• 06 May 2013
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  • Ecuador: ¿el Tigrillo o Jaguar latinoamericano (II)?

    Ec. Luis Rosero M.

    Ec. Luis Rosero M.

    La implantación de un modelo de crecimiento económico o la transformación productiva es un proceso de mediano y largo plazo, que requiere una serie de factores. El éxito de los tigres asiáticos (Corea, Singapur, Hong Kong y Taiwán), en su estrategia de crecimiento, tiene algunos elementos comunes: industrialización por sustitución de importaciones, protección de mercados, tecnología, financiamiento, infraestructura, formación de la fuerza laboral, promoción de exportaciones y apoyo del Estado. Cada uno de estos países siguió cierta orientación. Entre los factores culturales, destaca la disciplina y el trabajo esforzado de los asiáticos.

    En el caso de Corea del Sur, su proceso de industrialización selectivo fue planificado, al inicio se orientó al mercado interno, pero después al externo. Se creó un instituto de promoción de exportaciones, protección a la industria nacional, financiamiento de bancos estatales, construcción de infraestructura y siderurgia por parte del Estado, política de industrialización con incentivos (tributarios, arancelarios y cambiarios), conformación de grupos empresariales nacionales (Hyundai, Samsung, etc.), acceso a inversión extranjera a través de joints venture con grupos nacionales para acceder a tecnología extranjera y transformación de la educación. Se trata de un modelo de industrialización que pasa de la etapa ligera a la de bienes de capital, orientada al mercado externo, impulsado con empresas nacionales con fuerte apoyo y orientación del Estado.

    Ecuador tiene un modelo de crecimiento agropetroexportador combinado con un proceso de industrialización ligero (bienes de consumo). En buena medida, su economía depende de exportación de productos primarios.
    El gobierno de Correa ha anunciado el cambio de la matriz productiva, vía un modelo de sustitución de importaciones que impulsará el paso a una etapa intermedia de industrialización (desarrollo de refinería, astilleros, petroquímica, metalurgia y siderurgia), sustitución de exportaciones ligado a la innovación, ciencia y tecnología, sector terciario relacionado al bioconocimiento y turismo e inserción inteligente en el mercado mundial. Esto requiere una articulación del sector privado y público.

    No se trata solo de ver las tasas de crecimiento y la inversión de los seis años de gobierno. Hay que observar objetivamente qué se ha hecho y qué se  espera desarrollar para el cambio del modelo económico. Se ha creado infraestructura física, hay una política pública para el fortalecimiento del conocimiento, talento humano y tecnología, está en marcha una reforma educativa para los distintos niveles, existe una política proteccionista, etc. Se ha anunciado un acuerdo comercial con la UE y una apertura a la inversión extranjera.

    Es decir, se están dando algunos pasos que van en línea a la reorientación del modelo económico. Faltan algunas piezas del rompecabezas, como la política industrial y transferencia tecnológica, participación de la inversión extranjera, tecnología, el financiamiento estatal (proyecto de ley de reforma al mercado de valores), promoción de exportaciones, etc. Además, debe realizarse una concertación con los grupos económicos y las fuerzas políticas para apoyo al nuevo modelo. En todo caso, debemos encontrar nuestro camino al desarrollo, pasar de tigrillo a jaguar, para mejorar el bienestar de la población.

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