• 13 Abr 2011
  • Guayaquil
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  • Maestros celebran su día con 8 horas de labores diarias

    Varios docentes aún no se informan de los detalles de la nueva Ley de Educación Intercultural que entró en vigencia el 31 de marzo último, tras su publicación en el Registro Oficial.

      En el colegio 9 de Octubre, al sur de Guayaquil, los profesores aprovechan los recesos para planificar la cátedra, actividades del plantel y compartir ideas.  Foto:José Morán / El Telégrafo
    En el colegio 9 de Octubre, al sur de Guayaquil, los profesores aprovechan los recesos para planificar la cátedra, actividades del plantel y compartir ideas. Foto:José Morán / El Telégrafo

    Redacción Guayaquil

    Cobijados por un nuevo marco legal orientado a mejorar las condiciones de vida de los docentes y la calidad educativa, los profesores del país recuerdan hoy el Día del Maestro.

    El 13 de abril de 1920, el entonces presidente Baquerizo Moreno declaró a esta fecha como el “Día del Maestro Ecuatoriano”, en honor a célebres personajes que  se ganaron dicho título y que a través de la historia dejaron su legado. Entre ellos: Juan Montalvo, Federico González Suárez, Luis Felipe Borja y otros.

    Mientras en escuelas y colegios se preparan actos especiales para reconocer y agradecer el noble y sacrificado trabajo de los profesores, un ambiente de incertidumbre invade a ciertos sectores de  docentes, debido a que no conocen los detalles de la nueva Ley Orgánica de Educación Intercultural, aprobada a inicios de este año en la Asamblea Nacional con el apoyo de 116 votos.

    Este cuerpo legal, que busca garantizar el derecho a la educación, determina principios y fines generales que orientan la educación ecuatoriana en el marco del buen vivir; determina la interculturalidad y la plurinacionalidad; y  las relaciones entre sus actores.

    También desarrolla y profundiza los derechos, obligaciones y garantías constitucionales en este ámbito; establece las regulaciones básicas para la estructura, los niveles y modalidades, modelo de gestión, el financiamiento y la participación de los actores del Sistema Nacional de Educación.

    Matilde de Gómez, profesora de Ciencias Naturales de un plantel público de Quito, admite que desconoce el contenido de la nueva ley que está en vigencia, por lo que se preocupará en revisarla.

    Ella sostiene que el día clásico lo celebrará trabajando, ya que “lo importante es tener trabajo y cuidarlo”, por lo que no es partidaria de las protestas impulsadas por algunos dirigentes.

    Criterio contrario tiene el vicepresidente de la Unión Nacional de Educadores (UNE), William Pazmiño, quien exige que se expida el reglamento de la nueva Ley de Educación, ya que existen algunos vacíos.

    Por ejemplo, dijo,   existe preocupación  por los horarios extendidos de clases que deben cumplir en los planteles  con la nueva ley, lo que todavía no está reglamentado. “Este es uno de los temas que podría motivar jornadas de protestas de la UNE”, advirtió.

    El dirigente no recuerda que  la Ley de Educación Intercultural aprobada por la Asamblea prohíba a todos los miembros de la comunidad educativa promover o provocar deliberadamente la paralización del servicio educativo.

    Ezequiel Andrango,  profesor de un colegio particular, cuestiona a la dirigencia de los maestros, ya que a más de hacer política de algo que debería ser lo más limpio, como es la educación, no se preocupa por los que no tienen empleo fijo. El   apoya la nueva ley, porque considera que introduce mejoras para los profesores. “De eso deberían hablar y en el día del maestro explicar el contenido”.

    La Ley de Educación determina que la Autoridad Nacional realizará la homologación salarial de docentes públicos, de conformidad con la escala salarial definida por la autoridad en materia de remuneraciones del servicio civil, en coordinación con el Ministerio de Finanzas.

    La normativa establece que la Autoridad Educativa Nacional es responsable y garante de producir y distribuir los textos, cuadernos y ediciones de material educativo, uniformes y alimentación escolar gratuitos para los niños, niñas y adolescentes de la educación pública y fiscomisional.

    Los textos deberán ser actualizados cada tres años. Los establecimientos educativos públicos están exentos del pago de servicios básicos e impuestos prediales.

    La planificación, construcción y mantenimiento de la infraestructura física y equipamiento de educación corresponde a los gobiernos autónomos municipales, a los que se les transferirán los recursos y competencias de la DINSE.

    A partir de la promulgación de la ley, la Autoridad Educativa Nacional incorporará en el currículo la formación estética y artística, que será obligatoria, progresiva y transversal en todos los niveles y modalidades.

    Reorganiza la oferta educativa de jardines, escuelas y colegios públicos, en máximo cinco años; también  regula el funcionamiento de los centros infantiles.

    A partir de este año las instituciones educativas que se encuentren administradas por las Fuerzas Armadas, Policía Nacional, Aviación Civil, Comisión de Tránsito del Guayas, pasarán a funcionar bajo la rectoría del Ministerio de Educación.

    Prevé la enseñanza de al menos un idioma ancestral en todas las instituciones educativas que comprenden el Sistema Nacional de Educación y da plazo de un año para que los gobiernos autónomos municipales asuman las competencias de la planificación, construcción y mantenimiento de la infraestructura.

    Adicionalmente, en 180 días se creará la Subsecretaría de Educación Intercultural Bilingüe y del Instituto de Idiomas y Ciencias Ancestrales.

    Profesores de fiscales dejan de lado otras actividades

    Este Diario, en un recorrido realizado por varios planteles particulares y fiscales, pudo constatar que la nueva carga de 8 horas laborables, vigente desde el 31 de marzo con la nueva Ley de Educación Intercultural, provocó que se presenten las primeras renuncias por la imposibilidad de mantener más de un trabajo.

    Tan solo a una semana del inicio de clases, en la escuela de la Armada, en el sur de Guayaquil, 17 profesores han presentado su dimisión. “Alicia”, quien solicitó la reserva de su nombre, afirmó que uno de los dirigentes de curso informó a los padres que los docentes renunciaban porque “la nueva jornada interfería con sus otros trabajos”.

    En el plantel paramilitar, el rector Víctor Gómez se abstuvo de confirmar o hacer comentarios al respecto, debido a que “no contaba con la autorización para ello”.

    Sin embargo, en estas renuncias existe una diferenciación: en los planteles particulares los docentes optaron por sus empleos privados; mientras que en las unidades fiscales los profesores prefieren renunciar a las actividades ajenas a la docencia.

    Jorge Andrade, profesor del colegio Eloy Alfaro, que ha logrado mantener sus dos trabajos (maestro y abogado), comentó que en el sector particular no existen las ventajas por escalafón “y por ello se entiende que los del fisco prefieran quedarse dentro de los planteles”.

    Andrade inicia su jornada desde las 06:00 en su vivienda en Los Ceibos, para llegar 06:45 al establecimiento educativo. Anteriormente salía directamente después de las 13:00 a su estudio jurídico, en Rumichaca y Clemente Ballén, donde laboraba hasta las 19:00.

    Ahora, frente a las disposiciones del Ministerio de Educación sale del colegio a las 14:45 y extendió su trabajo de abogado hasta las 21:00. “Aunque he visto renunciar a otros, la nueva jornada no me afecta”, dijo.

    Andrade acotó que los profesores en el sector privado optan por renunciar a la docencia porque no reciben los mismos beneficios que el magisterio. “Yo aspiro que llegue el día en que el trabajo del docente particular sea más reconocido por la sociedad”.

    En el colegio 9 de Octubre el abogado Franklin Salazar imparte la asignatura de Sociales para 5º y 6º de Bachillerato. El cuenta con 37 años de ejercicio docente, tanto en el plantel como en la Universidad de Guayaquil.

    Debido a la nueva jornada, Salazar tuvo que priorizar la docencia ante  su carrera, la cual retomará una vez que se acepte su solicitud de jubilación, a la cual aplicó en marzo.

    “No creo que otro trabajo independiente me dé entre 300 y 400 dólares mensuales de jubilación”, acotó Salazar.