• 01 May 2012
  • Columnistas
  • Visitas: 3476
  • Nadie es profeta en su tierra

    Nadie es profeta en su tierra

    Juan Cárdenas Espinoza

    Juan Cárdenas Espinoza

    Si aún quedaban dudas sobre la ruptura entre los regímenes de la partidocracia entreguista y la Revolución Ciudadana, el documental “Ecuador desde afuera” confirma el cambio de época. Desde la visión multilateral de algunos países del mundo a través de encuestadoras, foros, criterios periodísticos, evaluaciones académicas, operadores turísticos y observadores de la realidad regional y mundial, hay una valoración del Gobierno ecuatoriano como ejemplar y emblemático en la conducción de su política económica y social, comenzando por la consultora mexicana Mitofsky, que asigna a la gestión del presidente Correa el primer lugar en América, con un 75% con tendencia al 81%, muy  por encima de Obama.

    El analista Vatikiostis, en su tratado “Deudocracia”, lamenta el criminal intervencionismo y manoseo de los neoliberales del FMI y la Unión Europea para derrocar al anterior Gobierno de Grecia e instalar en el poder a un banquero para garantizar a los chulqueros imperialistas el retorno de la monstruosa deuda externa a costa de la miseria del pueblo griego; a la vez que reconoce la creación de la Comisión para la Auditoría de la Deuda Externa ecuatoriana, que terminó deslegitimando un importante tramo de ese dogal, con enorme beneficio para el país que liberó el Presupuesto General del Estado para la gigantesca obra pública y no para el servicio de la deuda. Al respecto, el documental reproduce las afirmaciones de John Perkins, miembro del equipo norteamericano para la colocación de deuda en el Tercer Mundo, quien nos muestra el perverso proceso de conceder créditos a países que no podían pagar, con la única intención de someterlos a un virtual coloniaje, en beneficio de élites criollas serviles que debían contratar todo con empresas norteamericanas.

    Ignacio Ramonet de España, Edgar Morín de Francia, en su obra “La vía”, advierten a Europa del perverso recetario en marcha, muestran su analogía con la espantosa crisis que vivió Latinoamérica a finales del siglo pasado, a la vez que aplauden la actual construcción del estado de bienestar en Ecuador que orienta su mayor esfuerzo al “buen vivir” o “sumak kawsay”. Desde los Estados Unidos se pronuncia International Living recomendando nuestro país como el lugar ideal para los jubilados anglosajones, sobre todo Cuenca.

    La académica indú Jayati Chosh es tajante en reconocer el inteligente y patriótico manejo de las políticas petrolera y tributaria en el Ecuador de la Revolución Ciudadana, al señalar el cambio de la matriz de los contratos para que reviertan a favor del Estado su precio en el mercado internacional, así como destaca que por primera vez se obliga a las élites locales a pagar impuestos, consiguiendo una recaudación superior a la renta petrolera, sin parangón en América.

    “Con el gobierno que tienen en Ecuador no tienen que preocuparse por la situación global para transformar su economía interna”, concluye. Desde la cuna del capitalismo, el analista de diarios de Washington, Mark Weisbrot, destaca que en política económica le va tan bien al presidente Correa que su éxito se refleja en las encuestas.

    La encuestadora chilena Latinobarómetro destaca que el Ecuador es de los más eficientes de América, con un 64% entre 20 países en cuanto a su crecimiento. El canal NTC de Bogotá, en un reportaje realizado en la frontera, evalúa el sistema vial de los dos países y concluye que Colombia se ha quedado con un atraso de 30 años.

    La liberación estatal de software abona también en favor de Correa en España donde la organización “Iniciativa Focus” confluye afirmando: “Ecuador debe sentirse orgulloso de su gobierno”. El chileno Guido Giraldi se refiere a la nuestra como una “Revolución planetaria” y al Primer Mandatario como una inspiración para el mundo, porque mantiene a su pueblo de pie, con vocación revolucionaria y con una dignidad que bien se merece, sin ignorar el reconocimiento de la Cepal  a nuestras espectaculares cifras macroeconómicas en reducción de pobreza, aumento de plazas de trabajo y caída del desempleo.

    En conclusión, reconocen la naturaleza revolucionaria de este Gobierno, con la magistral y equitativa conducción de su política económica y social que se ha convertido en ejemplo para otras naciones. Así nos ven desde afuera. Una razón más para la amargura de la rabiosa oposición, que ve muy lejana la quimera de recuperar su viejo país.