Más de 600 personas despiden a los niños ecuatorianos muertos en un incendio
Más de 600 personas asistieron hoy en Quintanar del Rey, al este de Madrid, al entierro de los dos niños que el jueves murieron en el incendio de una furgoneta.
EFE
Madrid, España
Más de 600 personas asistieron hoy en Quintanar del Rey, al este de Madrid, al entierro de los dos niños que el jueves murieron en el incendio de una furgoneta, incluidos numerosos ecuatorianos residentes en la zona.
Los restos de los pequeños, de tres y cinco años, salieron del tanatorio, situado en la residencia de ancianos de esta población de la provincia de Cuenca, donde habían sido velados.
Los féretros fueron llevados por familiares y amigos hasta la parroquia de San Marcos Evangelista atravesando un pasillo formado por niños ecuatorianos que lanzaban pétalos de rosa y portaban banderas de Ecuador, país del que son los padres de las víctimas.
Tras la misa, que duró casi una hora y se celebró en una iglesia prácticamente llena, los cadáveres fueron trasladados al cementerio municipal, donde fueron enterrados.
El alcalde de Quintanar del Rey, Martín Cebrián, dijo a los periodistas que no descarta que los cuerpos de los niños puedan ser repatriados a Ecuador cuando la jueza que lleva el caso lo permita, pues el deseo inicial de esta familia ecuatoriana, que residía en esta localidad y cuyos hijos nacieron ya en España, era darles sepultura en su país natal.
Hasta ahora eso no ha sido posible por estar aún en curso las investigaciones para esclarecer cómo se produjo el incendio de la furgoneta, en la que se quedaron los pequeños mientras su padre estaba comprando material de jardinería en un local próximo.
Cebrián ha explicado que está en contacto con el cónsul de Ecuador en Madrid para poner a disposición de los familiares de los pequeños todo lo que necesiten.
Además, señaló que la furgoneta que ardió con los niños dentro está precintada y cerrada para que nadie pueda entrar, pues las investigaciones continuarán la semana que viene.
Por otro lado, el subdelegado del Gobierno, Julio Magdalena, manifestó al preguntársele por las causas que pudieron provocar el incendio, que no se descarta ninguna hipótesis, pero que sí se sabe que se trató de un accidente.
Magdalena expresó su dolor por lo ocurrido y dijo que todos los representantes políticos venían hoy a Quintanar del Rey con la doble condición de representantes de las administraciones públicas y de padres, a manifestar su dolor y su solidaridad a la familia.
El delegado del Gobierno regional de Castilla-La Mancha en la provincia de Cuenca, Ángel Valiente, asistió también al sepelio junto a la delegada de Bienestar Social, María del Carmen García Patiño.
Valiente indicó a los periodistas que la Junta ha puesto a disposición de la familia todos los recursos necesarios, como psicólogos y los servicios asistenciales.
En Quintanar del Rey hay una población de unas 8.000 personas, de las que el 5 por ciento son ecuatorianos.