La capacidad de la tierra de absorber dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero se está sobrepasando, lo que contribuye directamente al calentamiento global y provoca cambios extremos en el clima.
Pero las variaciones en el clima y sus impactos sociales y económicos, no son preocupaciones nuevas. Desde la Cumbre de la Tierra celebrada en 1992 en Río de Janeiro se habló de la urgencia de un acuerdo mundial para lograr la estabilización de las concentraciones de gases de efecto invernadero en la atmósfera a niveles que permitan adaptarse a los cambios en el clima y alcanzar el desarrollo sustentable.
Con este objetivo se firmó el Convenio Marco sobre Cambio Climático, el cual supuso varios compromisos entre los países con el fin de reducir las emisiones de CO2 a la atmósfera y enfrentar el calentamiento global y sus efectos. En 1997 como parte del proceso iniciado en 1992, se firmó el Protocolo de Kioto, instrumento que contiene objetivos obligatorios y cuantificados de limitación y reducción de gases de efecto invernadero. Según este instrumento, los países firmantes se comprometieron a reducir sus emisiones de gases en al menos un 5% entre el período 2008-2012. Si bien ha habido una disminución aún no se ha alcanzado lo planteado en el Protocolo. Peor aún, según el último Informe del Panel Intergubernamental de Cambio Climático, hay el riesgo de entrar en un punto de inflexibilidad en el que el calentamiento de la tierra sobrepase los límites y no haya vía de retorno es una amenaza cercana.
“Si ha habido una disminución aún no se ha alcanzado lo planteado en el Protocolo”
Los compromisos son necesarios y urgentes. Estados Unidos ha sido uno de lo grandes ausentes de este Protocolo. Sin embargo, ahora hay que pensar también en países como China, India y Rusia, cuyas emisiones de CO2 han crecido en los últimos años, mucho más que las de Estados Unidos. Habrá que pensar en un modo de hacerlos parte de un compromiso mundial para la reducción de emisiones. Esto no será fácil considerando que, en el caso de China, el país se ha embarcado en una carrera de producción y consumo a gran escala, cuyos límites se desconocen.
Este 2009 es un año decisivo para el cambio climático; las negociaciones internacionales para lograr un acuerdo post- Kioto en la Cumbre de la Organización de las Naciones Unidas a celebrarse en diciembre de este año, marcarán un paso importante en cuanto a los compromisos, especialmente de Estados Unidos y a los mecanismos para alcanzarlos.
En el caso de los países en desarrollo, si bien su responsabilidad en la emisión de gases de efecto invernadero es considerablemente menor a la generada por los países industrializados, no están exentos de responsabilidad, en especial, por sus altos índices de deforestación.
¿Qué está haciendo Ecuador con miras a estas negociaciones? Pues a nivel interno el cambio en la matriz energética se presenta como una acción concreta, la iniciativa Yasuní ITT es un claro mensaje al mundo. No obstante, aún hace falta definir una política y una estrategia frente al cambio climático y llevar una posición discutida y consensuada al interior.