• 30 Abr 2013
  • Justicia
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  • Autoridades buscan erradicar la corrupción de las cárceles

    Estudios son base del plan “Cero Ocio” en la rehabilitación social

    El crear una conciencia de buen vivir en las personas privadas de su libertad es el objetivo del Ministerio de Justicia. Para eso ha organizado un modelo de gestión penitenciaria, con 9 ejes como pilares.

    Meta cumplida. Los reclusos realizan estudios en los centros de rehabilitación. La idea de las autoridades es que las PPL puedan ejercer una profesión cuando salgan de la cárcel. Foto: Cortesía
    Meta cumplida. Los reclusos realizan estudios en los centros de rehabilitación. La idea de las autoridades es que las PPL puedan ejercer una profesión cuando salgan de la cárcel. Foto: Cortesía

    Redacción Justicia

    “Cuando el dinero se utiliza en rehabilitación social no se gasta, sino que se invierte, ya que así se puede evitar la reincidencia en el crimen de las personas privadas de su libertad (PPL) cuando salgan del reclusorio”. Así define el especialista europeo en temas carcelarios Jonathan Luca los desembolsos realizados en el trabajo  social con los reos.

    Justamente a eso es lo que apunta el Ministerio de Justicia. Esta cartera de Estado ha desarrollado el Modelo de Gestión Penitenciaria, con el que busca que los reos se preparen durante el tiempo de reclusión para tener una adecuada reinserción a la sociedad luego de haber cumplido con su condena.

    El esquema planteado implica una transformación en la conceptualización y operatividad del sistema de rehabilitación social, según lo especifica el propio Ministerio de Justicia. Esto  significa organizar y ordenar el estilo de vida de los PPL.

    Para esto se debe analizar al infractor y su entorno. Se busca  ver a la persona no únicamente como quien ha quebrantado la ley, sino también como el resultado de una continuidad de ausencias familiares, educativas, laborales y  de salud.

    El antiguo trabajo en la rehabilitación social en el país deja un legado de responsabilidad en la prevención del delito y el tratamiento de las personas que están en el Centro de Rehabilitación Social, pero aquello se supera con un estudio profundo de cada caso.

    Por eso se analiza que las PPL sean clasificadas en pabellones de mínima, mediana y máxima seguridad. También se crean incentivos, para que así los propios reclusos mantengan un buen comportamiento dentro de la cárcel.

    30-4-13-indorEl sistema de progresividad o regresión en los pabellones es un procedimiento en el que los reos que están en máxima seguridad pueden llegar hasta la mínima, de acuerdo a su buena conducta. De igual manera, las personas que estén en mínima pueden pasar a mediana o máxima seguridad, si muestran índices de violencia y mal comportamiento.

    Este modelo de gestión tiene 9 ejes de trabajo, con los cuales se busca tener a un reo ocupado, ya que así es de mayor producción. Una persona desocupada se desperdicia y no es útil.

    Los ejes son: Plan de vida, Plan de salida, Acompañamiento pospenitenciario, Política “Cero Ocio”, Economato, Nuevo sistema para visitas familiares e íntimas, Trabajo con los familiares de las personas privadas de libertad, Alimentación nutritiva y de calidad y Personal adecuado en cantidad y calidad.

    La política “Cero Ocio” pretende, precisamente, que los reclusos sean productivos, ya sea en talleres, con actividades deportivas y principalmente con los estudios. Esto implica que todos los presos están obligados a estudiar. Hay clases de primaria y secundaria. Sin excepción, todas las PPL deberán recibir educación.

    Cuando culminan alguna de estas etapas, las personas reciben un diploma y tienen una graduación. El estar presos no es un impedimento para desarrollarse en la vida. Así, cuando salgan, los reos podrán seguir estudiando y mentalizarse en que pueden ser productivos para la sociedad.

    En la nueva cárcel de Guayaquil, que empezará a funcionar en las próximas semanas, hay un área de estudios en cada pabellón. Los presos tendrán sus implementos de escolaridad allí y no se los podrán llevar. En las celdas, las PPL no tendrán nada, solo está el colchón y su ropa (uniformes).

    Entre otras actividades para el plan “Cero Ocio” habrá actividades culturales, deportivas, artesanales y mecánicas, entre otras.

    Este tipo de rehabilitación social contrasta con el que se ha llevado por años en el país, tanto así que el Ministerio de Justicia aspira a que en cuatro años la realidad cambie y se pueda hablar de un sistema que realmente funcione.

    Actualmente, el Modelo de Gestión Penitenciaria está funcionando con un plan piloto en los nuevos pabellones de la Penitenciaría del Litoral. Son 600 personas privadas de libertad que están distribuidas en 3 pabellones y un equipo de 74 funcionarios los que llevan a cabo este trabajo.

    30-4-13-artesaniasOtros sistemas de rehabilitación social

    En Arizona, Estados Unidos, el objetivo es que los reos dejen sus adicciones y su mal estilo de vida. Joe Arpaio, experto penitenciario, creó un estricto plan que consiste en prohibir todo tipo distracción a los reos.

    Por ejemplo, las PPL no pueden fumar, realizar trabajos de gimnasio o mirar revistas pornográficas en las cárceles. “Ellos (los presos) están en la cárcel para pagar una deuda con la sociedad, no para criar músculos y asaltar a gente inocente cuando dejen la prisión”, indicó Arpaio.

    En Europa, los gobiernos asociados a Unicri (United Nations Interregional Crime and Justice Research Institute) tienen como metodología el desarrollo de la persona, restando, muchas veces, dineros provistos para la construcción de más centros carcelarios. Su meta es disminuir el número de reos, no ampliar los espacios para ellos.