Tomada de la edición impresa del 11 de diciembre del 2009

Acorvol ofrecerá más capacitación

Las voluntarias de Acorvol se cambiarán a la nueva sede de la entidad en enero del próximo año. En la primera fase se construyó la parte administrativa y dos aulas de capacitación.   | FOTO: EDUARDO ESCOBAR / El Telégrafo

FOTO: EDUARDO ESCOBAR / El Telégrafo

Las voluntarias de Acorvol se cambiarán a la nueva sede de la entidad en enero del próximo año. En la primera fase se construyó la parte administrativa y dos aulas de capacitación.

En el nuevo centro que funcionará Acorvol se capacitará a las fundaciones continuamente.


 
Profesionalizar a las personas que trabajan en el área social del voluntariado  es la meta de la Asociación Coordinadora del Voluntariado del Guayas (Acorvol) para el próximo año. La entidad  continúa en su labor para que esta actividad sea considerada   una  herramienta que permita generar  nuevas oportunidades para el desarrollo de las comunidades de escasos recursos.

   
Por ello, en  su nueva sede que está ubicada en la Kennedy Norte, manzana 901, solar 12, junto a la iglesia San Gabriel de la Dolorosa,    funcionará el Centro de Formación y Capacitación Permanente del Voluntario.   


Para la presidenta de la institución, Sonia Escobar de Baquerizo,  el tener un sitio más  amplio    facilitará   crear    proyectos  a largo plazo y, a la vez, fortalecerá los servicios que se da a las fundaciones  afiliadas y a la sociedad, en general.


Escobar sostuvo que luego del resultado de la evaluación de los logros  efectuados durante los 36 años de funcionamiento,  se diseñará  un plan de cursos y  continuarán con los proyectos que se ejecutan.

 

La campaña está dirigida  a los empresarios para que colaboren en  la construcción de la segunda fase


Enfatizó que el nuevo cronograma de trabajo partirá de las necesidades que tienen las organizaciones inscritas  en Acorvol.


Escobar aseguró que  fortalecerán el programa de voluntariado juvenil. Asimismo, indicó que la  meta que se han planteado para 2010 es conseguir que las entidades elaboren  proyectos en común, en los que  proponga un beneficio de mayor impacto para la sociedad.


Dijo esto en referencia a que como agencia coordinadora solo han conseguido que las entidades  se unan para compartir sus fortalezas y experiencias en la presentación de  acciones en conjunto.


“Se ha venido haciendo  tareas puntuales como  casas abiertas y   exposiciones, que dan la oportunidad de que las organizaciones se mantengan integradas y se  conozcan, pero ahora apuntamos a iniciativas como la creación de la red de discapacitados que busca la reinserción laboral”, citó. 

         
También resaltó que  podrán dar más apertura a   las entidades  que no tienen un espacio para realizar los eventos  y puedan utilizar estas instalaciones a un bajo  costo   para obtener un ingreso económico  con el que se pueda cubrir los gastos que genera tener un local propio.


“Como nosotros no trabajamos directamente con los beneficiarios, eso hace que la gente nos perciba como una organización que necesita recursos. Y nuestra intención no es competir con las fundaciones efectuando bingos, colectas públicas, rifas, porque pensamos que hay otras vías para  recaudar fondos”, explicó Escobar.

 

      200
mil dólares se invirtió en la construcción de la primera fase, donde está el área administrativa


Elita Chacón Coronel, primera vicepresidenta de Acorvol,  argumentó que por esa razón se   presentó la campaña “Escribir historias de vida”, con la finalidad de  sensibilizar a los empresarios para que, a través de sus contribuciones, se concluya la edificación de la segunda fase, que está valorada en 100 mil dólares. En la primera etapa se construyó solo el 50 por ciento con un presupuesto de 200 mil dólares.

 
“Falta cimentar  tres aulas cada una con una capacidad de 50 personas que servirá también  como auditorio y una cafetería”, manifestó María Delia García, vocera de la asociación.


Rina de Garcés, voluntaria de Acorvol, agregó que como el voluntariado dejó de ser asistencialista para convertirse en un ente de desarrollo, las personas que se dedican a hacer labor social, con el transcurso del tiempo, tuvieron que especializarse a través de una carrera universitaria.


“A pesar de que el voluntariado nació de un grupo de mujeres  amas de casa con la finalidad de ayudar a los más necesitados, ahora está integrado por profesionales. Eso hace  que se aproveche de mejor manera los recursos  y el beneficio para  la comunidad es más efectivo”, manifestó.


Carlos Arrieta, miembro del programa de voluntariado de la Organización de las  Naciones Unidas (ONU), destacó que junto con la Secretaría de Pueblo, Fundación Sigvol y Movimiento Social y Participación Ciudadana se elaboró  un informe en  2007 en Ecuador, en el que se determinó que 500 mil voluntarias y voluntarios  se dedicaron a hacer trabajo social, lo que significa una aportación de 1.000 millones de dólares, que correspondieron entre el dos y tres por ciento del Producto Interno Bruto  (PIB).


“Se vive  una dinámica diferente de hacer voluntariado en el país, porque hoy  insertan a los jóvenes, lo que hace que sea más competitivo, sin perder la solidaridad que lo caracteriza”, afirmó Arrieta, quien está vinculado al voluntariado desde 2004.

Shirley Cabrera
scabrera@telegrafo.com.ec
Reportera - Guayaquil