• 15 Jul 2012
  • Tecnología
  • Visitas: 2183
  • Televisión pagada crece un 63% desde el 2010

    Los suscriptores del servicio sumaban 300.000 usuarios hasta marzo de 2010, pero en mayo de este año, la Superintendencia de Telecomunicaciones registró un total de 473.000 clientes.

    En la década del 80 el servicio de televisión pagada era costoso, pero actualmente hay planes que cuestan hasta 14 dólares mensuales.
    En la década del 80 el servicio de televisión pagada era costoso, pero actualmente hay planes que cuestan hasta 14 dólares mensuales.

    Paola Ulloa

    Sobre la avenida Víctor Emilio Estrada y Bálsamos, en el norte de Guayaquil, TV Cable y DirecTV -las principales operadoras de televisión pagada en las  ciudades más importantes de Ecuador- tienen sus  centros de operaciones  en los que se planean las estrategias para captar la preferencia de los consumidores  nacional.

    “El mercado de la televisión por suscripción no era un producto masivo como lo es ahora. Hoy tenemos otros competidores y juntos hemos logrado diversificar el mercado de la televisión por suscripción”, explica Juan José González, gerente nacional de Marketing de la compañía TV Cable al describir el desarrollo de este segmento económico en los últimos años.

    González recuerda que en la década del 80 este servicio era un lujo. Pero, señala, el acceso a las nuevas tecnologías y el aumento de la demanda del servicio han sido factores determinantes para que la televisión pagada logre captar más clientes, especialmente en la última década.

    Solo en dos años el mercado creció en un 63%. Datos de la Superintendencia de Telecomunicaciones (Supertel) reflejan que hasta el 31 de marzo de 2010, Ecuador registraba 302.690 usuarios de la televisión pagada. Mientras que hasta mayo de 2012, el organismo determinó que en este servicio hay 473.536  suscriptores.  El organismo señala que hay una penetración nacional de la televisión pagada de un 13,2%.  Pero el organismo estima que al menos 1,9 millones de ecuatorianos tienen acceso a la televisión pagada, porque por lo menos por cada hogar suscrito hay cuatro personas que utilizan un televisor.

    Los clientes de la televisión pagada son un atractivo para las empresas del segmento porque por el servicio pagan anualmente un total de   113,6  millones de dólares.

    González señala que Ecuador ha dejado de ser un país aislado del mundo y   forma  parte de la globalización. “Y ello, de una forma controlada es bueno, porque permite que las empresas sean más competitivas y den un mejor servicio”, manifiesta.

    El ejecutivo de TV Cable señala que la misión de este servicio es convertir a las personas de un país en “ciudadanos del mundo”, porque a partir de su suscripción tienen acceso a más de 200 canales.

    El evidente crecimiento de la demanda de la televisión pagada ha logrado dinamizar la oferta. Datos de la Supertel   indican que en Ecuador operan más de 250 estaciones autorizadas para proveer este servicio en el país. 

    Datos oficiales señalan que el 90% de las empresas se registra  como estaciones que provee  el servicio a través de un cable físico que va desde las antenas hasta los lugares suscritos. Y solo un 10% de los ofertantes se ha  registrado como proveedor de televisión terrestre codificada. Esta modalidad  supone la captura de la señal que está en el espacio aéreo, lo que es más conocida como aerocable y es generalmente usado en lugares apartados de los centros urbanos. 

    “Ecuador tiene más acceso a la tecnología. Eso  nos da más competitividad y obliga a las compañías locales a  elevar la oferta y la calidad de servicio”, explica el gerente nacional de Marketing de TV Cable.

    Datos de la compañía señalan que el 70% de la demanda de este servicio está en Quito y Guayaquil. Sin embargo, la firma establece diferencias claras en la preferencia de los clientes de cada ciudad.
    González señala que el cliente residente de la capital prefiere los servicios premium, posicionados en el mercado. En cambio, el cliente del Litoral  es más receptivo con los nuevos productos y esto se refleja en su preferencia a los nuevos  servicios, como la televisión HD (alta definición), que tiene a la mayoría de sus clientes en  Guayaquil. 

    La dinamización del mercado ha logrado que lleguen más ofertantes al país. La operadora Claro también apostó por este segmento. La firma ofrece sus servicios, en esta categoría, desde 2007 y opera en Guayaquil. Fuentes de la firma señalan que  tienen la tecnología para extender su campo de suscripción a otras ciudades, pero  esperan la autorización del organismo regulador  para expandir su oferta.

    “La televisión por cable aumentó su cobertura. Así ante mayor demanda, más producción y ante ello los precios son más bajos”, explica el representante de TV Cable.

    La Supertel refleja las cifras, cerradas en mayor de 2012,  que determinan como se dividen el mercado las  empresas de este sector. El Grupo TV Cable tiene la mayor parte del mercado, la   mayoría está  en Guayas y Pichincha. Otras firmas fuertes del mercado son  Ecuadortelecom, Imbacable  y Univisa S.A.

    Este mercado ha resultado ser una suerte de imán que también atrajo a los ofertantes de servicios que exigen un solo pago anual, por acceder a la señal de los satélites.

    La Supertel denunció que es ilegal la venta de decodificadores que permiten coger la señal de los satélites, que no estén autorizados por el Consejo Nacional de Telecomunicaciones. El organismo señala que en el país se comercializa  este tipo de artefactos que permiten  acceder a los distintos satélites valiéndose de Keys (claves de acceso) que los comerciantes facilitan a sus clientes.

    Con estos artefactos, los usuarios del ilegal servicio acceden a la programación del satélite con la aplicación de firmware o software al receptor de la señal.

    Este tipo de decodificadores es comercializado  por un solo pago que fluctúa entre   250 y 300 dólares. Además, las compañías que venden estos productos ofrecen asesoría técnica, en caso de que en algún momento dejen de receptar la señal del satélite.

    El Instituto Ecuatoriano de la Propiedad Intelectual (IEPI) tiene la facultad para ejercer la Tutela Administrativa de los Derechos de Propiedad Intelectual de oficio, o a petición de parte, en el ámbito administrativo para determinar la existencia de una infracción de un derecho de propiedad intelectual, siempre que se evidencie una falta a los derechos subjetivos emanados de la ley de derechos de autor.

    En la Ley de Propiedad Intelectual se establece como un medio de control de la mercadería, los mecanismos necesarios para detener el ingreso de aparatos decodificadores de señales que violenten los derechos relativos a la prestación de servicios de audio y video por suscripción.

    El Instituto de Propiedad Intelectual establece que este tipo de equipos debe ser importado por organismos de radiodifusión debidamente autorizados.

    González explica que los comerciantes que ofrecen este servicio no aportan a la economía del Estado de la misma forma que lo hacen las firmas legalmente registradas para esta actividad.

    Cuenta que las compañías que ofertan este servicio pagan a empleados, sus seguros sociales y además de los impuestos de ley, sumando a ello el pago por el derecho de transmitir la información de los canales extranjeros.

    Etiquetas:

    Ecuador, TV pagada