Bienvenido, dominguero lector, a un tema desconocido por usted, su vecino y casi todo el Ecuador: el ‘Tolling Agreement’. Tiene que ver con la deuda externa y se trata de un documento encontrado por la Comisión para la Auditoría Integral del Crédito Público y difundido hace pocos días. Y digo que es un documento ‘encontrado’ porque nadie sabía de su existencia, salvo los mentalizadores, implicados, cómplices y encubridores. Paso a comentarle.
A fines de la década de los ochenta, el Ecuador tuvo problemas para pagar los montos de deuda externa, y entró en mora. Para evitar dificultades con los acreedores extranjeros, raudos y veloces, de la manera más heroica y franca, Ministro de Economía (Mario Ribadeneira,…, sí, ya lo ubicó: tiene que ver con los bancos), Gerente General del Banco Central del Ecuador (Ana Lucía Armijos,…, sí, aquella que intervino en el salvataje bancario con Mahuad) y Cónsul de Ecuador en Nueva York (Miriam Mantilla) suscribieron uno de los acuerdos más patriotas que recogerá la Historia tricolor de este país. Sucede que la deuda comercial del país tenía, para esa época, la posibilidad de prescribir; es decir, existía la opción legal y por derecho, por falta de pago de la deuda durante seis años, de darse por terminada. Completa y definitivamente. ¿No sabía usted eso? ¿Acaso, estimado lector, usted ignoraba que la deuda comercial podía prescribir, acabarse y darse por terminada sin mayor complicación? No se preocupe, casi todos lo ignorábamos: las negociaciones y renegociaciones siempre se manejaron en completo secreto. Sin embargo, continúo, con mucha profesionalidad y amor al suelo patrio, aquellos personajes aceptaron renunciar unilateralmente a ese derecho. ¡En serio!: de una forma extremadamente ágil, entre el 4 y 9 de diciembre de 1992, aquellos heroicos, patriotas y tricolores representantes, renunciaron al legítimo derecho –que constaba en el llamado ‘Estatuto de Limitaciones’ y que debía aplicarse en pocos días, en enero del 93- a no tener que pagar la deuda y, suplicantes, llorosos y emotivos, pidieron nuevas formas para seguir pagándola. ¡Inconcebible e intolerable!
¿Más detalles, irritado lector? El nombramiento de la señora Miriam Mantilla como cónsul se realizó varios días después del 9 de diciembre. La autorización presidencial (que se publicó en el país el 9 de diciembre: el mismo día de la firma del contrato) acordaba un ‘Convenio de Garantía de Derechos’ (Tolling Agreement) y no una renuncia a los derechos del país; sin embargo, el ex-presidente Sixto Durán Ballén, en actitud heroica y patriota, no cuestionó tal proceder y lo aceptó sin miramientos. ¡Imagine lo que vino después: ‘negociaciones’ para implementar todo el canje de Bonos Brady (en 1995) y Bonos Global (en 2000)!
Indignado lector, esa es la pequeña historia de heroísmo que nos ha costado miles de millones de dólares adicionales: allí, no solo hay una deuda con la justicia sino con la Historia de este país. Es de usted, entonces, indignado lector, la obligación de hacer cumplir el peso de la ley ante tal delito y tan descomunal traición.