La falta de recursos de los taxistas impide la adquisición del equipo, que oscila entre 700 y US$ 1.000.
Más de un mes ha pasado desde que se autorizó el primer taller para la instalación de equipos y tanques estacionarios en los taxis federados, pero la aceptación no ha sido la esperada, ya que de los 675 vehículos que proyectaba atender, solo recibió 90.
Young Min Jang, propietario de Vehigas, afirma que atiende uno o dos carros en el día, “vienen primero a preguntar y dicen que regresarán la próxima semana”, aunque esto no asegura que lo harán, por lo que esperará el segundo mes para evaluar si cierra o no el negocio.
Víctor Avendaño, técnico, agrega que la carencia de ingresos provocó el despido de 6 de los 10 empleados, y de continuar la baja del negocio solo se quedarían con dos ayudantes porque no cuentan con los recursos para pagarles.
Según Georgy Mera, presidente de la Unión de Taxistas del Guayas, algunos agremiados no regularizan el sistema a gas por falta de dinero, ya que antes hicieron una inversión en equipos de marcas coreanas y norteamericanas y ahora no pueden sufragar otro gasto al adquirir los equipos autorizados, que fluctúa entre US$ 700 y US$ 1.000.
Debido a ello, los taxistas recogen firmas para solicitar al Instituto Ecuatoriano de Normalización (INEN), a través de Petrocomercial, la autorización de dichas marcas.
Mera reconoce que si el INEN no reconoce las marcas, sus compañeros deberán regularizar el uso de gas instalando el sistema autorizado.
675 taxis federados esperaba atender el taller Vehigas hasta la presente fecha, pero solo atendió 90
Pero Jimmy Salvador, taxista agremiado en Astig, afirma que la escasez de control en los taxis piratas, que utilizan gas doméstico como combustible los desmotiva a instalar el nuevo sistema, aunque en su caso prefiere colocar el tanque estacionario y el convertidor determinado, para pasar sin inconvenientes la revisión que inicia hoy su cooperativa en las dependencias de la Comisión de Tránsito del Guayas (CTG).
Durante el proceso, algunos propietarios de unidades amarillas optaron por retirar los sistemas de gas clandestinos y se presentaron al chequeo con el sistema a gasolina. Por ello Ricardo Antón, presidente ejecutivo de la CTG, asegura que esas unidades no podrán cambiar el sistema para engañar a las autoridades porque, de ser encontradas con irregularidades al ir a la matriculación o en operativos, serán sancionados con la suspensión del taxista.
Asimismo, César Sacoto, director regional de Hidrocarburos del Guayas, manifiesta que esta alternativa que se creó con la finalidad de ayudar al gremio amarillo está avanzando en su periodo de prueba, que será evaluado en tres meses aproximadamente, con el inicio de los operativos “en los que se sancionará penalmente a los propietarios de los vehículos particulares, taxis federados y clandestinos que utilicen el gas de uso doméstico como combustible”.
Sacoto reconoce que por ser un plan piloto ha tenido falencias que se superan en la marcha, por lo que la Dirección Regional de Hidrocarburos y la CTG coordinarán detalles para la revisión y los posteriores operativos que efectuarán en la ciudad.
Fabián Rueda, vicepresidente de Petrocomercial, asegura que la Federación de Taxistas conocía a través del convenio suscrito entre el Ministro de Minas y Petróleos, Petrocomercial y el Presidente de Fedetaxis, que solo la marca Lovato era la autorizada, comprometiéndose a adquirir el sistema de conversión y el tanque estacionario, por lo que se decidió a adquirirlos.