Remataron con un festejo
Albicelestes se proclamaron campeonas en damas tras derrotar a las pichinchanas.
En un vibrante partido que se definió en el quinto set, la selección femenina de voleibol de Guayas se adjudicó la medalla de oro en los XI Juegos Nacionales de Macas 2008.
La selección albicelestes derrotó 3-2 a su similar de Pichincha -dirigida por Alberto Gilbert-, que se mostró bien estructurada y dio más de un dolor de cabeza a las primeras al mando del entrenador Simón Mejía.
“Las muchachas de Pichincha jugaron de manera extraordinaria. Empezaron sorprendiéndonos al inicio del cotejo, pero las chicas de Guayas lograron despertar justo a tiempo para ganar el partido”, aseguró el técnico Mejía.
El primer set en la final femenina se lo llevó Pichincha, luego de imponerse por 25-21.
“Empezamos sufriendo, y es que la verdad que fue un partido muy disputado, pero si no hubiese sido así, no hubiese sido una final. Lo importante es que ellas hicieron lo posible para ganar, ellas se lo ganaron”, expresó el entrenador albiceleste.
Ya en el segundo set, Guayas levantó cabeza y se encaminó a la victoria.
Con una excelente actuación de María Valarezo, el equipo albiceleste se impuso 25-23, poniendo suspenso a un partido que contó con una gran acogida de público.
En el tercer set nuevamente hubo drama porque las pichinchanas, bajo la conducción de Sara Flores, lograron imponerse por 25-23.
En el cuarto set parecía que ya todo estaba perdido para el equipo del profesor Simón Mejía, pero las jugadoras de Guayas se jugaron el todo por el todo y sacaron fuerzas para remontar, pues se encontraban cinco puntos abajo.
La guayaquileña Brenda Espinosa salvó una pelota que parecía perderse sobre las gradas del coliseo. En una jugada acrobática realizada con su pierna en el aire puso el balón en bandeja de plata para que la capitana del equipo, Paola Romero, sentencie 25-20 y obligar a jugar el quinto y último set del campeonato femenino de voleibol.
“Esa jugada en que rescato la pelota con la pierna fue muy arriesgada, pero al final sé que valió la pena porque nos llevamos el oro”, dijo Espinosa, una de las artífices del título femenino de voleibol.
“Ser capitana de Guayas es lo mejor para mí. Tuvimos un mal inicio de juego en la final, cometimos muchos errores que por poco nos separan del oro. Al final luchamos como un grupo muy unido y eso nos sirvió para hacernos del título, un título que no lo olvidaremos nunca por la intensidad como se jugó”, señaló Paola después de finalizar el compromiso.
Ella -capitana de Guayas-, y la de Pichincha, Paola Martínez, sortearon el saque que fue a favor de las guayasenses.
El juez dio inicio al último set con Paula León en el saque. En solo cinco minutos el partido se puso a favor de las guayasenses que aventajaban a sus rivales por tres puntos (3-0). El entrenador cubano de Pichincha, Alberto Gilbert, solicitó su último minuto de descanso antes de seguir con el partido.
Las integrantes del equipo rojo saltaron a la cancha coreando: ¡Corazón, corazón, Pichincha, corazón!
Fue entonces cuando comenzaron a ganar puntos y a descontar la ventaja en el marcador. Metieron presión a las guayaquileñas, quienes cometieron varios errores producto de la desesperación en la que cayeron ante la recuperación de su rival.
El marcador estaba 7-3 en favor de Guayas, fue ahí cuando el técnico albiceleste Simón Mejía hizo uso de su último minuto de descanso.
El descanso terminó y las 12 protagonistas saltaron a la cancha. Con saque a favor de Guayas, las comandadas por Paola Romero se dieron el lujo de no ceder ningún punto más, llevándose así la presea dorada al vencer a las pichinchanas por 15-5.
Entonces se desató el festejo, las lágrimas aparecieron y el inconfundible grito de ¡Fuerza, Guayas!
Andrés Argudo
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Reportero - Guayaquil