”, y que la ONU ha limitado su contribución a la asistencia técnica y la dotación de equipamiento básico.
No existe un presupuesto establecido para este proyecto. Sin embargo, Paredes asegura que se trabajará para definirlo antes de suscribir la renovación del convenio.
Ecuador es el país con menos cooperación económica internacional para el control del narcotráfico
Patricia Martínez, jefa de Control y Fiscalización del Consep, explicó que el Proyecto de Control de Contenedores es coordinado por la ONU y se inició en el país en 2005, a través de un convenio interinstitucional entre la Policía Nacional, el Consep y la Corporación Aduanera Ecuatoriana (CAE), con el fin de que personal especializado de estos organismos ejerzan un control permanente en el interior del puerto.
Las Naciones Unidas donaron los equipos y las instituciones nacionales disponen del personal capacitado.
Martínez señala que este programa se desarrolló de manera simultánea tanto en Guayaquil como en el puerto de Dakar, en Senegal (África) porque estos son los puertos más grandes y activos en el Pacífico y Atlántico, respectivamente.
La intención es crear un plan global de reforzamiento de puertos y prevenir el tráfico de droga hacia países de destino y el envío de precursores a Colombia y Perú.
La jefa de control comenta que el convenio interinstitucional que se firmó en el 2005 caducó a mediados del presente año “y fue importante retomarlo para
seguir fortaleciendo los controles de las importaciones de las sustancias sujetas a fiscalización que llegan al país con el objetivo de verificar si se encuentran autorizadas por el Consep y si las cantidades que arriban son las indicadas, así como también si es que existen mermas en esas importaciones para que los organismos de control hagan el seguimiento respectivo. Incluso de medicamentos que contengan dichas sustancias.
La ONU, indica Martínez, provee los equipos fungibles y no fungibles para la unidad de control conjunto que se conforma con personal de las instituciones fiscalizadoras.
Esta provisión consistió en la capacitación de personal, la misma que fue impartida en tres ocasiones por expertos de la Organización Mundial de Aduanas durante los tres años que duró el convenio anterior; así como también de equipos de búsqueda, estaciones de trabajo de cómputo, comunicaciones de radio y kits de pruebas de campo para la identificación preliminar de droga.
Por su parte, Paredes explica que las Naciones Unidas trabajan con Ecuador bajo el esquema de “uno a uno”, es decir que su apoyo va a la par con el del Estado ecuatoriano.
En días pasados la Concesionaria Contecon, administradora del Puerto Marítimo de Guayaquil, cedió al Consep, en calidad de comodato por tiempo indefinido, unas funcionales oficinas para que el organismo haga efectivo el proceso de control del desvío de precursores químicos en el interior del puerto de Guayaquil.
En esta segunda fase del proyecto, Paredes anunció que se implementará un proceso de tecnificación en el control de los contenedores que ingresan al país, para lo cual se están reactivando dos ión escanéres –dispositivo tecnológico que sirve para detectar partículas de sustancias estupefacientes impregnadas en objetos- que fueron donados por la Embajada de China.
Es importante, destaca el secretario ejecutivo del Consep, que el Ecuador tenga un sistema moderno para el control de la gran cantidad de contenedores que ingresan periódicamente al país.
Solo en el puerto de Guayaquil el tráfico de contenedores, tanto de 40 como de 20 pies, oscila entre 60 y 70 mil por día, y no siempre el trabajo manual y el uso de canes es eficiente.
“Esto implica un trabajo grande para poder controlar y sitiar lo que realmente está entrando y saliendo del país”, señala, y agrega que existe gran preocupación por los países que forman parte de la Unión Europea, debido al ingreso indiscriminado de droga proveniente de diferentes regiones de América.
Con respecto a Ecuador, Paredes dice que a pesar de los controles, los narcotraficantes emplean diferentes medios para sacar el alcaloide hacia los principales puertos del mundo como Inglaterra y España.
¿Cómo lo hacen? Usan desde sumergibles hasta el camuflaje en cargamentos de flores y banano, dice el funcionario, y da un dato decidor: al puerto de San Petersburgo (Rusia) ingresan, cada quince días, entre 140 y 180 kilogramos de cocaína procedente de Ecuador.
“Esto nos demanda mayor control en los puertos, ya que el problema real en el país es que no solo tenemos puertos públicos sino también privados. Sé que existen más de 17 en el país, en los cuales hay demasiadas vías informales e ilegales que se utilizan para sacar la droga y la acción del Estado allí es mínima o inexistente”.
El creciente uso de contenedores ha permitido que se recurra a los mismos para el contrabando de drogas, precursores, armas y explosivos. En el caso de Ecuador, el proyecto se centra en el control de las exportaciones a fin de prevenir el tráfico de cocaína por medio de contenedores a países de tránsito y de destino así como el desvío de precursores, fundamentalmente de permanganato potásico.
Con la renovación de este programa, que estará en vigencia durante los próximos cinco años y que se prolongará hacia el puerto de Manta y muy probablemente en un futuro a Puerto Bolívar (El Oro) y Esmeraldas, se establecerán estos adecuados mecanismos de control, dijo Martínez.
No solo la ONU ha resaltado el trabajo de Ecuador en la lucha contra el tráfico de drogas, sino también la Organización Mundial de Aduanas, que reconoció la labor de las autoridades ecuatorianas en el marco del programa global de control de contenedores.
Antonio Gagliardo Loor, ministro Fiscal Distrital del Guayas, destaca el trabajo que realizan los cuatro agentes fiscales antinarcóticos de la provincia junto con la Policía especializada en lo que tiene que ver con la investigación de los presuntos delitos de tráfico de estupefacientes.
Gagliardo indica que los funcionarios de la Fiscalía inclusive trabajan en el mismo edificio de la Jefatura Provincial Antinarcóticos.
“Los diferentes operativos desarrollados en el Puerto Marítimo de Guayaquil, a través de los cuales se ha frustrado el envío de ingentes cantidades de droga y se han desarticulado un sinnúmero de bandas, cuyos miembros están procesados, pone de manifiesto el estricto control y se convierten al puerto de Guayaquil en ejemplo para el todo el país y para el mundo en lo que tiene que ver con la lucha contra las drogas”, dijo el representante del Ministerio Público.
Agrega que es necesario para el éxito del proyecto, el apoyo de entidades internacionales que brinden capacitación a los agentes en la implementación de tecnología.
Por Juan Naranjo y Maximiliano Delgado