• 05 Oct 2012
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  • “Sería un sueño jugar junto a mi hermano”

    Emiliano Díaz se graduó hace poco de la secundaria. En Argentina, atendía una quiniela (tienda de boletos de lotería) junto a su padre.

    Emiliano Díaz aspira a jugar desde la próxima temporada. Se entrena para ello. Foto: Miguel Castro |  El Telégrafo
    Emiliano Díaz aspira a jugar desde la próxima temporada. Se entrena para ello. Foto: Miguel Castro | El Telégrafo

    Redacción Fanático

    Cuando apenas llegó y se mostró en un partido amistoso que River Plate sostuvo ante Emelec semanas atrás, su presencia no pasó desapercibida por más que intentó “esconderse”. El parecido a su hermano Damián hizo que la prensa lo abordara y quisiera conocer un poco más a Emiliano, el menor de los Díaz.

    Y claro, le incomodó un poco ya que intuía que le iban a realizar las típicas preguntas en torno al “Kitu”, como: “¿Qué se siente ser el hermano de...?”, entre otras.

    Emiliano aseguró que son distintos, que cada quien tiene lo suyo, que desde chicos estuvieron unidos y siempre se apoyan. “Me pone muy contento que a mi hermano le esté yendo bien. La gente lo aprecia cuando salimos a la calle. Nos hemos deseado lo mejor desde la infancia, ahora él me da muchos consejos”, dijo el jugador que también se desempeña como enganche.

    Nunca tuvieron la oportunidad de jugar juntos, aunque sí convivieron en el mismo club. Ambos vinculados a Colón de Santa Fe; mientras Damián militaba en el primer equipo, Emiliano lo hacía en las categorías menores y disputando la liga local, “que es una de las más fuertes en el país”, aseguró.

    El menor de los Díaz inició su contacto con la pelota a los 4 años. Su primer equipo fue Adiur, luego pasó a Defensores Unidos (ambos de Rosario). Desde los 17 se vinculó a Colón y a los 19 fue transferido a Central Córdoba, escuadra de la B Metropolitana.

    No obstante, cuando tenía 15 años estuvo cerca de firmar contrato con Rosario Central, pero días previos se fue a jugar fútbol con sus amigos y se fracturó uno de sus brazos, incluso se rompió un nervio. Aquella lesión lo alejó de la actividad cerca de 7 meses y así su vinculación al “Canalla” se truncó.

    Emiliano hace poco terminó la secundaria, estuvo por ingresar a la universidad a estudiar periodismo, pero lo pensó mejor y siguió intentando con el fútbol.

    Con el aval de sus padres y el respaldo de Damián, decidió venir al Ecuador a probar suerte. Entrena en River Plate Ecuador y espera que el éxito le sonría en la próxima temporada.

    Una de sus aspiraciones es jugar junto al “Kitu” y por qué no, en el mismo Barcelona. “Es un buen equipo. Veo mucho a mi hermano y sería un sueño jugar junto a él en un club tan lindo. Mis características dentro de la cancha son distintas a las de mi hermano”, explicó el enganche.

    Fuera de la cancha se considera hogareño y gusta de la comida ecuatoriana, aunque reconoció que al principio le costó adaptarse. “No me acostumbro a los horarios todavía, son distintos a los de Argentina”, señaló Emiliano, y afirmó que no desmayará en aprender y ganarse un nombre en el fútbol nacional. (EHP)