• 04 Oct 2011
  • Guayaquil
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  • La Espol abre cursos solo para conductores de autos livianos

    Seiscientos choferes iniciaron el proceso de formación profesional para prestar servicios en carros de alquiler.

    Redacción Guayaquil

    Janina Macías, de 32 años, inició ayer el curso en la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol) para obtener su licencia de conductora profesional tipo C, que la habilitará como chofer de taxis y vehículos livianos  con fines de lucro.

    “Intenté (conseguir la licencia) antes con el Sindicato de Choferes, pero me pedían $2.000; además, tardaba un año. Ahora estudiamos durante seis meses, así que  me resulta más conveniente”, considera Macías, quien ayer recibió clases de Ecología y Cuidado Ambiental.

    Según lo establece la reforma a la Ley Orgánica de Transporte Terrestre, Tránsito y Seguridad Vial, los únicos establecimientos autorizados para otorgar los documentos habilitantes son las escuelas de conducción, los institutos técnicos, politécnicos y universidades.

    Anteriormente las licencias se obtenían en las escuelas de los sindicatos de choferes y, según los conductores consultados, se impartían cursos de un año que costaban hasta $ 2.000.

    Esta reforma legal se pone en práctica con la apertura de la primera escuela de conducción profesional regentada por una universidad. La Escuela Superior Politécnica del Litoral, que solicitó a la Agencia Nacional de Tránsito (ANT) esta competencia, ayer inició los primeros cursos en el campus de la Prosperina.

    En la escuela de conducción Conduespol están inscritos 600 alumnos, de ellos, el 10% corresponde a mujeres que desean incorporarse a esta profesión. Los nuevos cursos se abrirán a inicios del próximo año.

    Pedro Chiriguayo, encargado del área logística de Conduespol, dice que hay 1.200 personas en lista de espera que quieren capacitarse para obtener la licencia tipo D; este documento les permitiría manejar buses de transporte masivo.

    “Aún no sabemos si se abrirá ese módulo, porque no recibimos la autorización de la ANT; además, tendríamos que comprar las busetas y debemos ver si el valor que establece la agencia  corresponde con la inversión a realizarse”, señala.

    El precio que los estudiantes deben cancelar por el curso, que fue fijado por la ANT, es de $958, valor que cubre los seis meses de clases.

    La universidad ha establecido tres horarios: en la mañana, tarde y noche. Ayer se cerraron los últimos cupos para este módulo.

    En el campus se han realizado ciertas adecuaciones en el espacio que ahora cuenta con un parque en el que se han pintado diferentes señales de tránsito.

    “Los alumnos reciben las clases teóricas en 32 horas y luego realizan 32 horas de práctica en este sitio”, explica Chiriguayo.

    También se está construyendo un nuevo parque vial para las prácticas, que tendrá una extensión de seis hectáreas.
    En el estacionamiento de la escuela se parquean taxis amarillos,  pues algunos estudiantes, como José Fernández, ya  laboran como choferes y decidieron tomar el curso para legalizar su situación.

    “No lo hacía antes porque en la otra escuela era muy caro; además, ahora los controles están más estrictos”, asegura Fernández.

    Los alumnos reciben clases de Legislación y reglamentos de tránsito, Educación ambiental, Ecología, Computación y Práctica.

    La Universidad de Especialidades Espíritu Santo (UEES) también cuenta con el permiso de la ANT para brindar los cursos de profesionalización a los choferes.

    Sin embargo, aún no han implementado este servicio educativo y no existe una fecha establecida para el inicio de clases, indican desde el departamento de Comunicación de la institución.