El Gobierno acelera el proceso para hacer biodiésel, sin arriesgar la seguridad alimentaria.
Reducir la contaminación ambiental en Guayaquil en un 40%, que el Estado se ahorre 37,6 millones de dólares al año por no importar naftas para mejorar la gasolina extra y, además, que 80 estaciones de distribución de combustibles en Guayaquil, mejoren sus infraestructuras, son algunas de las ventajas del programa de generación de biocombustibles que se prevé comenzará en abril del 2009.
Aunque no es una idea nueva, lo que hace ahora el Gobierno es acelerar los procesos, estudios, financiamiento y diálogos con toda la cadena que involucra la elaboración de etanol, biodiésel y aceite vegetal en el Ecuador.
Estos biocombustibles saldrán a partir de procesos de extracciones de la caña de azúcar, la palma africana y el piñón, una ventaja en el caso de este último, pues es un cultivo que no compromete la seguridad alimentaria. Un rubro que los ministerios, productores y empresas involucrados no arriesgarán por ningún motivo.
Según la definición del Ministerio de Agricultura (Magap), la seguridad alimentaria es la situación en la que toda persona, en todo momento, tiene acceso físico y económico a una alimentación segura y nutritiva.
Por ese motivo es que se han contemplado estos tres productos y no bienes como el maíz o la soya, como se emplean en países de la región como Brasil y que son básicos para la alimentación. El Magap tiene una distribución de las zonas donde habrá nuevas hectáreas de los tres productos.
La producción de las destiladoras es de 300.000 litros diarios de alcoholes: Ministerio de Minas.
El plan contempla que la producción de etanol (a partir de la caña) se destinará al piloto en Guayaquil. ¿Por qué en esta ciudad? El ministro de Electricidad y Energías Renovables, Alecksey Mosquera, explicó que simplemente por las facilidades que existen en el transporte del etanol desde las destiladoras cercanas y las hectáreas de producción de caña en las zonas aledañas. A esto se agrega que, además de Guayaquil, en el plan piloto entrarán las zonas urbanas de los cantones Samborondón y Durán.
Petrocomercial calcula que en Guayaquil y su perímetro de influencia, el consumo de gasolina extra es de 123’181.000 galones por año; mientras que se estima que el consumo de biocombustible en esta zona ascendería a 117’425.921 galones por año. La mezcla que se hará para la venta en Guayaquil será del 5% de etanol y 95% de gasolina extra, pero dependiendo de los resultados, en el plan a nivel nacional se contempla que la relación sería 10% de etanol y 90% de extra.
Mosquera explicó que para Galápagos hay un plan especial, pues se busca llegar a una combinación del 85% de etanol y 5% de extra, y que los carros que utilicen biodiésel (a partir de la palma africana) funcionen en un 100% con este combustible ecológico; este objetivo se lograría dentro de cuatro años.
Fabián Rueda, vicepresidente de Petrocomercial, explicó que para obtener estos resultados la empresa adapta la infraestructura en la terminal de combustibles Pascuales (vía a Daule), con una inversión de 3,5 millones de dólares. El costo total del plan piloto será de 15 millones.
Las mezclas de extra y etanol se harán en Pascuales, luego el biocombustible llegará a las estaciones en tanqueros.
Para el plan piloto se requieren 40.000 litros diarios de etanol, que ahora las destiladoras exportan. El Ministerio de Minas y Petróleos calcula que la producción nacional de las destiladoras es de 300.000 litros diarios (entre alcohol etílico y anhidro), de esa cantidad 100.000 litros diarios de etanol se van a otros países; en esta cifra están los litros que se quedarán para el consumo del plan piloto.
Petrocomercial tiene algunos aspectos para negociar el pago del litro de etanol a las empresas productoras. Se calcula que el litro costaría 65 centavos de dólar; las autoridades dicen que es el tope, sin embargo la contraparte asegura que aún se debe negociar, pues la idea es que el precio sea internacional, que algunos especialistas calculan entre 70 y 75 centavos de dólar.
José Daniel Jerves, funcionario de la Sociedad de Destilación de Alcoholes (Soderal), manifestó que “el precio podría llegar a los 65 centavos según el volumen requerido y otros aspectos, pero aún falta el marco legal bajo el cual se tendría que negociar”.
“Viéndolo desde el punto de vista económico, nosotros tenemos la siguiente percepción: el Ecuador importa naftas para mejorar las gasolinas, las industrias reemplazaríamos estas naftas caras y volatilizamos el precio; es decir, quedaría estandarizado en un valor más bajo que las naftas”, comentó Jerves.
Petrocomercial planea emitir cartas de crédito para asegurar el pago del etanol a los destiladores, “creamos la carta de crédito será una garantía. Tuvimos que hacer las consultas a la Procuraduría y a la Contraloría, para que nos autoricen su uso y no hay ningún problema en hacerlo”, comentó Rueda.
El Ministerio de Electricidad cuenta con un proyecto de ley para el fomento de los biocombustibles que ya está en la Presidencia. Según el ministro Mosquera, de su aprobación se encargará el nuevo Congreso dentro de seis o siete meses. La ley necesitará, además, de un reglamento.
Mientras esto ocurre, la Escuela Superior Politécnica del Litoral (ESPOL) debe entregar en octubre próximo el estudio de impacto ambiental del plan del etanol en Guayaquil, para luego comenzar con las adecuaciones en las estaciones de servicio, que deben ser calificadas hasta diciembre de este año. Petrocomercial espera tener todo listo en Pascuales en enero del 2009 y, en febrero, dedicarse a las pruebas.
Al final, los beneficios ambientales, cuidando la parte alimenticia, son las prioridades, mientras que el precio del galón de gasolina mezclada con etanol para el público sería el mismo, entre 1,48 y 1,50 dólares, valor que ya es subsidiado por el Gobierno.
(MG)