Entrevista a José Villamar, alcalde de Antonio Piedrahíta, Nobol
El pueblo necesita más que capacitación.
José Villamar, alcalde de Nobol, afirma que el pueblo que es la cuna de la tercera santa de Ecuador no cuenta con el apoyo gubernamental, pero también carece del empuje de su gente para lograrlo.
¿Por qué afirma que la gente no contribuye al desarrollo de su cantón?
La beatificación trajo progreso, pero a medias. Lamentablemente las personas que trabajan en diferentes tipos de negocios y se benefician de la llegada de los peregrinos carecen de estrategias para atender al visitante. Los pueblos crecen a base del esfuerzo de sus hijos, pero aquí falta mucho para que eso se cumpla.
¿Su declaratoria a Nobol como “tierra santa” fue para provocar un cambio en ellos?
Sí. Clausuré cuatro prostíbulos e incluso convoqué a más de 700 madres porque el dinero que era para sus hogares iba a parar allá. Cerré algunos locales como bares y discotecas donde se vendían bebidas alcohólica, pero ellos los disfrazaban de matinés. Para cambiar necesitamos
de capacitación en el tema de atención al turista, tener una mejor infraestructura para ofrecer a los visitantes y mejores servicios.
Entonces, el llamado también es para otros sectores.
Claro, hace falta que otros organismos, además de la Arquidiócesis de Guayaquil, se involucren en esta situación. El Ministerio de Turismo, de Obras Públicas, la Gobernación y otros deben emprender un plan de mejoramiento para este sector. En alguna ocasión conversé con el prefecto Nicolás Lapentti y le explique que si en Yaguachi, San Jacinto convoca a los feligreses una vez al año; Narcisa lo hace cada semana, por lo que necesitábamos más obras como mejores vías de acceso a la población.
Según una anécdota, usted le llevó una imagen de Narcisa de Jesús al presidente Rafael Correa. ¿Qué ocurrió en aquella ocasión?
Le presenté la imagen de Narcisa al Presidente y me dijo -dándome unas palmaditas- que “me enviaría al Papa”. Creo que el gobernante debe ser bien puesto, más allá de las lides políticas a las que cada uno pertenezca, porque soy socialcristiano, pero debe ayudar a Nobol. Además, creo que no existió el apoyo debido de las autoridades para organizar la celebración por la canonización.
¿Qué le hace falta al pueblo de Narcisa?
Carece de un nuevo cementerio y de otro subcentro de salud. Si el Gobierno no apoya voy a construirlo, esperaré hasta mayo. Antes vinieron a pedirnos los proyectos cuando ellos son los que deben manejar el tema.El presupuesto para esas obras es de 240.000, pero nos cierran las puertas. En alcantarillado, manejo de basura y otros servicios considero que estamos bien.
María de Lourdes Guanín
mguanin@telegrafo.com.ec
Editora Sociedad