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09-4-13-telegrafo-edificio                                     Edificio Principal, ubicado en Avenida Carlos Julio Arosemena 1.5. Oficinas de Redacción y Administrativas.

 

Diario El Telégrafo fue fundado en Guayaquil el 16 de febrero de 1884 por Juan Murillo Miró, quien recién había llegado de Europa porque su padre don Juan Murillo estaba enfermo.

El Telegrafo

Los aires revolucionarios que se vivían en ese año en el país, luego que los Restauradores derrocaron al general Ignacio Veintimilla, hicieron que el joven Murillo notara la necesidad de crear un Diario independiente en el que los ciudadanos pudieran expresar su opinión.

El naciente Diario adoptó ese nombre en homenaje al servicio telegráfico que se instaló en Ecuador, en 1884, con lo cual el país establecía una comunicación eficaz con el mundo. Además, El Telégrafo fue el primer periódico ecuatoriano que utilizó ese invento.

La recepción del público hacia El Telégrafo fue inmediata. Su discurso radical y liberal permitió que el Diario sea una guía durante la Revolución Liberal. El 1 de enero de 1885 fue fusilado el coronel Nicolás Infante, jefe de los Revolucionarios. El Telégrafo en varias ediciones publicó las protestas contra el crimen firmadas por ciudadanos.

El gobierno de Plácido Caamaño ordenó la encarcelación de Juan Murillo Miró y su posterior exilio a Chile. Así, los sucesores de Murillo también fueron acosados por el régimen hasta que el diario dejó de circular el 3 de julio de 1886, cuando había logrado imprimir su edición número 607.

En su destierro, Murillo descubrió que la Bandera de Ecuador había sido utilizada en una transacción entre Chile y Japón en 1895. La posición neutral que adoptaron los países americanos frente al conflicto entre China y Japón no permitía que ningún país se involucrara en el enfrentamiento.

La Bandera de Ecuador fue utilizada por una fragata chilena que debía cruzar el océano Pacífico y sería entregada a Japón que la utilizaría en su guerra. La noticia causó protestas en el país que terminaron con la salida de Luis Cordero de la presidencia.

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En 1898, todas las acciones de El Telégrafo son adquiridas por el ambateño José Abel Castillo. Así, el Diario se convierte en el principal matutino del Ecuador por varias décadas.

El 15 de noviembre de 1922, durante el gobierno liberal de Luis Tamayo se asesinan a centenares de obreros en las calles de Guayaquil. El Telégrafo es el único diario del país en levantar su protesta y llenar sus páginas con denuncias en contra el régimen de esa era.

   

Luego de las publicaciones José Abel Castillo fue amenazado y perseguido. Así, decide salir del país y radica en Alemania por varios años. En esa época, El Telégrafo también fue presionado y censurado por los gobiernos.

El diario continuó su labor porque Manuel Eduardo y José Santiago Castillo administraron el Diario. En 1923 se inaugura el actual edificio de El Telégrafo, ubicado en las avenidas Diez de Agosto y Boyacá. Y ese año se bautizó a Albert, que es la primera rotativa que llegó al país. Pero sólo en 1926 se imprimió el diario en la gigante imprenta. José Abel Castillo regresa al país en 1927 y retoma la dirección del diario, siempre con la colaboración de sus hijos. En 1940, Santiago Castillo y Castillo asumen la dirección de El Telégrafo.

En la nueva administración, el Diario se convierte en el primer periódico en adquirir los servicios de agencias de noticias extranjeras y además, es el primero en publicar fotografías aéreas del país. En El Telégrafo se dio acogida a los mejores periodistas y escritores del país como Manuel J. Calle, Medardo Ángel Silva, José H. Simmonds, Juan Emilio Murillo.