• 06 Feb 2014
  • Justicia
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  • las Personas afectadas por la actuación del expolicía insisten en su deportación

    Vaca mencionado en libro ‘El Cementerio de los vivos’

    Diez días permanece en una cárcel de Washington el excomandante de Policía Nacional a la espera de ser deportado a Ecuador para que responda por los delitos de lesa humanidad que lleva la Fiscalía.

    Mireya Cárdenas (izq.),  de la Comisión de la Verdad, y la asambleísta Soledad Buendía (centro) trataron el martes el caso de Édgar Vaca. FOTO: JOHN GUEVARA
    Mireya Cárdenas (izq.), de la Comisión de la Verdad, y la asambleísta Soledad Buendía (centro) trataron el martes el caso de Édgar Vaca. FOTO: JOHN GUEVARA

    Redacción Justicia

    La ejecución extrajudicial de Ricardo Arturo Jarrín forma parte de los primeros casos investigados por la Comisión de la Verdad -establecida en 2007 por el presidente Rafael Correa- y que es llevada ante los tribunales.

    La comisión tuvo la tarea de indagar las violaciones de derechos humanos cometidas entre 1984 y 2008. En 2010 publicó su informe final, que documenta 118 casos que afectan a 456 víctimas de detención arbitraria, tortura, violencia sexual, desaparición forzada y homicidio, e identificó a 460 presuntos responsables, en su mayoría miembros de la Policía Nacional y de las Fuerzas Armadas.

    El informe señala que durante el gobierno de León Febres-Cordero, entre 1984 y 1988, las fuerzas de seguridad pusieron en marcha una estrategia de contrainsurgencia para derrotar al grupo ¡Alfaro Vive, Carajo! (AVC) y que los delitos de lesa humanidad fueron sistemáticos y extendidos.

    El libro ‘El Cementerio de los vivos’ recoge testimonios del desaparecido Jarrín -quien fue integrante de AVC- Dentro de prisión, donde apuntó detalles sobre lo que sufrió, detenido en junio de 1984.

    Allí también se menciona que en junio de 1984 el entonces general de Policía Édgar Vaca dirigió operativos de investigación y tortura contra miembros de AVC. Él fue detenido el pasado martes en Washington (Estados Unidos) por disposición de la Interpol Ecuador, pues se le sigue un proceso por los delitos de tortura, violencia sexual y desaparición forzada cometidos contra Luis Vaca Jácome, Susana Cajas Lara y Javier Jarrín Sánchez. Exmiembros de AVC y familiares de las víctimas hoy piden su deportación.

    Las torturas
    “Llegamos al filo del tanque, está al ras del piso. Con la camisa que llevaba puesta me amarraron los tobillos, después de haberme hecho sentar en el filo del tanque. Con amenazas y anuncios de algo fatal, el tipo alto, de bigotes lo conocían como el ‘Abuelo’ (...) empieza a jalar la soga hasta dejar mi cuerpo ‘patas arriba’, sumergido en el tanque. Entre tanto, hay golpes en las piernas. Dos manos me sujetan del pelo para que no intente sacar la cara de ese tanque de agua sucia. Cuando casi estoy desmayado, jalan la cuerda para que salga el rostro del agua; vuelven los gritos, las puteadas, las preguntas”, detalla la publicación.

    Jarrín, a más de ser perseguido por ser uno de los fundadores de AVC, fue acusado de haber participado en el asalto al Banco de Fomento en Lago Agrio, provincia de Sucumbíos. “Así que no quieres hablar, y aparece el ‘Abuelo’ con una funda plástica y papel periódico hecho pelota, en sus manos. ‘Abre la boca’, me dice, y me pone la pelota de periódico en la boca, me pone la funda en la cara y hace un nudo en la garganta. ‘Cuando quieras hablar mueves la cabeza, si no, ahí te mueres asfixiado’”, narra.

    Pero el 28 de abril de 1985 Jarrín y otros tres miembros de AVC fugaron del Penal García Moreno por un túnel de aproximadamente 300 metros, por ello el gobierno de esa época inició una campaña para lograr las capturas, ofrecía 5 millones de sucres por cada uno. Jarrín murió en octubre de 1986, en medio de un supuesto operativo policial.