• 08 Mar 2013
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    Guayaquil
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    Siete provincias están en aprietos por los aguaceros

    Sumideros que no funcionan están entre las principales dificultades que tienen las zonas urbanas de cantones como Guayaquil y Piñas, lo que ha originado el colapso de las vías y daños en las viviendas.

    En la vía Perimetral (norte de Guayaquil) el flujo vehicular se torna lento  por la insuficiencia del sistema de alcantarillado para evacuar las aguas estancadas. Foto: Marcos Pin |  El Telégrafo
    En la vía Perimetral (norte de Guayaquil) el flujo vehicular se torna lento por la insuficiencia del sistema de alcantarillado para evacuar las aguas estancadas. Foto: Marcos Pin | El Telégrafo

    Redacción Guayaquil

    El congestionamiento vehicular en las calles del cantón, en sectores periféricos,  rurales y urbanos, ha aumentado por problemas de acumulación de aguas.

    Precisamente por ese inconveniente el tráfico se vuelve más lento en las avenidas del Periodista, Francisco de Orellana, Isidro Ayora, Juan Tanca Marengo (norte); 25 de Julio, Quito, Machala (centro y sur).

    Otras calles del sur como Dolores Sucre, García Moreno, Esmeraldas, Domingo Comín, tienen, en cambio, un lento desfogue de las aguas. En la intersección de las vías Dolores Sucre y Vicente Trujillo, por ejemplo, una de las esquinas permanece inundada desde hace casi una semana.

    La conductora Melba Saltos, quien utiliza este tramo para pasar de su vivienda en Los Almendros hasta la 25 de Julio, comentó que los desniveles en las calles y la falta de alcantarillas en determinados puntos provocan esos inconvenientes. “En la mañana se forma un caos porque el líquido se empoza en  un solo carril y nadie puede cruzarlo”.

    En los puntos donde se observa un lento desfogue de aguas, según se pudo constatar en un recorrido, la mayoría de los vehículos optan por esquivar los charcos. Asimismo, las alcantarillas están obstruidas en la intersección de  las calles Clemente Ballén, 10 de Agosto y Sucre, y en otras como García Moreno, Esmeraldas y Los Ríos.  

    Mario Chávez, quien tiene un negocio de comidas en Clemente Ballén y García Moreno, aseguró que el problema es de cada invierno, debido a que muchos transeúntes botan basura en las aceras. “Por aquí también pasan estudiantes de varios colegios fiscales... creo que deberían implementar una campaña en estos planteles para que los jóvenes den el ejemplo y corrijan a los adultos”.

    En calles de la periferia (vía Perimetral, vía a Daule, Martha de Roldós, Casuarina), en cambio, la acumulación de agua se debe a la falta de alcantarillado.

    Además, estas vías reciben el agua que baja de los cerros con asentamientos populares (Mapasingue y Nueva Prosperina), lo cual causa anegaciones que se mantienen, inclusive, después de las lluvias. Por otra parte, el sistema de transporte municipal Metrovía también resulta afectado por las precipitaciones.

    La troncal 3, que cubre las avenidas Camilo Ponce, Martha Bucaram de Roldós y Carlos Julio Arosemena, estuvo más lenta en la frecuencia de líneas durante el pasado fin de semana, a causa de la lluvia.

    Varios usuarios debieron esperar casi una hora en los paraderos de Metrobastión. Una situación que para algunos ciudadanos se repite por tercer año consecutivo durante la temporada invernal.

    Ligia Maridueña, estudiante universitaria, debió esperar en el paradero de la Universidad de Guayaquil, entre las 19:00 y 20:00 del sábado pasado, por un articulado que la llevara hasta su casa en el sur de la ciudad. “Debe ser mi suerte el tener que optar por este sistema justo cuando cae un aguacero... no sé si las unidades se vuelven de azúcar o hay problemas con el tráfico en los carriles, pero nadie nos da más explicación que: lo sentimos, el servicio está suspendido por la lluvia”, aseguró Maridueña.

    Mientras que en las troncales 1 y 2 no se registra mayor demora en la llegada de los articulados durante las lluvias.

    Respecto de la situación de las personas damnificadas por inundaciones, el alcalde Jaime Nebot explicó que fueron 22 familias que perdieron sus casas. “Siete se colocarán en los mismos terrenos, mientras que las quince restantes, por estar ubicadas irresponsable e ilegalmente en el lecho de canales y esteros, tendrán que ser reubicadas”, aseguró el burgomaestre.

    El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) informó que la actual intensidad de las lluvias se mantendrá hasta inicios de la siguiente semana.

    Según la entidad, la alta presencia de humedad en la atmósfera, así como la llegada de nubes provenientes de la región amazónica y Perú, han incidido en el aumento de las precipitaciones desde el mes pasado. Se prevé que la temporada invernal se extienda hasta mayo.