Tomada de la edición impresa del 30 de julio del 2010

Este Alcívar no tiene nada de ‘Pulgarcito’

El guayaquileño, de 16 años, se desempeña como zaguero central en el equipo del argentino Juan Manuel Llop.  | FOTO: PAÚL NAVARRETE / El Telégrafo

FOTO: PAÚL NAVARRETE / El Telégrafo

El guayaquileño, de 16 años, se desempeña como zaguero central en el equipo del argentino Juan Manuel Llop.

Datos

La cédula


Ridder Alcívar.

Lugar y fecha de nacimiento: Guayaquil  13 de marzo de 1994.

Trayectoria: Empezó en el equipo escolar El Libertador. A los 9 años ingresó a la Academia de Fútbol Alfaro Moreno. En 2009 jugó en la Sub 16 de Liga de Quito.

Ridder es sobrino de Claudio, dice haber heredado su fútbol, más no su talla, ya que mide 1,83


Su tío, Claudio, fue conocido en Barcelona como ‘Pulgarcito’, debido a su corta estatura (1,65 metros), pero Ridder Alcívar no podrá “heredar” ese apodo.

Con 1,83 metros de altura, la nueva incorporación ‘canaria’ contrasta por talla con el sobrenombre que tenía su tío, quien jugó en el ‘Ídolo’ en la década del  80.

“Él (Claudio) me molesta siempre por el porte. Somos parecidos de   cara, pero en la talla ya no, ja, ja”, destaca Ridder, quien se incorporó al equipo de mayores de Barcelona a inicios de semana.

Además, del ex lateral zurdo de Barcelona, el joven zaguero (16 años) tiene más familiares futbolistas, quienes le inculcaron la práctica del balompié desde chico.

“Mi papá (Ridder) estuvo en las reservas de El Nacional y también jugó en el River Plate de Riobamba. Asimismo, mi tío Ricardo actuó en el Delfín”, comenta el jugador. 

Por su edad, Ridder  no recuerda haber visto  a Claudio en la cancha, pero dice que ha aprendido mucho de él por videos.

“Mi tío era demasiado metedor de ficha en la cancha, corría hasta el final del partido y, además, salvaba goles en la raya. Siempre me ha dicho que el fútbol es para personas de carácter y eso es lo que quiero imponer en mi estilo de juego, quiero entretegarme siempre al ciento por ciento por Barcelona”.

De sus inicios en el fútbol, cuando entraba en la  Academia de Fútbol Alfaro Moreno, Ridder recuerda que fue por insistencia de un primo  que se inclinó por el puesto de defensa.

“Con mi primo (Xavier Flor) siempre jugábamos, él atacaba y yo defendía. Ahora, él (17 años) dejó de jugar fútbol y yo seguí con la carrera familiar”, dice entre risas el ex Liga de Quito.

Ridder no es un ningún novato, pues ya sabe lo que es formar parte de la selección nacional. El central guayaquileño estuvo en la Sub 15 de Ecuador que participó en el sudamericano de la categoría, que se realizó el año anterior en Bolivia.

“Fue una experiencia muy buena. Quedamos en tercer lugar en el torneo y tuve el gusto de ser el capitán del equipo”, indica.

Alcívar destaca que no llegó a Barcelona valiéndose de los contactos que tiene  su tío, sino por el trabajo que ha realizado hasta el momento como jugador.

“Lo de Barcelona se dio gracias a mi representante, Jorge Guerrero, él habló con el técnico (Juan Manuel) Llop y luego él me pidió que me incorpore al plantel acá en Quito”, destaca.

Ahora, el anhelo de Ridder es jugar su primer partido como profesional, más aún con la oportunidad que tiene de hacerlo con el club del que es hincha. “Este año espero debutar con Barcelona, por algo estoy aquí, pero sé que eso solo depende de mí y del desempeño que muestre”.
Mario Rodríguez
mrodriguez@telegrafo.com.ec
Reportero - Guayaquil