Los mentirosos y sus fetos
Marcela Noriega
Editora de Actualidad
mnoriega@telegrafo.com.ec
Si un día intentan venderles la fórmula mágica para que, por medio de la lectura de cartas, el tarot, los baños mágicos o los ungüentos, esa persona de la que están enamorad@s caiga a sus pies, su negocio prospere, resuelvan aquel litigio legal, o descubran algún fajo de dinero “de casualidad”… lo más probable es que pasen a ser uno más en la lista de estafados.
La nota de ZONA CIUDADANA descubre que detrás de los nigromantes, magos y espiritistas no hay más que el afán oportunista de conseguir dinero fácil.
Pero no migren de esa página sin leer a Xavier Andrade, quien describe, mordaz, cómo la oposición ha encontrado en los fetos el mejor –y más truculento- estilo propagandístico. “A falta de ideas, viene bien un feto”, dice X. Y es que los fetos son usados como un recurso publicitario en los discursos de sacerdotes, estudiantes católicos, políticos de vieja guardia y sus versiones mejoradas, más rubias y bobas.
Hoy una buena noticia: el vasco Sergio Sotelo vuelve con columna y blog. La primera búsquenla en MUNDO y el segundo (Hispanoamericans) lo pueden hallar en www.eltelegrafo.com. En ese espacio, con sabor a crónica, Sotelo cuenta historias de inmigrantes en los Estados Unidos.
Otro recomendado: la entrevista de Ela Zambrano con el académico estadounidense y experto en conflictos regionales Marc Chernick, quien ensaya un diagnóstico sobre la situación en Colombia y da como receta una mediación política, pues una militar significaría más décadas de sangre, sobre todo porque las FARC estarán debilitadas, pero siguen vivas.
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