Palmicultores aceptan el plan, pero condicionado
Oswaldo Tobar, administrador de la hacienda Bella Silvia de Quevedo, sostiene que el proyecto agroindustrial beneficiaría a los palmicultores ecuatorianos, porque generaría mayor demanda para el consumo del producto.
Los productores de palma africana del país afirmaron que aceptarían el plan del Gobierno Nacional para elaborar los biocombustibles con el producto que cultivan, pero si este se basa en una política clara que no perjudique el desarrollo del sector.
Según el representante de la Asociación Nacional de Cultivadores de Palma Africana (Ancupa), Alejandro Figari, el proyecto de producir biocombustibles en el país debe estar ligado a una planificación en cuanto al precio que el Estado pagaría a los agricultores, al igual que la forma de pago por el litro de aceite de la palma africana.
“Esas son las tres condiciones principales para que la industria de los biocombustibles se desarrolle en el país”, indicó Figari.
Sin embargo, el representante de Ancupa manifestó que el precio por el litro de aceite para producir el carburante ecológico no debe ser fijo, sino que tendría que basarse en relación con el precio del producto a nivel internacional, más el costo del proceso, y alguna utilidad adicional.
“Actualmente el precio del aceite de palma está a 163 dólares la tonelada métrica, por ello, si hay una política gubernamental para desarrollar biocombustibles, es necesario calcular un precio idóneo que beneficie al productor y destilador”, indicó.
Oswaldo Tobar, administrador de la hacienda Bella Silvia de Quevedo, sostiene que el proyecto agroindustrial beneficiaría a los palmicultores ecuatorianos, porque generaría mayor demanda para el consumo del producto.
Por ello, Tobar dice que a la Hcda. Bella Silvia, donde se tiene 40 hectáreas de palma africana productoras y 20 más recién cultivadas, se destinarían alrededor de 20 áreas para ejecutar el plan.
“Pero dependerá de cómo sea el costo - beneficio, y si es rentable se dedicará un 50% de la plantación al proyecto”, agrega el palmicultor quevedeño.
Además, Tobar cree que el plan para producir biodiésel ayudaría a remunerar mejor a los trabajadores, ya que el pago por la mano de obra para cultivo y cosecha de la palma africana es baja (8 y 12 dólares diarios por tonelada).
“Pero para que el plan sea viable, hace falta asesoramiento, especialmente para los pequeños palmicultores”, dijo Tobar.
Ambos productores concuerdan en que tener un valor acorde a sus expectativas por el aceite de palma africana ayudaría considerablemente a cubrir los costos de los fertilizantes para el buen desarrollo de la planta, más aún ahora que estos aumentaron su valor en los últimos meses.
Tobar sostuvo que gasta en químicos alrededor de 300 dólares por hectárea “y eso sin tomar en cuenta los productos para combatir varias enfermedades que atacan a la palma e impiden su reproducción”.
Redacción Economía
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