Al menos 10.000 ecuatorianos llegaron hasta Nobol, para celebrar una misa en honor a la elevación de Narcisa de Jesús Martillo Morán a los altares, esta mañana en Ciudad de Vaticano.
Un intenso calor y un fuerte sol no amilanaron a los más de diez mil feligreses que llegaron hasta Nobol, cantón de la provincia del Guayas (Ecuador), donde nació Narcisa de Jesús Martillo Morán, proclamada Santa esta mañana en Vaticano.
Miles de personas amanecieron rezándole a la Santa de Nobol, como se la conoce a Narcisa de Jesús. Todos en ayunas esperaron en vigilia la proclamación a los altares de la Santa ecuatoriana.
Nobol, al amanecer, lucía lleno de católicos que llegaron a la anunciación de la elevación a los altares de Narcisa. El pequeño pueblo lucía abarrotado de foráneos que llegaron de Balzar, Quito, Cuenca, El triunfo, Riobamba, Guayaquil, y de los rincones más profundos de Ecuador.
Las estampas con la foto de Narcisa, las cruces y los galones de agua, listos para ser bendecidos colmaban el paisaje de esta ciudad enclavada en la zona arrocera de Ecuador. Todos esperaban que sus artículos alusivos a Narcisa sean vendecidos.
La hacienda San José, donde vivió Narcisa de Jesús, fue el escenario para que la Arquidiócesis de Ecuador celebrara la misa a las 09.00 de este domingo. La eucaristía no pudo ser recibida por los feligreses, porque la seguridad de los asistentes estaba en peligro debido al gran número de personas que llegaron al cantón.
El río Nobol (Daule) lucía distinto esta mañana. Las tradicionales pangas (lanchas) a motor que llegan a diario a Nobol, esta mañana no estaban. La Armada de Ecuador prohibió momentáneamente los paseos fluviales en el sector por seguridad porque las lanchas no tenían radios ni chalecos salvavidas.
Las autoridades invitadas, como el presidente Rafael Correa y monseñor Giacomo Ottonello, el Nuncio Apostólico en Ecuador, no estuvieron presentes en la celebración litúrgica. La misa fue celebrada por Monseñor Ruiz navas, ex presidente de la Conferencia Episcopal Ecuatoriana.
La explanada de la hacienda San José, donde la Santa ecuatoriana rezaba, no fue suficiente para albergar a los miles de feligreses que llegaron esta mañana hasta el lugar. La defensa Civil contabilizó al menos 50 personas afectadas por desmayos y asfixias, porque no resistieron el intenso calor que hubo en Nobol.
La misa terminó a las 11:00 pero los feligreses continuaban en el pueblo de su Santa. Nobol se cerró al paso vehicular y su estrecha calle principal no daba abasto a los miles de foráneos que llegaron.