El acceso a los antirretrovirales alcanza el 50%
Estudio de la OMS indica que el país progresa al poder atender a la mitad de los portadores de VIH y sida.
Antecedentes
El artículo 42 de la Constitución reza que el Estado garantiza el derecho a la salud, su promoción y protección, por medio del desarrollo de la seguridad alimentaria, la provisión de agua potable y saneamiento básico, el fomento de ambientes saludables en lo familiar, laboral y comunitario, y la posibilidad de acceso a servicios de salud, conforma a los principios de equidad, universalidad, calidad y eficiencia.
La Ley Orgánica de Salud señala en el artículo 67 que el Estado reconoce al contagio y la transmisión de VIH - sida, como problema de salud pública.
El estudio realizado el año pasado por la Organización Mundial de la Salud indica que 6,7 millones de personas a nivel mundial no pueden recibir los medicamentos que podrían salvar sus vidas.
El último estudio realizado por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) y Onusida, destaca que Ecuador está entre los países en vías de desarrollo que, hasta finales del 2007, aumentaron el acceso a tratamientos antirretrovirales para las personas portadoras del virus que causa el sida (Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida).
De acuerdo con el mencionado documento, Ecuador mejoró la cobertura médica en ese sector. “Actualmente se atiende al 50% de los portadores de VIH”, indica el informe.
“Es un logro notable para la salud pública”, destacó la directora general de la OMS, Margaret Chan, refiriéndose a la situación a nivel mundial. Pero reconoció que, a pesar de que los tratamientos se ampliaron a un millón de personas respecto del 2006, “todavía queda mucho por hacer”. El año pasado, 2,5 millones de personas se sumaron a los portadores del VIH, causante del sida.
Según cifras del Ministerio de Salud Pública, en el país en total se registraron, desde 1984 hasta mayo del 2008, 12.864 portadores de VIH / Sida.
De ese porcentaje, 2.413 nuevos casos corresponden al año anterior. Esta cifra se divide en: 1.858 portadores del virus y 555 en etapa Sida.
La jefa del Programa Nacional de Prevención y Control de VIH / sida, María Elena Rojas, indica que a las terapias del plan acceden 3.000 personas. Y añade que dentro de esa cantidad se incluye a quienes son vulnerables a las enfermedades oportunistas. “Otras 3.000, que por el momento no necesitan tratamiento antirretroviral, se encuentran en etapa de seguimiento”, explica la funcionaria.
Algunos de sus usuarios, al ser consultados por este diario, coincidieron en que la cobertura del plan estatal cubre sus necesidades.
Danilo Jarrín, por ejemplo, quien participa en el programa desde hace tres años, manifiesta que está satisfecho por la atención. “No he tenido ningún inconveniente”, dice.
“Mario”, beneficiario de los tratamientos antirretrovirales, pero que prefiere mantener en secreto su identidad, comenta que se siente sorprendido por la atención recibida en los últimos 9 meses. “Cuando falto, hasta me llaman a casa para saber por qué no acudí al tratamiento”, dice asombrado.
Pero “Mario”, señala su preocupación porque está cerca de conseguir un trabajo en el que cumplirá su período de prueba. Una vez que lo contraten -dice- automáticamente saldrá del Programa Nacional, debido a que al estar afiliado al Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (IESS), este último tendrá que hacerse cargo de sus terapias. “Ya fui atendido allí y mi experiencia fue mala.
Quisiera quedarme con el Ministerio”, solicita.
Precisamente, parte de las reglas impuestas por la cartera de Salud es que solo pueden acceder al Programa Nacional de Prevención y Control de VIH / Sida, quienes no tengan ningún seguro. María Elena Rojas confirma eso, aunque mencionó que ningún afiliado del IESS ha pedido quedarse con el plan público.
Efraín Soria, coordinador del Programa sobre VIH de Fundación Equidad Ecuador (organización no gubernamental), también resalta la atención del Estado en el área en los últimos dos años, pero sugiere que la gratuidad, para que la atención sea más efectiva, debe ampliarse hasta las pruebas de VIH, que en el país no son universales.
En Ecuador dichos exámenes solo son gratis para las mujeres embarazadas, para evitar el contagio a los niños. “La medida es buena, pero debería extenderse porque hay gente portadora del virus que no sabe lo que tiene, precisamente, porque carece de los US$ 5 que normalmente cuesta la prueba”, indica Soria.
De allí que algunos organismos cuestionan la cobertura que actualmente brinda el Ministerio de Salud y el estudio internacional que, de acuerdo a las organizaciones que lo hicieron, alcanza el 50% del total de portadores de VIH y sida.
El secretario general de la Coalición Ecuatoriana de Personas viviendo con VIH-SIDA, Santiago Jaramillo, señala que la cobertura es universal en la teoría porque muchas personas que son diagnosticadas como positivas, luego, por diversas razones, no acuden a los tratamientos.
Jaramillo indica que la cifra oficial que se maneja habría que multiplicarla por 10 para que el resultado se aproxime más a la realidad. “El programa nacional da las facilidades. Cumple con los tratamientos, pero ¿dónde están los que deciden no seguir con las terapias antirretrovirales?”, pregunta Jaramillo.
En IESS se quejan por desabastecimiento
Usuarios de los tratamientos antirretrovirales del Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social (que atiende a 200 personas con VIH y Sida), tienen malas referencias de dicho organismo cuando hablan de la atención que reciben. En Guayaquil, por ejemplo, varios consultados expresan su contrariedad por el desabastecimiento que se ha dado en repetidas ocasiones.
Los afiliados entrevistados, que piden el anonimato para evitar represalias, denuncian que hace un mes, por varios días, se repitió la escasez de algunos medicamentos. Además, hay beneficiarios que recuerdan que el mismo problema se produjo el año pasado.
Simón Beltrán, director del Programa de VIH-Sida del IESS, indica que en Quito esa dificultad está solventada. Sin embargo, reconoce que en Guayaquil, donde se concentra mayor cantidad de portadores, la dificultad se da en un grado bajo -dice- por la falta de ofertas de proveedores. “Pero frente a esto existe un plan de contingencia que consiste en guardar periódicamente un número pequeño de medicinas”. Y agrega que el desabastecimiento no sucede casi nunca, por lo que desestima que haya quejas frecuentes de los usuarios por ese tema. (LR)
Jimmy Tapia
jtapia@telegrafo.com.ec
Reportero - Guayaquil