• 02 Jul 2012
  • Sociedad
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  • “Con un millón de gays no hago un solo varón”

    Aproximadamente 45 minutos -que se incrementaron debido a las preguntas de los asistentes- duró la charla “Equidad de género: destrucción de la familia”, que el experto argentino en bioética impartió en el salón de actos de la iglesia Santa Teresita.

    Padres de familia, mujeres,  jóvenes e incluso personas de la tercera edad acudieron a la charla de Scala el pasado viernes. Foto: Pilar Vera |  El Telégrafo
    Padres de familia, mujeres, jóvenes e incluso personas de la tercera edad acudieron a la charla de Scala el pasado viernes. Foto: Pilar Vera | El Telégrafo

    Diana Romero

    Eran cerca de las 20:00 del pasado viernes y el salón de actos de la iglesia Santa Teresita, de la ciudadela Entre Ríos, se llenaba cada vez más de asistentes a la charla del Ab. Jorge Scala, experto en bioética, que visitaba nuevamente la ciudad. 

    Esta vez brindaría su conferencia “Equidad de género: destrucción de la familia”, que se promocionaba en los alrededores de la parroquia con un afiche donde se veía un zapato de suela ancha, a punto de aplastar a una sonriente y rubia familia.

    Afuera de la sala, en medio de los vestigios de una lluvia  inusual en junio, una “mensajera de la vida” de tez blanca y ojos azules recogía firmas para apoyar a la familia y la labor del padre Paulino Toral. Mientras tanto, adentro, el murmullo se silenciaba de a poco...

    “Abogado, profesor, Premio Tomás Moro 2004, Premio Juan Pablo II a la defensa de la vida, autor de libros, dictó más de 400 conferencias... recibamos a Jorge Scala”, dijo una mujer al micrófono luego de la lectura de su extenso currículum.   

    La charla continuó con risas e intermitentes interacciones entre el público y el expositor durante la parte inicial, pero pronto se puso seria.

    Qué es ideología de género, cómo se desarrolla, cuáles serían sus consecuencias a nivel familiar y social y qué esperanzas existen ante esta corriente, fueron algunos de los temas que se trataron durante los aproximadamente 45 minutos que duró la exposición.  

    “La ideología es un cuerpo doctrinal cerrado que parte de una idea básica falsa y que crea razonamientos lógicos”, explicaba Scala, poniendo como ejemplo de ideología el nazismo y refiriéndose a Hitler como el “Tío Adolfo”. 

    “Esta ideología dice que el género es el sexo construido social o culturalmente. Esa es una trampa absurda. Yo no me voy a construir ningún sexo”, dijo enérgicamente el argentino. Silencio. Silencio, roto a ratos por el sonido de los  celulares. Quietud interrumpida por el movimiento de más sillas que se colocaban en la parte trasera del auditorio, para dar comodidad a los asistentes que, para ese momento, abarrotaban el salón.

    En la puerta, el padre Paulino Toral y, luego, la periodista Teresa Arboleda, escuchaban de pie la conferencia. De rato en rato, intercambiaban saludos lejanos con algunos de los asistentes. “Con la ideología de género no nos podemos complementar. Todo es bueno y válido: matrimonio, prostitución, estar con animales, tener relaciones con muertos”, manifestó Scala.

    Padres de familia, jovencitas de lacias cabelleras castañas, chicos con zapatos Converse y mujeres con grandes medallas de la Virgen María en diferentes advocaciones. Todos atendían. Algunas incluso tomaban apuntes en cuadernos, con plumas brillantes en tonos morados. “Esto no va a lograr ningún éxito y va a desaparecer, como ocurre con todas las ideologías porque buscan el poder absoluto”, dijo Scala en tono tranquilizador. 

    “Mi nombre es Miguel Macías (...) y me opongo al matrimonio entre homosexuales, y más aún a que adopten niños. ¿Qué podemos hacer para combatir la ideología de género? Yo no quiero que mi hijo de 17 años piense que es normal que dos hombres se casen o que dos mujeres adopten niños”, dijo con firmeza el ex columnista de diario El Comercio  cuando se levantó entre el público, atrayendo todas las miradas.

    “Ja, vienen acá nomás a hacer el show”, comentó uno de los asistentes a su compañera de asiento, en referencia a las británicas Nicola Rothon y Helen Bicknell y al caso Satya.

    “Un niño necesita un papá y una mamá, y si tiene como padres a una pareja homosexual, pues no tiene ni un papá ni una mamá, porque -digámoslo con franqueza- con un millón de gays no hago un solo varón y con un millón de lesbianas no hago una mujer”, dijo en respuesta a un joven, a manera de conclusión, tras lo cual los presentes aplaudieron.  

    “Gracias por su asistencia. Espero que no se hagan testigos de Jehová luego de esto”, dijo un sacerdote a manera de broma.