• 17 Jul 2011
  • Economía
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  • La ropa barata en Guayaquil se puede encontrar desde un dólar

    Camisetas, pantalones, vestidos, camisas y ropa interior es lo que ofrecen varios locales del centro de la ciudad, a precios muy económicos; los valores parten desde un dólar y se incrementan de acuerdo con la talla y la calidad de la prenda.

    Diana Romero

    “Lleve, damita. ¿Qué quiere? ¿Medias, zapatos? ¡Diga nomás!”, es la letanía que vocea uno de los vendedores de los locales ubicados en el Pasaje Huancavilca de la Bahía de Guayaquil, en la calle Villamil, un lugar icónico de la ciudad en el que se puede encontrar desde un cortaúñas hasta productos para vehículos, pasando por medicamentos y mascotas.

    Su existencia no es novedad, pero siempre resalta a la vista aquella   cantidad de prendas de vestir de todas las tallas, tipos y colores. Blusas, abrigos, pantalones de tela, blue jeans, ropa formal e informal. Abunda la variedad en este gran mercado de prendas en  donde se destaca el bajo valor por  el que se las puede adquirir.

    De entre todos los locales, uno llama la atención por sus carteles que anuncian ropa a uno o dos dólares. En la puerta, un grupo de empleados da la bienvenida a  Importadora Sam, un local perteneciente al coreano Samuel Kim, quien vive en el país desde hace 32 años, un tiempo que al parecer no le ha sido suficiente para dominar el español, que aún habla con un marcado acento asiático.

    Dentro, en grandes cajones, se encuentran las prendas separadas con sus valores de venta: 1, 2, 3 y 4 dólares. Allí hay, sobre todo, camisetas y ropa informal de hombre y de mujer, aunque también se pueden encontrar buzos con precios  que superan los 30 dólares.

    “Nosotros confeccionamos aquí toda la ropa, en grandes máquinas”, explica Kim, quien relata que el negocio ha decaído en los últimos años, a tal punto que ha tenido que reducir su personal.

    El local atrae. Muchas personas entran a mirar y cotizar. Uno de ellos es Frankin Salazar, un habitante de la ciudadela La Floresta, en el sur de la ciudad, quien se encuentra de paseo en el centro de Guayaquil con su sobrino Israel, de 11 años, recién llegado de Italia.

    “Me gustan estas camisetas porque son baratas y porque tienen mensajes y frases que hacen reír”, indica, mientras le mide una prenda por encima de la ropa a Israel, que parece divertido con la búsqueda.

    Pero este local no es la única opción de ropa económica en el centro de la ciudad... En la esquina de Pedro Moncayo, entre Sucre y Colón, cerca de la zona donde se hallan las denominadas “cachinerías”, hay varios  establecimientos que destacan del resto, pues son los únicos que venden ropa.

    Los dueños de los locales cuentan que se trata de prendas de segunda mano, usadas, que -según explican- son vendidas por habitantes de ciudadelas cerradas de los alrededores de Guayaquil, que van en diferentes días y horas, a negociar con la ropa que ya no utilizan o que no desean.

    Al ingresar a estos locales, la oferta es extensa: pantalones y camisas de hombre, así como blusas y camisetas de dama de las marcas Abercrombie, Aeropostale, Liz Clairbone, GAP, entre otras. Además, también se puede encontrar ropa de niños y bebés de la marca Carter’s. Todo en perfecto estado, únicamente un poco arrugado y sin etiquetas.

    Esteban Suárez es un empresario del norte de la ciudad, propietario de una compañía de taxis, que acudió a uno de estos locales porque un amigo se lo recomendó. “Me dijeron que podría encontrar ropa de marca y vine. Creo que voy a comprar una camisa”, afirma.

    Según cuenta Angélica Flores, dueña de un local, tienen prendas desde un dólar. Entre la ropa más vendida están los jeans y las camisetas, que tienen un valor de 2, 3 y 4 dólares, dependiendo de la talla. Explica que, en su caso, tiene el negocio desde hace un mes, un tiempo en el que ha vendido menos de lo esperado, pese a que reconoce que hasta este sitio concurren no solamente personas de bajos recursos, sino también de diferentes estratos sociales.

    Al ritmo de alabanzas evangélicas, Juan Carlos Gonzales da la bienvenida a su local. Es el propietario de otro de los puestos que vende especialmente camisas y ropa de hombre. Aquí las camisetas tienen un valor de 5 a 7 dólares.

    El comercio se mueve incesantemente en los alrededores del Mercado Central, ubicado en las calles 6 de Marzo, entre 10 de Agosto y Clemente Ballén, donde también hay variados locales de ropa. No obstante, por estas fechas, próximas a las fiestas de Guayaquil, lo que más resalta en los locales son los colores celeste y blanco. 

    Allí, dentro del Centro Comercial Sánchez se encuentran casi diez locales que se dedican a la venta de prendas de ropa por épocas: uniformes en  el tiempo de regreso a clases, prendas alusivas a la jura de la bandera en septiembre; y en julio y octubre, trajes de criollas bonitas y atuendos guayaquileños   requeridos en las escuelas para diferentes actos.

    Uno de los locales de este pequeño centro comercial, ubicado diagonalmente al Mercado Central, es Novedades Gladys.  Elizabeth Verdesoto, su administradora, comenta que allí acuden clientes en todas las épocas del año, pues venden vestidos para toda ocasión, sencillos y de gala, para quinceañeras y matrimonios, a precios económicos.

    Además, tienen una oferta variada de calzado, bisutería y maquillajes. Según explica, las ventas se incrementan de forma paulatina desde agosto y llegan a su pico en diciembre, poco antes de las fiestas de fin de año.

    “Nosotros tenemos precios para todos los bolsillos. El vestido más económico tiene un valor de 12 dólares y el más caro, que a veces viene en tela de terciopelo, puede llegar máximo hasta los 50 dólares”, cuenta la administradora. En cuanto a los zapatos, los valores oscilan entre 7 a 10 dólares.

    Aretes, pulseras y vinchas elaborados en materiales como plástico, acero y nylon son parte de la oferta de bisutería, cuyos precios van desde 1 hasta 5 dólares.