Orgullo montubio crece en el país
Se quintuplicó el número de las comunidades que se considera parte de este colectivo, según el Codemoc.
Antecedentes
El INEC no posee una cifra exacta de cuántos montubios viven en el país, pese al censo realizado en el 2001.
En 2001 se creó el Consejo de Desarrollo del Pueblo Montubio de la Costa Ecuatoriana y Zonas Subtropicales de la Región Litoral.
La Constitución vigente, en el artículo 59, reconoce los derechos colectivos de los pueblos montubios para garantizar su proceso de desarrollo humano integral, sustentable y sostenible, las políticas y estrategias para su progreso y sus formas de administración asociativa, a partir del conocimiento de su realidad y el respeto a su cultura, identidad y visión propia, de acuerdo con la ley.
Las estadísticas que registra el Consejo de Desarrollo del Pueblo Montubio de la Costa (Codemoc) calcula que en el último lustro más comunidades de ese colectivo se registraron en el organismo, lo que indica, de acuerdo a dicha institución, que hay mayor interés por autoidentificarse con sus orígenes.
Las cifras del Codemoc destacan que en 2004 hubo alrededor de 300 comunidades montubias registradas, mientras que en la actualidad se quintuplicó el monto a 1.500.
Según Isabel Mosquera, titular del Codemoc, ese cambio se debe a que en los últimos años, sobre todo en el último, se ha trabajado en la formación humana de las comunidades montubias, las cuales se encuentran distribuidas en las provincias de Guayas, Los Ríos, Manabí, Esmeraldas, El Oro, Santa Elena y zonas subtropicales.
“Por medio de capacitaciones se ha enseñado que las cosas se las obtiene trabajando en comunidad. No hay que esperar a que un político venga y haga regalos. Por eso los grupos de montubios están más unidos. Incluso, cuando solicitan a las autoridades que ejecuten obras, son mejor atendidos”, dice Mosquera.
En el Censo Agro-Socio-Económico de las comunidades montubias, realizado en Guayas y Los Ríos en 2oo8, pero que fue difundido en esta semana, se establece que la mayoría de habitantes de esas dos provincias se identificaron como montubios.
De 356.243 habitantes de 12 cantones de Los Ríos, donde se asienta el colectivo montubio (según el censo del INEC de 2001) 242. 843 se autodefinieron como tales (de acuerdo al censo del Codemoc).
En 26 cantones de Guayas, de 617. 542 habitantes de áreas urbanas y periféricas, donde se estima que está el pueblo montubio, 494.242, aseguraron pertenecer a ese grupo.
Para Luis Alvarado, presidente Nacional de Pueblos Montubios, el reconocimiento del colectivo en la Constitución vigente tiene mucho que ver en que haya más personas que afirmen ser parte de esa etnia. “Eso le ha dado más confianza a la población para que se integre a ese proceso de aceptación”, sostiene.
Alvarado observa que antes el grupo que dirige era disperso, no obstante, hoy están más organizados. “El ser reconocido como pueblo es una ventaja porque podemos proponer proyectos y recibir más atención”, señala.
Alexandra Plúas, presidenta del Pueblo Montubia del Guayas, dice que en la experiencia con su comunidad la autoidentificación se evidencia en el trabajo. “Cuando se desarrollan los proyectos agropecuario en el campo ese conocimiento se transmite de una comunidad a otra de forma rápida. Se trabaja por el bienestar de los demás”.
El mejoramiento de la calidad de vida de los montubios es otra de las explicaciones que encuentran los miembros del colectivo al aumento de las comunidades organizadas. “La transferencia de tecnología es importante”, afirma María Alcívar, quien coordina al pueblo en Manabí.
En ese sentido, el Codemoc señala que actualmente seis comunidades ya cuentan con 18 plantas agroindustriales.
En la comunidad de Daular, Máximo Méndoza, de 25 años, orgulloso muestra el trabajo realizado por sus habitantes en un proyecto de riego y fertilización para siete hectáreas de leguminosas, plan que fue ejecutado con el apoyo de Codemoc. “El 40% lo financiamos nosotros. Estoy orgulloso de ser campesino porque no esperamos que el Estado partenalista lo haga todo”, dice.
En la parroquia Valle de la Virgen (cantón Pedro Carbo), varias agrupaciones de montubios ahora trabajan conjuntamente en la edificación de una planta de acopio y secado de maíz, la que servirá para tratar el producto de la tierra labrada por el pueblo. “Orgullosamente somos montubios y empresarios”, enfatiza Milta Donoso, quien luce un sombrero tradicional.
Asimismo, el decano de la Escuela de Sociología de la Universidad de Guayaquil, Galo Cervantes, observa que ese crecimiento del pueblo montubio es una consecuencia de la actividad que se ha originado en el colectivo indígena. “Eso determinó que se empiecen a restructurar organizaciones de las minorías”, explica.
Cervantes cree que los montubios se agrupan mejor porque se han percatado de que eso es necesario para hacerse escuchar. “Aunque faltan más políticas que les permitan mejorar mucho su calidad de vida”.
Edmundo Aguilar, profesor de Etnografía y Folklor de la Escuela Superior Politécnica del Litoral (Espol), coincide con Cervantes al señalar que el despertar del pueblo montubio es una consecuencia del modelo que ha establecido la organización indígena. “El desarrollo de ellos despertó el interés de las demás agrupaciones”, acota Aguilar.
La gestión de los montubios, dice el catedrático, se ha centrado en la demanda de tecnología para trabajar. “Requieren de recursos para la producción y la capacitación”.
Redacción Diversidad
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