Otros Retratos
Santiago Torres Cruz: En la fragua de los reflejos
De su padre aprendió a hacer espejos a la usanza antigua: ese lento ritual que cocina el azogue. Santiago es un artesano que trabaja con la luz que duplica el mundo.
Pedro María Castro Romero: Ni la enfermedad lo frenó
Sus recuerdos lo llevan por 60 años de trabajo en tierras ajenas. Un infarto cerebral no lo pudo detener, solo lo alejó un tiempo de sus compañeros: el machete y el campo.
Holger Jara: Hermandad desempolvada
Exhumando reliquias, palpando el pasado, da luces sobre la identidad, demuestra que los ancestros de Costa y Sierra siempre vivieron una hermandad profunda
Sereno Cozza: Riqueza de alma y cuerpo
Sagaz, supo ver, desde siempre, la importancia del deporte en la formación del espíritu. Hoy, gracias a él, conocen la victoria aquellos jóvenes que nunca tuvieron nada.
Máximo Cruz: El consultorio, un taburete
En los cuadriláteros solía lastimar a sus rivales, pero la vida da vueltas. Hoy, esas mismas manos curan las dolencias de los transeúntes. Máximo es un “doctor” de taburete y esquina.
Margarita Elisa León de Lozano: La voz entre los arrozales
Al igual que sus padres y abuelos sigue la tradición de cultivar arroz. 25 años de trabajos en terrenos arrendados la empujan a reclamar por mejores opciones para su familia.
Gustavo Valle: El obrero del celuloide
Alguien lo llamó el “Pasolini criollo”, pero él toma eso como una exageración. Se considera, simplemente, un curioso que hizo obras de artesanía en celuloide.
Cristian Salinas: En la oscura claridad
La suya es una oscuridad luminosa. A pesar de su ceguera, estudió. Y cuando no pudo ejercer su oficio de periodista, recorrió la ciudad vendiendo caramelos, sin tropiezos.
Piero Jaramillo Rugelei: El sube y baja de la vida
Recorre kilómetros cada día, pero no lo hace de manera vertical, sino horizontal. La Casa de la Cultura es también su casa: allí aprendió que el cuerpo escribe y habla.