Llamarlo “asesinato pasional” es símbolo de justificativo
Para Verónica Burneo, de Unifem, los medios de comunicación han sido, en parte, responsables de esta realidad.
Quienes atienden casos de violencia de género, además de coincidir en que Ecuador aún no ha visibilizado al feminicidio como una consecuencia de la violencia intrafamiliar, consideran que la sociedad ha llegado a creer que estos asesinatos son solo “crímenes pasionales”.
Para Verónica Burneo, de Unifem, los medios de comunicación han sido, en parte, responsables de esta realidad. “Si bien los pocos que dan a conocer estos asesinatos son los medios, también ellos ayudan a vincular estos delitos como símbolo final del amor”, indica al mencionar que el crimen nada tiene que ver con la pasión.
La abogada Naranjo, de la Comisaría de la Mujer, piensa lo mismo. “Está mal que el golpe o la muerte se vean como consecuencia del amor”, dice.
En efecto, en una revisión de las noticias publicadas sobre muertes de mujeres en forma violenta, se registraron al menos 15 en lo que va de 2008 donde se señalaba: “Mató a su mujer endemoniado por los celos”, “¡Drama pasional entre policías!”, “Luego de matarla se clavó el puñal para también acompañarla al cielo”, entre otros titulares y registros de la prensa local.
En cambio, para Anabella Arévalo, psicóloga del Cepam (Centro Ecuatoriano para la Promoción y Acción de la Mujer), el problema no solo radica en que “las noticias justifiquen con el término de pasional a estos asesinatos o feminicidios. Sino que la sociedad también empiece a asimilarlo como algo normal”.
Por eso para ella también es esencial que el Plan Nacional de Lucha contra la Violencia empiece a funcionar básicamente en atacar los estereotipos “con los que se crían a niños y niñas, esos estereotipos que dicen que la mujer debe ser sujeto de órdenes y el hombre debe ser quien ordena”.
Esa normalización del abuso y el crimen como justificativo y casi sinónimo de “pasión” también ha podido visualizarla el doctor René Astudillo, agente fiscal y coordinador de la Unidad de Delitos contra la Vida y la Integridad Física.
Él señala que en Guayas se recibe al menos un caso al mes de feminicidio, y afirma que este grado de violencia se da principalmente porque en ciudades de gran movimiento, debido al ambiente caótico y agresivo, “el individuo llega a pensar que con el enfrentamiento se pueden solucionar los conflictos. No tienen conciencia del delito”, afirma.
Y por eso estima que este tipo de delitos, incluso, pueden estar más presentes en provincias como Guayas, Pichincha, Manabí y las zonas limítrofes.
Martha Erazo, psicóloga clínica, también opina que el feminicidio en la sociedad ecuatoriana está hasta cierto punto considerándose como “justificable” por parte de los agresores, ya que piensan que “la mujer es la culpable de sus males y se merece eso”. Incluso señala que se los llega a catalogar como crímenes pasionales, porque se los ve como actos “en donde la mujer comete una falta hacia el hogar y la pareja, y por eso se hace acreedora a un castigo”.
Redacción Quito
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