Tomada de la edición impresa del 21 de mayo del 2009

Ecuador plantea otro ritmo de negociación

El acceso a los mercados agrícolas es una de las mesas en las cuales el país actuará como observador hasta que
se defina si las ofertas planteadas no contravienen la Constitución. | FOTO: ARCHIVO / El Telégrafo

FOTO: ARCHIVO / El Telégrafo

El acceso a los mercados agrícolas es una de las mesas en las cuales el país actuará como observador hasta que se defina si las ofertas planteadas no contravienen la Constitución.

En los diálogos para un acuerdo comercial con la Unión Europea, el país será observador en cinco mesas.



El Gobierno nacional reconoció ayer que, en “algunas mesas” de la negociación para un acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE), necesitará “un tiempo mayor” que Colombia y Perú para concretarla.

De los cuatro países que forman la Comunidad Andina de Naciones (CAN), los tres citados están incursos en esta negociación, ya que Bolivia, el cuarto, se excluyó de ellas mientras no se negocie bloque a bloque y se tomen las decisiones por consenso.

El ministro de Relaciones Exteriores, Fander Falconí, así como el jefe negociador ecuatoriano, Mentor Villagómez, explicaron en una conferencia de prensa que esto no significa que el país vaya a abandonar la negociación.

“No abandonamos las mesas, sino que la UE ha accedido a (la petición de Ecuador de) tener un ritmo diferente” y tanto Colombia como Perú “lo aceptaron”, dijo Falconí.

Precisó que son cinco mesas en las que por el momento Ecuador actuará como “observador”, mientras se contempla que los asuntos a tratar no contradicen lo estipulado por la nueva Constitución aprobada en septiembre pasado.

Estas mesas son las que se refieren a la propiedad intelectual, los servicios financieros, las compras públicas, la competencia y el acceso a los mercados agrícolas.

Villagómez insistió, como viene haciendo el Gobierno, en que el concepto que maneja es el de comercio para el desarrollo y no simples tratados comerciales y resaltó que “la UE aceptó que las disposiciones constitucionales de Ecuador serán respetadas”.

Ecuador no abandonará las mesas de negociación con la UE, aseguró el canciller Fander Falconí

Los acuerdos de asociación con la UE tienen tres pilares, el comercial, el político y la cooperación para el desarrollo.

Para el sector empresarial, la decisión del equipo negociador de fijar otro ritmo de negociación (más lento), es preocupante, pues el país negociaría solo y no tiene el peso para imponer fechas de negociación.

Mientras que Wilfrido Ruiz, representante de la sociedad civil y veedor de las negociaciones, manifestó que el país debe sincerar sus intenciones frente a la UE si desea avanzar en un acuerdo para el desarrolo con la UE.

Según Ruiz, quien estuvo en la última ronda de negociaciones que se cumplió en Bruselas, a inicios de mayo, el objetivo del bloque europeo es lograr un tratado de libre comercio en similares condiciones al fallido proceso que negoció el país con Estados Unidos desde 2004 hasta el 2006, con el cual no es partícipe el actual Gobierno.

“Si el Ecuador no comparte este criterio hay que explicitarlo antes de concluir este proceso”, dijo.

Según el cronograma establecido en febrero de este año, cuando se retomaron las negociaciones entre Ecuador, Colombia y Perú y la Unión Europea, se establecieron cinco ronda de diálogos.

La primera se cumplió en Bogotá en febrero; la segunda en Lima, que fue en marzo; la tercera en Bruselas, en mayo; la cuarta será en junio (en Bogotá) y la última en julio, prevista en Bruselas.

El ministro Falconí ratificó que el país quiere un acuerdo para el desarrollo con la UE que contemple temas comerciales y de cooperación.

Por otra parte, el titular de la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (Senplades), René Ramírez, explicó las perspectivas que, junto al Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio e Integración, ha planteado al presidente, Rafael Correa, para la “integración estratégica y soberana” del país en el sistema global.

Los objetivos de esta nueva política, según Ramírez, pretenden “diversificar” el comercio, especialmente con los países en vías de desarrollo y fomentar una integración comercial con economías de mayor similitud, especialmente las latinoamericanas.

La estrategia comercial, dijo el secretario del Senplades, es “cambiar el enfoque, que ahora se dirige al norte y a los países desarrollados, por otro horizontal y hacia países en desarrollo”.
Redacción y Agencias