Crisis en EE.UU. golpea a ONG’s
Fundaciones se quejan por la disminución de fondos para seguir operando y una de ellas podría cerrar.
Antecedentes
La fundación Padre Damián fue creada oficialmente en 1995, aunque su presidenta la hermana Ana Credidio se encuentra en el país desde hace 17 años.
En el 2007, la fundación atendió a 700 pacientes con Mal de Hansen (lepra) y ofreció más de 5.000 consultas médicas.
EE.UU. y Japón son los dos países que más ayuda humanitaria brindan.
Estados Unidos atraviesa una crisis económica y sus efectos en Ecuador ya se dejan ver a través de la disminución del envío de recursos financieros para quienes realizan acciones a favor de personas que requieren de atención especial.
En el país, de 10 instituciones que tienen sede en EE.UU., al menos 4 ya empiezan a registrar problemas económicos, de acuerdo con declaraciones dadas a este diario.
Pero la situación no solo se da a nivel nacional, pues según un reporte del Comité de Ayuda al Desarrollo (CAD) y de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), “los datos de 2007 demuestran que EE.UU. incumplió su compromiso para financiar el desarrollo de los más pobres”, advierte el informe emitido en abril pasado.
En concreto, según la OCDE, la ayuda oficial a programas sociales bajó en un 8,4%, pero también como protesta expresa que “el patrocinio a los planes de crecimiento no alcanza a ser una décima parte del gasto militar mundial”.
Ya en el país, un ejemplo de cómo afecta esta situación es el de la fundación Padre Damián que trabaja con enfermos del Mal de Hansen (lepra). La hermana Anita Credidio, quien preside la institución, viaja frecuentemente a su natal EE.UU. para recoger donaciones, sin embargo “ya no es como antes, mi país es inseguro y la gente no tiene plata”, se lamenta.
La situación de la fundación es crítica. Cada mes la entidad necesita US$ 25.000 para atender a los 53 enfermos del hospital y a los pacientes que acuden diariamente. Si no consiguen dinero, ahora es probable que Padre Damián cierre sus puertas en junio.
Credidio está desesperada. Ha viajado e intentado reunirse con las autoridades del país para solicitar ayuda, pero sus esfuerzos no han resultado.
A más de la atención a los enfermos de Hansen se cortarían también las operacions gratuitas que realizan los grupos de médicos estadounidenses que vienen al país. “Dijeron que si la fundación cierra no van a venir porque aquí se los hospeda, hacemos los trámites y les servimos de traductores”, explica.
Azucena es una de las beneficiarias del hospital, el único que trata este mal en Guayaquil. A ella le afectarían los problemas financieros de la fundación. “Aquí nos atienden bien, nos dan alimentos, medicinas y cariño. En otros lugares cuesta”, dice la señora.
Pero no solo las fundaciones pequeñas se ven afectadas por los coletazos de la crisis económica en Norteamérica. Las ONG’s que trabajan en todo el mundo y tienen su sede allá también sienten los estragos.
Catholic Relief Services es una de estas organizaciones. Ellos trabajan en Ecuador con 250.000 personas en sus programas de ayuda social. Alexandra Moncada es la directora en Ecuador y reconoce que la situación económica en Estados Unidos ha repercutido en el financiamiento de la institución.
Indica que a esta problemática se añade la existencia de un nuevo pensamiento “en los países desarrollados que creen que más ayuda se necesita en África o en Asia, peor con el tsunami en el Océano Índico en el 2004 o el ciclón en Birmania”.
Otra ONG es Visión Mundial Internacional. Ahí atienden a 50.000 niños para erradicar el trabajo infantil. Hugo Arana, director de desarrollo organizacional, señala que en su institución aún no se reporta una disminución de ingresos. Pero tampoco lo descarta. “Tenemos temor porque el 70% de las donaciones proviene de la clase trabajadora de EE.UU.”, afirma.
Además señala que en anteriores depresiones económicas ya se ha presentado este tipo de inconvenientes y lo que se hace es tomar medidas emergentes.
Estas medidas, que las recomienda para otras entidades, incluyen convocar a sus donantes para explicarles sobre el déficit de la institución, lanzar una campaña mediática u obtener dinero de fondos de emergencia.
Ineci se transformó en Ageci
Según la página electrónica del Instituto Ecuatoriano de Cooperación Internacional (Ineci) en el país existen 24 ONG’s de origen estadounidense. De estas, 15 tienen como objetivo la ayuda social, el resto se dedica a la conservación del medio ambiente, entre otros obetivos. Sin embargo, no hay una cifra exacta sobre la cantidad de beneficiarios por los programas de ayuda social.
En noviembre del 2007, el Ineci, que era un organismo adscrito al Ministerio de Relaciones Exteriores, se tranformó en la Agencia Ecuatoriana de Cooperación Internacional (Ageci) y pasó a manos de la Secretaría Nacional de Planificación (Senplades).
Entre los objetivos de este nuevo organismo, según el decreto ejecutivo 699, constan elaborar, negociar, evaluar y monitorear todos los acuerdos que impliquen financiamiento externo no reembolsable.
Formalmente aún no tiene bajo su responsabilidad regular a las ONG’s aunque posee los registros del Ineci.
Esta situación dificulta la labor de las ONG’s, puesto que no tienen una entidad que apruebe los acuerdos macro que quieren firmar con el país.
Xavier Letamendi Hinojosa
xletamendi@telegrafo.com.ec
Reportero - Guayaquil