Tomada de la edición impresa del 04 de julio del 2009

La gloria los espera

Disputarán mañana la final de Wimbledon. Si el suizo (i) gana será el número 1 actual y de todos los tiempos. El estadounidense se sumaría al historial de campeones. | FOTO: AFP

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Disputarán mañana la final de Wimbledon. Si el suizo (i) gana será el número 1 actual y de todos los tiempos. El estadounidense se sumaría al historial de campeones.

Roger Federer y Andy Roddick, se enfrentaron en 2004 y 2005, el suizo fue el vencedor y parte nuevamente como favorito.



Roger Federer y Andy Roddick se vuelven a ver las caras en la final de Wimbledon después de cuatro años. El estadounidense y el suizo disputarán el trofeo en el All England por tercera ocasión, las dos anteriores las ganó el suizo, quien es favorito para llevarse su sexto trofeo británico y recuperar el número uno del ranking mundial de la ATP.

Federer ganó la semifinal al alemán Tommy Haas por 7-6(3), 7-5 y 6-3 y así alcanzó su sexta final consecutiva en el Grand Slam inglés.

En el segundo partido el estadounidense Roddick se impuso al escocés Andy Murray, favorito del público londinense, que tenía puestas sus esperanzas en el joven tenista para que deje en casa el trofeo.

Roddick ganó a Murray en cuatro sets  por parciales de por 6-4, 4-6, 7-6(9) y 7-6(5) en un partido muy parejo que duró más de tres horas.

El estadounidense ahora buscará derrotar al número dos del mundo, aunque las estadísticas favorecen ampliamente al helvético, que le ha ganado en 18 oportunidades en las que se han enfrentado, incluidas dos finales de Wimbledon y una en el USA Open.

El tenista suizo impartió una clase magistral en la primera semifinal. El de Basilea ganó con excelencia, demostrando la elegancia en cada golpe y controlando siempre el partido.

El vigente campeón de Roland Garros está  en el escenario ideal para seguir agrandando su historia y su nombre en el deporte de la raqueta.

Federer confesó ayer que cuando era niño nunca pensó que iba tener “tanto éxito” y admitió que se siente “muy orgulloso” de todos sus récords.

Antes de que llegue la gran cita en la Central mañana, el jugador suizo señaló que ahora está “encantado de tener el día libre” para prepararse: “Sé que esta final es importante”.

En el segundo partido, Roddick no estaba entre los favoritos ni del público ni de los analistas del torneo. No obstante, su victoria ante el gran favorito de los londinenses fue merecida. Roddick restó mejor de lo que suele ser habitual en él, con lo que plantó cara en un terreno en el que parecía inferior al escocés.

A pesar de los 25 aces de Murray (cuatro más que Roddick), el texano no dejó al tenista local sentirse cómodo con el saque, lo que terminó siendo una de las claves del resultado final.

El británico pasó un pobre porcentaje de primeras bolas (una de cada dos, con fases del choque de una de cada tres) y su segundo servicio, poco eficaz, le hizo ser vulnerable a los ataques de Roddick, que estuvo muy agresivo y valiente.

Aunque el partido fue parejo desde el comienzo, Roddick fue el que cometió más errores no forzados, 24 en total, contra 20 de su adversario. Sin embargo, el servicio del escocés fue menos preciso que en las rondas anteriores, logró meter solo el 52 por ciento  de su primer saque y cometió cinco dobles faltas.

“La presión era para él, eso puede que me haya ayudado. He jugado muy bien. Esto me da una oportunidad de ganar otro título del Grand Slam. Es un sueño. Desde hace un año, él (Murray) es mejor que yo, pero hoy yo he sido un poco mejor que él”, comentó el vencedor de la segunda semifinal.

Esta derrota supuso un duro golpe para Murray, que tenía como reto convertirse en el primer británico en ganar Wimbledon desde 1936, cuando lo logró Fred Perry.

Durante el torneo, el número tres mundial fue muy irregular y pasó por momentos de apuros, como en su duelo de octavos, cuando sufrió para dejar fuera al suizo Stanislas Wawrinka en cinco sets, tal vez pesó la presión de un público ávido de que gane en Wimbledon.
Redacción y Agencias