Fumigación continúa, pero sin resultados
Moradores de las cooperativas del norte se quejan por proliferación de mosquitos.
Cerrar puertas y ventanas a partir de las seis de la tarde es uno de los métodos más fáciles que encontraron los moradores de la cooperativa Bastión Popular para evitar las picaduras de los mosquitos que, según ellos, abundan en el sector.
Bosco Bazurto, habitante del Bloque 3 de la cooperativa desde hace 20 años, manifiesta que es insoportable la cantidad de mosquitos que hay en el sector, a pesar de no ser época de invierno, que es cuando estos insectos proliferan.
“En la noche tenemos que andar con ropa larga y a puerta cerrada, porque si no se entran los mosquitos a las casas y eso causa molestias para toda la familia”, comenta Bazurto.
Varios moradores del sector atribuyen el problema a la presencia de un pequeño canal de desfogue de aguas que hay en la zona, que fue construido por ellos para evitar las inundaciones propias de la temporada invernal. Esta zanja está ubicada entre el Bloque 2 y 3 de la cooperativa.
Bazurto afirma que se construyó esa zanja porque la zona no cuenta con alcantarillado y luego que terminó el invierno sirvió para desfogar las aguas de los moradores.
La poza presenta acumulación de aguas verdes y lamosas que, además de dar un mal aspecto al sector, constituye un foco infeccioso favorable para la incubación de larvas.
En esto coincide Raúl Ordóñez, quien vive en el Bloque 2 de la cooperativa desde hace 21 años. Él expresa que la proliferación de vectores en el sector es un problema con el que batallan todo el año, porque los mismos moradores no ayudan a solucionarlo.
“Esto agrava la situación de los que vivimos aquí, porque echan desperdicios, e incluso botan restos de excrementos a la zanja y eso se vuelve un foco infeccioso”, dice.
Dolores Tubay, moradora de la zona, agrega que la situación es alarmante, ya que en el sector llegan los carros fumigadores solamente en la temporada invernal.
Tanto aquí como en el sector de Mucho Lote, Samanes 7 y otras cooperativas del norte, hay quejas por parte de los habitantes sobre la afluencia de mosquitos, especialmente en horas de la noche.
Por su parte, el Servicio Nacional de Erradicación de la Malaria (Snem) explica a través de un comunicado de su director José Dávila, que la entidad continúa con la cobertura de fumigaciones a Ultra Bajo Volumen (ULV), en los sectores vulnerables de Guayaquil.
El Snem expresa que se está distribuyendo al personal que trabaja en operaciones de campo a los sectores de mayor riesgo epidemiológico. Entre las áreas mencionadas están cooperativas como Los Vergeles, Las Orquídeas, entre otras.
La jornada operativa de fumigación se desarrolla, de manera especial, en horario nocturno, desde el 21 de julio hasta mañana y se ejecuta a partir de las 17.30 a 20:00.
La acción del personal de Snem se inició el lunes en la parroquia Febres-Cordero, desde la calle 29 hasta el Estero Salado. El martes se cubrió el área de la parroquia Tarqui, donde se ubican ciudadelas como Sauces 7, Los Rosales, Lote Alegría, Voluntad de Dios, entre otras. Hoy, el personal del Snem visitará el cantón Durán y mañana, Pascuales.
Mónica Mora
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Reportera - Guayaquil