• 06 Mar 2013
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  • Especial Hugo Chávez 1954-2013

    En máximo 30 días se convocará a elecciones

    La Constitución venezolana establece un mecanismo de sucesión ante la ausencia definitiva del presidente de la República. Diosdado Cabello, titular del Legislativo, asumirá el poder, será nombrado mandatario interino y llamará a nuevos comicios

    Minutos después de la muerte de Hugo Chávez, venezolanos salieron a las calles portando banderas para recordar a su presidente.
    Minutos después de la muerte de Hugo Chávez, venezolanos salieron a las calles portando banderas para recordar a su presidente.

    Redacción Actualidad

    Con la muerte del presidente Hugo Chávez se abre un mecanismo de sucesión establecido claramente en la Constitución que el ahora mandatario fallecido impulsó en el año 2000.

    La Carta Magna establece que ante la ausencia o incapacidad permanente del gobernante en funciones el presidente de la Asamblea debe asumir el mando. Esto debe ocurrir siempre y cuando solo hayan transcurrido menos de dos años del periodo vigente. Si ya se superara ese lapso el vicepresidente sería juramentado para terminar el periodo.

    En el caso actual es el primer escenario el que procede. De esta forma será Diosdado Cabello quien deba asumir la Presidencia de Venezuela. Una vez que sea juramentado por la Asamblea Legislativa, con amplia mayoría del Partido Socialista Unido de Venezuela, Cabello será oficialmente jefe de Estado interino.

    Él está obligado a convocar, en un plazo no mayor a 30 días, a elecciones generales. Es decir, el proceso constitucional desemboca en nuevos comicios. Los últimos fueron en octubre del año pasado cuando ganó Chávez a Henrique Capriles. Con la elección del nuevo presidente termina oficialmente el mecanismo de sucesión constitucional.

    Ahora bien, hasta el cierre de esta edición Cabello no asumía la Presidencia. La madre de él falleció hace tres días por lo que al momento del fallecimiento de Chávez se encontraba en el departamento de Monagás. Por eso él no estaba junto al vicepresidente Nicolás Maduro y el gabinete ministerial cuando se anunció la muerte de Chávez.

    Si se cumple con lo que pidió el presidente Chávez en su última aparición pública en diciembre de 2012, Maduro debe dejar la Vicepresidencia y ser candidato a la máxima magistratura. “Si se presentara, como dice la Constitución, una circunstancia sobrevenida, así dice la Constitución, que a mí me inhabilite, óigaseme bien, para continuar al frente de la Presidencia de la República bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro debe, no solo concluir como manda la Constitución, el periodo, sino mi opinión firme, plena como la luna llena, irrevocable, absoluta, total, es que en ese escenario que obligaría a convocar, como manda la Constitución, de nuevo, a elecciones presidenciales, ustedes elijan a Nicolás Maduro como presidente de la República Bolivariana de Venezuela”, dijo Chávez antes de partir a Cuba para ser operado.

    Analistas venezolanos, cercanos a la oposición, han destacado la supuesta división dentro del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV). De un lado, supuestamente estaría Maduro y del otro Cabello.

    Maduro fue chófer de buses, posteriormente líder sindicalista. Como canciller cosechó contactos y reconocimiento en todo el mundo. Cabello fue militar y participó, junto con Chávez, en la asonada de 1992. Ha sido ministro y líder del PSUV, además de legislador y gobernador

    Frente a una eventual división, la candidatura a la Presidencia sería peleada por ambos líderes, cada uno reclamando  el legado político de Chávez. Incluso, los más extremistas no descartan una ruptura en el oficialismo.

    Pero Maduro y Cabello han negado estas versiones reiteradamente. Ambos han aparecido en varios actos públicos, mientras Chávez recibía tratamiento médico en La Habana.

    Además, el mando militar, que reaccionó pocos minutos después de la muerte de Chávez, destacó su apoyo no solo a Maduro, sino también a Cabello.

    Igual, cualquier división en las filas del oficialismo se estima que será mediada por Raúl Castro. De hecho, algunos medios ya han especulado con que el presidente cubano ha desempeñado un activo papel en esos diálogos.

    La segunda oportunidad de la oposición

    En el otro lado de la cancha está la oposición, que tendrá una segunda oportunidad tras su derrota electoral en octubre del año pasado.

    Todos los sondeos ubican como mejor posicionado a Henrique Capriles para enfrentar al oficialismo. Y aunque éste ya perdió, lo apretado del tiempo hace muy difícil la organización de unas elecciones primarias como las que se realizaron en el proceso electoral anterior.   

    Lo peor también podría pasar en la oposición. A falta de primarias la llamada “mesa de la unidad democrática” podría disolverse y cada partido presentar su candidato.

    En todo este proceso, que parece muy complicado, la comunidad internacional, especialmente los organismos de integración regional tendrán su papel de veedor. La Alba, Unasur y OEA tendrán que garantizar la transparencia de los comicios.